Archivos para octubre, 2019

Desde que el mundo es mundo sabemos que lo único seguro es que un día de la_roue_de_fortune-49d43db703077f7651e06a5f062811e5.jpgestos viene la Parca y se nos lleva. Nada es inamovible lo que hoy es blanco mañana puede ser negro. La rueda de la fortuna es caprichosa, un día estás allá arriba, pletórico, recibiendo aplausos y el día después (y más todavía a la velocidad a la que van las cosas) caes en desgracia. Lo que eran Likes pasan a ser unfollows. Vamos que te quedas como un aprendiz de Jorge Manrique, preguntándote donde ha ido todos, más solo que la una y con un tatuaje en la frente que dice “si te he visto no me acuerdo”.

Eso justamente es lo que debe estar pasándoles a la Comandante Arian y el resto de superheroínas de las Unidades Femeninas de Protección (YPJ). ¿Qué no te tvC7Lv7K.jpgacuerdas de ellas, verdad? Pues te refresco la memoria. Érase una vez hará la friolera de dos o cuatro años, unos extremistas un tanto desquiciados que se hacían llamar ISIS sembraron el terror en todo el mundo, y más todavía en la parte de Siria donde estos sujetos montaron su califato. Pues bueno, hubo un grupo de guerreras que les hizo frente, con toda la épica que eso conlleva. Conocimos el caso, las aplaudimos, las admiramos hasta idolatrarlas. Seguro que ya vas recordando quienes eran esas señoras, ¿Verdad?

El caso es que estos días a la rueda caprichosa le ha dado por girar y las ha dejado a la parte de abajo. Ya no nos importa cuando en 2015 los sirios mm8390_140919_11747_1800x1200.jpghuían de la guerra. Fue entonces cuando en Europa conocimos lo que era la llegada de millones de personas que lo habían perdido todo y que buscaban un lugar donde empezar de nuevo. Empezamos por hacinarlos en los campos del olvido como el de Moria (click) en aquel desvarío que entonces bautizamos como la crisis de los refugiados y acabamos vendiendo (si, vendiendo) a todas estas personas a sujetos como Erdogan, presidente de Turquía. Lo que fuera para poner freno a la llegada a Europa de millones de personas que pudiesen “molestar” en un continente rico y con 500 millones de habitantes que no supieron acoger a sus semejantes pero se les ocurrió subcontratar a alguien que se quedase con los sirios a cambio de dinero. El asunto se zanjó así, vergonzoso pero como el tiempo todo lo entierra, no se habló más.

Hoy la Rueda de la Fortuna ha hecho de las suyas y  Erdogan ha pasado por ventanilla para cobrarse la deuda, justo ahora que ha empezado una campaña contra el pueblo Kurdo en la que está aniquilando también a las heroínas del YPJ de imagen-sin-titulo.jpgantes. Todo con el silencio del Consejo de Seguridad de la ONU que ha decidido pasar silbando por la zona y limitarse a decirle a Turquía poco más que “que no se pase”, con el apoyo práctico de la OTAN que aceptó a la peculiar Turquía en su seno sabiendo a quién se metía en casa y que ha llevado a que entremos en el “fregao”. Porque no se si el sonriente Presidente “en funciones” (tan liado como anda con Cataluña y los huesos de Franco) te ha contado que hay material y efectivos del Ejército allí, colaborando en la operación Active Fence con una batería de misiles Patriot al servicio de un país cuyo presidente es capaz de callar la boca a toda la UE al más puro estilo “matón de patio de colegio” diciéndonos que si Europa critica su conato de genocidio contra los kurdos en Siria abrirá las puertas a los refugiados caminito de Bruselas.

Callaremos, esta vez también callaremos y miraremos hacia otra parte,

cerraremos los oídos a las explosiones e ignoraremos la muerte en Rojava, Kobani o cualquier otro lugar de aquellas que fueron heroínas. Daremos la espalda a aquellos que llevan años sufriendo la guerra y que ya no pueden ni siquiera gritar. Todo parecerá acabar ahí, incluso puede que consigamos lavar nuestra conciencia. Pero lo que no podremos hacer, lo que por mucho que intentemos jamás conseguiremos es frenar la Rueda de la Fortuna. Volverá a girar, no lo pongas en duda, entonces veremos de que parte caemos…

