Archivos para enero, 2019

Ha acabado ya la navidad, los niños ya han vuelto al cole (que paz), el alcalde de Vigo ha apagado ya las luces esas que se veían desde el espacio y hasta hemos guardado en el img_20161203_195338-768x576rincón del olvido el árbol de Navidad. Todo va volviendo a la rutina y el recuerdo de esos días va dando paso al horror que supone pensar que toca “picar piedra” hasta Semana Santa, mínimo. Queda un duro camino por delante, ¿verdad? Pues imagina si a esto le sumamos el que esos propósitos de año nuevo que nos habíamos hecho empiezan a caer en saco roto, el idioma se atraganta y ya no nos parece simpático el profesor de mandarín, los kilos no bajan, el gimnasio no apetece con este frío y como total no nos ve nadie ya dejamos si eso lo de “el cuerpo serrano” para cuando llegue el calor. El bajón de estos días es terrible, caras largas, ojos hinchados, suspiros en el metro… ¡Nos hundimos!

Pues bueno, resulta que como no queda nada nuevo bajo el Sol, esto también tiene un nombre. Me sorpendió muchísimo enterarme que allá por 2005 el psicólogo británico Cliff blue-monday_42c99404Arnall ya se dio cuenta de que estos días todos andamos buscando a alguien de los que dan abrazos gratis (¿dónde se esconden? ¡Necesito un saco!). Pues bueno, allá por 2005  el buen hombre se inventó lo del Blue Monday para una campaña de una agencia de viajes y  abrió  todo un melón para los “vendecosas” que son muy listos y ya suponían algo cuando nos pusieron las rebajas en Enero aprovechando eso de que cuando nos ponemos tristones recurrimos a la Visa (si es que queda algo en ella) hasta que se borren los números, a lo Banzai. 

Uno de los males que tiene nuestra sociedad capitalista es justamente eso, tanta compra audreycompulsiva nos ha deshumanizado y hasta el punto de olvidar que somos personas, ya nadie habla de ciudadanos o de seres humanos, hemos pasado a ser usuarios o clientes aunque con ello se queden atrás millones de personas a los que viven en un eterno blue Monday  y se han de limitar a ver la locura desde el otro lado del escaparate, como Audrey en Desayuno con diamantes, pero sin glamour y con una crueldad que va más allá de lo humano. 

Estamos en rebajas, la época en la que se llenan las estanterías de los centros comerciales 18ecf8c82c57f023b5a34b6e49a7b0c7y se vacían las carteras. Toca acabar de arrasar con todo lo que quedó después del huracán navideño. Eso de la paz, el amor y la fraternidad acabó guardado junto con las luces del árbol, los que comíamos juntos ahora somos capaces de batirnos en duelo por el último de los calcetines del montón sin importarnos que el que está enfrente vaya con los pies descalzos. Piénsalo, estos días aquellos que necesitan todo continuarán no teniendo nada. Aunque las luces nos hayan deslumbrado la mente y hagan hecho que lo olvidemos.

La rueda parece bien engrasada, no compramos por necesidad sino por aparentar, por beneficios-cliente-ventascuriosidad o simplemente por hacer los dientes largos al vecino, todo se reduce al modelo AIDA (Atención Interés Deseo Acción). Se trata de recortarte la libertad de elección, hacerte creer con luces y brillos que necesitas algo, que ese algo te hará feliz y claro, tú quieres ser feliz. Al final pasas por el aro y si te he visto no me acuerdo. Comprarás la cosa, descubrirás que no era tan bonita como en la tienda, te sentirás triste y ya sabemos que la tristeza conduce a ponerse otra vez la Visa entre los dientes y ¡hasta que se funda!. Nos hacen caer una y otra vez en la misma rueda, al final no es tan distinto como la política, nos venden su humo y cuando lo hemos comprado, a otra cosa mariposa.

Es la nueva religión, el consumismo, gastamos, compramos, consumimos pero no trabajo_8pensamos, no construimos, no arreglamos. Nos atamos y poco a poco nos vamos deshumanizando, poco a poco vamos olvidando que nos han creado un mundo falso en el que solo importa poseer. Vamos secando nuestro corazón hasta que se convierte en una piedra incapaz de sentir empatía y ya no somos capaces de entender la ridícula rueda en la que andamos metidos. Somos esclavos que trabajan por un dinero que rápidamente gastamos y devolvemos a la rueda que nos mantiene girando como los hámsteres en su jaula, parece ridículo, ¿verdad?

 

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Ni un paso atrás.

Publicado: 8 enero, 2019 en actualité...

Cuando todavía estábamos liados con el cava, las uvas, las campanadas y todo eso ya nos llevábamos el primer mazazo que nos hacía pensar que si no espabilamos los buenos deseos para el 2019 va a quedar en eso, buenos deseos. En los primeros ratos del año que estrenamos nos enterábamos de que Rebeca había sido asesinada por un salvaje, dos hombresenergúmenos violaron en nochevieja a una menor, otra mujer fue retenida y agredida por su pareja, una chica de 19 años forzada por cuatro animales en la provincia de Alicante y casi seguro que en lo que tarde en colgar este post tendremos otro drama, lamentable. Parece que el año ha empezado como acabó el 2018, con violencia y con una creciente vergüenza al ver que esta sociedad parece no tener remedio ni capacidad para hacer frente a una lacra que lleva ya unas mil muertes desde que se nos ocurrió empezar a contarlas.

