Hoy es un día festivo de esos de “los de antes”, no puedo evitar relacionar el “Día de la Hispanidad” con aquello de “los jueves que relucen más que el sol” y todo eso más propio de la Formación del Espíritu Nacional que otra cosa. No se, será algún tipo de cruce neuronal en mi cabeza. Lo preguntaré a mi psicóloga de cabecera.
Resulta difícil de explicar que celebramos hoy. Lo digo por experiencia. Os cuento, vino el hijo de un amigo (8 ó
9 años, no me acuerdo) y me suelta, sin anestesia ni alcachofa ni nada, “Tio, tio,tio (poned voz de niño brasas), ¿qué celebramos el miércoles? Es para el cole. Confieso que se me quedó la cara con el relojito de arena ese del ordenador vejo cuando se queda pensando. ¿Qué le cuento yo ahora a este canijo para que entienda algo? Y empecé a contarle aquello de que Cristóbal Colón descubrió la ruta a las Indias Orientales pero que después resultó ser América, un nuevo mundo que colonizamos con mayor o menor gracia según a quien se pregunte (me preguntó que birria de GPS usaba el buen hombre y si en ese nuevo mundo había marcianos, intenté explicarle que allí los únicos marcianos eran los que llegaron en barco) Le dije que celebrábamos eso y la Virgen del Pilar. Cuando me dí cuenta ya casi me estaba pasando a explicar aquello del “Día de la raza”. Opté por parar, no liarlo todo, y dejarlo ahí porque empiezas por esto, sigues por los Tercios Viejos y no sabes como acabas.
Para muchos hoy es un día de fiesta, de esos que nos hacen falta para no acabar víctimas
de una “combustión espontanea” en el trabajo. Algunos, como yo mismo, saldremos un ratito a pasear en bici para que nos de el Sol, hacer deporte, ventilar un poco el olor a polilla causado por el enclaustramiento y quemar un poco de la mala sombra que llevamos acumulada. Sólo os pido, por favor, que vayáis con cuidadín por la carretera y no nos atropelléis porque ya hemos sufrido demasiadas desgracias.
¿Qué queréis que os diga? Cada uno tiene sus aficiones, sabéis que soy un viejo
bicicletero de los de antes, de esos que pedaleaban más con el corazón que con la cabeza, sin pinganillos ni artificios al que le resulta lamentable ver como algunos no entienden que subido a ese tratos de dos ruedas va un ser humano, con su vida, su familia y su historia que no pretende más que hacer un poco de ejercicio y volver con los suyos. Resulta irónico que si el ejercicio es bueno para la salud, nos tengamos que dejar la vida en ello. Tened en cuenta a la hora de adelantarnos que eso de dejar un metro y medio no es un capricho, con esa distancia evitamos el golpe con los espejitos del coche y sobre todo, el viento que nos puede tirar a la cuneta.
Tened en cuenta esto, por favor. Si queréis nos leemos mañana que ya no es festivo. Os espero con el post de todas las semanas.
Disfrutad muchísimo del día.
Fani Grande. Elogio de la bici (y de comerte el miedo con patatas)











corruptos y asistiendo ojipláticos al lamentable espectáculo de la autodestrucción del PSOE a manos de ellos mismos (bueno, unos “ellos” que ya no sabemos ni para quién trabajan) que se nos pasan por alto cosas mucho más importantes, tanto como que
serio. Desde
como para “tirarse al monte”. ¿Alguien en la sala sabe mucho de eso de que el Tribunal de Justicia Europeo ha sacudido un poco a la reforma laboral del PP? Resulta que, muy por encima, nos dicen que
(exagerado, ¿verdad?). El otro día cayó en mis manos, todavía no se como,
tortilla de Valium? Personalmente creo que sería un error pensar que nos gusta colocarnos porque sí. Más bien creo que nos hemos transformado en una sociedad que no puede descansar, que desconoce la paz porque vive agobiada por el paro, las deudas, el esperpento político y los millones de sueños rotos deas forma injusta y prematura. Puedes comprobarlo al subir al metro, antes todo el mundo hablaba, ahora parece el bus para acudir a un funeral, todo son lamentos y caras largas, nada bueno.
consuelo que no tienen en ninguna parte. Antes algunos encontraban un lamentable sosiego en el barman-confesor pero ahora ni siquiera eso, hemos dejado las relaciones sociales “face to face” y nos empeñamos en simular una falsa felicidad con fotos sonrientes en el Instagram que en realidad como dice un amigo, que es muy bruto, no son más que la versión 2.0 de la foto de la lápida.
valores de ningún tipo a los que agarrarse. Parece que en este naufragio cada uno busca evadirse como sea, unos se matan haciendo deportes cuanto más extremos mejor para sentirse superiores y contarlo a los demás (suicidas les llamo yo). Otros se marchan al exilio en busca de “mejores prados en los que retozar”, la religión, meditación, puenting o lo que se nos pase por la cabeza porque como decía Serrat “cada loco con su tema”. La química es una puerta más, desaconsejable pero presente.



















me hinchan las meninges y eso no es bueno.
darán cuenta de que no podemos tragar con este chantaje sin nombre al que nos somete el señor de la barba diciendo “si no me aceptáis, votareis en Navidad y colgareis papeletas en el arbol” y conseguirán evitarlo, hay forma
que convocar elecciones no parece que sea más que otra de esas trampas saduceas a que nos tiene acostumbrados y que al final, ni se sabe como, acaban saliéndole bien. De hecho ya han empezado a dar sus frutos porque con esto de la negociación con Ciudadanos ha conseguido ya cosas como rellenarnos el verano y llevarnos a estos días taciturnos en los que olemos el final del verano (poned al Duo Dinámico, please). Aparecen los coleccionables en los kioskos, lo vemos todo un poco menos luminoso, volvemos a la realidad, los días ya acortan y empezamos a tener menos ganas de caipirinhas.
llos y
apoplejía o sucumbiesen a la modorra de una investidura a las 4 de la tarde un verano, Mariano habría conseguido tener a un “tonto útil” al que cargarle el muerto del invierno que nos espera después de 4 años de gobierno sordo y despótico. Lo dicho, un maestro, ni a
entrado en el juego de Mariano como ratón en una ratonera. Ha aceptado la posibilidad de sacar a pasear las urnas en Navidad, sin temer que los cuatro integristas que acudirán a votar acabarán dándole una flamante mayoría absoluta al PP
Elefante y aquello de
desarrollar un cáncer de piel a lo largo de los 30 años de esperanza de vida de que disponen. Los albinos han de hacer frente a una grave amenaza que los hace objeto de una pesadilla que parece recortada de tiempos ancestrales. Se les persigue por culpa de creencias y supersticiones que en muchos casos les llevan a una muerte cruel y sin sentido, como si todavía estuviésemos en la Edad Media. Son atacados porque se les cree malditos (algo así como los
cualquier periódico (incluso en papel). Si hemos podido llegar a saber de esto es