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Seguro que alguna vez has ido a un espectáculo de magia. En el siempre suceden cosas inexplicables. Yo por lo menos jamás en mi vida he conejo-en-la-chistera-fantasia-magos-11482612.jpgconseguido entender cómo se hace el truco este de coger a un voluntario, meterlo en una caja, gritar muy fuerte aquello de “Abracadabra”, rebanarlo a cachitos y volverlo a montar sin que se note, sin que pase nada y sin que el voluntario acabe siendo cliente de las pompas fúnebres del barrio. Lo dicho, inexplicable. Pero de una cosa si me he dado cuenta, cuando va a ocurrir algo, el mago en cuestión siempre hace que suceda alguna cosa que nos distrae la atención, una luz que cambia, alguien que entra o sale de escena, una cortina que vuela, unas elecciones que se convocan, unos huesos que se sacan… El caso es que acabamos engañados, el conejo sale de la chistera y el mago recibe nuestros aplausos, se cierra el telón y nosotros nos vamos a casa con la intriga no resuelta de que ha ocurrido allí.

Deberíamos estar atentos porque en ese punto debemos andar en estos momentos cuando vemos que continuamos sin resolver  la exclusión social, el hambre y la imposibilidad de llevar adelante una vida digna pero se nos center.jpegestá distrayendo con lo de sacar los huesos de Franco hasta con un helicóptero,  (como en los buenos circos ¡”más difícil todavía!)Deberíamos abrir los ojos cuando nos dicen que es verdad, que los salarios están muy bajos pero que no se va a derogar la reforma del PP no vaya a ser que la banca deje de ganar algún milloncejo. O quizá empezar a sospechar que hay gato encerrado cuando admiten que no se puede ya ni vivir de alquiler pero continúan regalando nuestras viviendas sociales a los fondos buitres, si, esas que pagamos con nuestros impuestos para poder facilitar a las familias necesitadas el acceso a una vivienda digna. Todo esto mezclado y agitado con la salsa de Cataluña, que todo lo invade de nuevo, es el monotema que siempre resucita si hace falta y lo agitan como si en última instancia eso es lo que solucionase todos nuestros problemas cotidianos, los del día a día, los del comer y vivir, los que nos importan ahora que nos cuentan como se acerca una nueva glaciación a nuestras carteras.   .

Nos hemos plantado, sin comerlo ni beberlo, otra vez en elecciones. Época en la que todo vale, salen los magos con sus chisteras de charol a hacer ver 6-Logo-Magia-Borras.jpgque ellos son los buenos y no los otros aunque ninguno de ellos tenga nada mejor que un truco de ilusionismo sacado de la caja de “mágia Borrás”. Es la época en la que como decía Paco, se toma al pie de la letra un refrán muy grosero que por decoro no voy a reproducir (es nosequé de prometer y después olvidar lo prometido) y es cuando nos preparan para que nos quedemos distraídos, cuando esconden la paloma en la caja e   intentan 2016-09-06-sisifos.jpgdeslumbrarnos con cosas que ni siquiera ha insinuado en todo este tiempo para que votemos a unas personas que ni siquiera son capaces de dialogar porque están demasiado interesados en sacar brillo a sus egos sin que se preocupen por nada más porque, total, si no sale lo que les gusta nos dicen que no hemos votado bien y ¡Abracadabra! ¡Nuevas elecciones y aquí no ha pasado nada!.

Ya andan todos con sus letanías vacías pero muy convincentes. Se nos presentan como si fuesen a comerse el mundo como si no supiésemos que al final ocurrirá cualquier distracción con la que irá todo al traste. Como si no 1446716395003.jpgtemiésemos  que si el Brexit llega a ocurrir nos meteremos en terreno desconocido, como los exploradores que se adentraban en el Amazonas (cuando existía) en busca de las riquezas de El Dorado y no sabían que habría detrás del próximo árbol. Lo saben pero no les importa mentirnos una vez más a cambio de un puñado de votos y parabienes. No les importa porque si llega a ocurrir, o si al final Trump nos zurra con los aranceles prometidos, habrá funcionado la magia, nos dirán que no pueden llevar a cabo sus promesas por los “inesperados” vaivenes que hemos sufrido. Como si no los pudiésemos prever, como si fuésemos tontos, pero ¿sabes una cosa? Caerá el telón y aplaudiremos al mago mientras nos vamos a casa (si todavía nos queda algo), cabizbajos sin entender que ha ocurrido. ¿No quedará ningún mago honesto que nos alucine con un poco de magia auténtica?

¿Y si el mundo se acaba?

Publicado: 1 octubre, 2019 en actualité...

Imagina que un día te levantas por la mañana y al intentar salir de la cama descubres que no hay nada. Cuando digo que nada es NADA, no hay agua, no está ni siquiera el suelo de tu habitación porque todo ha desaparecido. Estás en mitad de un páramo inhóspito en lo 1222762587357_fque antes fue tu ciudad. No queda rio, no quedan pájaros, no queda gente… nada de nada porque todo lo hemos consumido, bueno, eso no podría ser más que una mala pesadilla porque antes desaparecerías tú mismo que tu pisito, ¡pues buenos son los bancos, como para dejar perder la hipoteca! No hicimos caso a la carta dal jefe indio Seattle, de la tribu de los Swamish, a Franklin Pierce, presidente de los Estados Unidos de América en la que decía que no se puede vender a la naturaleza (si no la conoces pincha aquí pero antes busca un pañuelo porque es uno de los escritos ecológicos más sentidos que he leido). ECa9YfIX4AIfmdUSi no hicieron caso a un Jefe muchísimo menos lo harán a una niña que se atreve a levantarse para decirnos algo tan obvio que todos podemos ser capaces de entender, “nos vamos a la porra”. Ya sé que para las mentes cerradas el fenómeno Greta Tunberg apareciendo en un mundo “de mayores” que no comprende que en realidad el futuro pertenece a ellos resulta chirriante y digno de demonización, pero su mensaje es de una lógica aplastante. Si esto se acaba se acaba todo.

Entonces es cuando te das cuenta de que muchos de los problemas que te han estado 10359214_780120268737334_3404590438156060893_n.jpgagobiando no tenían tanta importancia como pensabas porque de hecho cuando nos hayamos extinguido habrán desaparecido. ¿Verdad que viéndolo así lo de las elecciones, el “invento” de Errejón o hasta que te hayan invitado a una boda (con el consecuente desastre a los ahorrillos) te parecen chistes malos? Pues eso es lo que intentan hacernos ver los millones de jóvenes (unos de carné, otros sólo de espíritu) que hicieron huelga y se manifestaron el pasado viernes. No es cosa de cuatro “iluminados”, hasta la ONU nos lo ha dicho ya. Nos estamos cargando el planeta y no tenemos ningún lugar en este universo al que emigrar.

Mira, emigrar, lo que haremos todos si no cambia esto. Si, también los que tuercen el entrecejo cuando se habla de Open Arms, de fronteras con pinchos y de sufrimientos “para los otros”. Ellos también huirán cuando el mar inunde sus “palacetes de verano” a pie de playa, entonces veremos que dicen al respecto.

En el fondo llevamos demasiado tiempo comportándonos como una tripulación de foto_de_la_tierra__nasa_987796_t0marineros que andan taladrando su propio barco, hasta que se hunde y entonces se lamentan amargamente. Así nos comportamos todos y más todavía los que han olvidado que la política sirve para facilitar la vida de la gente, para intermediar en los conflictos, para evitar el desastre e intentar que todo siga adelante sin dejarse a nadie atrás, y mucho menos dejar a las generaciones venideras un mundo post-apolíptico que no merezca la pena ser vivido, yo por lo menos no quiero eso para mi hijo, supongo que tú tampoco.

Pero, ¿sabes una cosa? Si desaparecemos no sucedería nada (te recomiendo un libro, “El mundo sin nosotros” de Alan Weisman). Si el ser humano se extingue IMG-20160824-WA0005no seremos más que un mal recuerdo para este planeta. Uno más, como fueron los dinosaurios, esos bichos tan poderosos. No sé si te has parado a pensar que la vida sigue adelante siempre, de una forma o de otra. Nuestro planeta también lo haría así es que piensa en si deberías considerar la idea de empezar a cambiar tú mismo para así cambiar el mundo. La ecología ya va más allá de los que dicen los “ecolocos” que hemos de hacer para reciclar. Conservar el planeta ha tomado una importancia irrefutable porque en ello nos va la vida, la nuestra pero más aún la de nuestros hijos. Así de simple, sólo eso.