¿Qué a santo de qué vengo yo ahora a agriar el recuerdo de las navidades? Pues porque resulta que a algunos les hace falta que les refresquemos la memoria de lo que estamos sufriendo. Señores, nos están matando a las mujeres y mientras sanchez-drago_5_700x394.jpeguna sola de ellas sufra a manos de alguien que se cree con algún tipo de derecho a nada, tendremos un problema serio. No es un problema de “feministas” sino un problema de TODOS porque si alguien es miope como Rompetechos y no puede ver que estamos ante un feminicidio, por lo menos si entenderá que en esta sociedad se están matando personas. Así de simple señor Sánchez-Dragó, por cierto ¿Podía usted dejar de ahondar en su decrepitud y no manual_buena-_esposa.jpgconfeccionar visillos de humo para ocultar a sus amigotes de Vox? Resulta intolerable que algunos se dediquen a sacarse de la chistera cifras para decir lo que sea, hasta que las madres matan a sus hijospara así intentar distraer la mirada de un problema serio. Es como si soltando cifras que no vienen al caso justificasen algo de la violencia que sufren ellas y con ello haceros tragar la propuesta salvaje esa de suprimir las políticas anti violencia de género que proponen en Andalucía y sumirnos de nuevo en aquello de la Sección Femenina (déjalos ir y verás donde nos lleva esta gente).

Pero hasta de las sandeces que esgrimen unos pocos fósiles sacados de cualquier vitrina del Museo Arqueológico podemos aprender algo. Nos convendría no pasar por alto que otros no tardaron ni cuarenta y ocho horas en darle forma a la ignominia para intentar 6a00d8341bfb1653ef01a73db7fdd3970d (1)quedarse con un sillón y dejarnos claro que es lo único que les importa. Aunque con ello dinamiten el consenso de todo el arco parlamentario y hagan que volvamos a tener que debatir sobre hechos que ya parecían más que aclarados. Ha bastado que “lo rancio” asomase la cabeza para que salte todo por los aires y algunos pasen silbando sobre uno de los mayores problemas que sufrimos. Resulta intolerable que volvamos a ver verdaderas situaciones grotescas en las que señoras como Levy justifican (o intentan hacerlo) la poda de las políticas destinadas a protegerlas (a ella también). La postura de estas señoras es como la de ser árbol y presentarse para presidente de un club de escolaris. No entiendo como se puede negar que, en este país, y hasta que logremos evolucionar, no podemos garantizar a las mujeres su seguridad.
Es lamentable e intolerable, pero hemos de admitir que en pleno S.XXI algunos se empeñan en llevarnos al pleistoceno con el argumento ese del terror atávico a la “ideología de género” 1546888235_501345_1546888663_noticia_normal.jpgque venden algunos que serían capaces de decir que lo de  USA  y la Ley de Derechos Civiles era “apología de la raza”. El caso es que ha llegado el momento de parar los piés a los retrógrados porque la realidad es que estamos, de facto, casi igual que en el S. XIX, se corre peligro por  ser mujer. Una chica no puede vestir como le de la gana porque se le prejuzga o ni siquiera puede salir sola por la calle porque puede ser víctima de cualquier barrabasada cada vez más escabrosa sabiendo que si denuncia será juzgada su “capacidad de resistencia suficiente” por unos tribunales-trogloditas que casi necesitan la resistencia hasta la muerte para apreciar que se forzó a la víctima, ¿Podremos fin a esto?. Lo dudo porque lejos de buscar soluciones de verdad, dos de nuestros partidos intentan justificar lo intolerable para conseguir el beneplácito de los que se quedaron en la ovación y vuelta al ruedo.

Las asociaciones feministas tienen previsto volver a salir a la calle, les llamarán “feminazis”, poniendo el acento en lo de nazis para provocar más espanto. Mienten, sólo son personas como tú y como yo intentando defender sus derechos y sus vidas. De ti depende mirar hacia otra parte y sentir vergüenza cada vez que la violencia de género asome su cara o sumarte a la lucha por evitar que se consolide la involución y la vuelta a la barbaridad.

 

Un año a estrenar

Publicado: 1 enero, 2019 en actualité...

Y  sin darnos cuenta ya hemos dejado atrás las Navidades con sus cositas, con todas sus cositas, y hasta hemos cambiado de año. Hay que ver lo rápido que pasa esto. Nos hemos metido ya en esa época del año en la que a todos nos da por darnos cuenta que deberíamos pokemonsaber idiomas por si hemos de tomar “las de Villadiego” porque la cosa “sigue mú mal” y vamos a ver si todavía existe la academia esa a la que nos apuntamos el año pasado por estas fechas y no hemos visitado (aunque ellos estuvieron “visitando” nuestra libreta del banco hasta Marzo, que fue cuando admitimos la realidad y nos dimos de baja). Y ya de paso buscamos por el camino un gimnasio, como en el PokemonGo, a ver si algún mago nos hace perder “lo que nos hemos echado encima” naves(pon música de terror). Todos los años lo mismo, buenos propósitos que al final no se cumplen, seré mejor persona, dejaré de fumar, ayudaré a alguien… y al final ese alguien se queda esperando nuestra ayuda. ¿Qué tal si este año que empieza, para variar, NO te propones nada grandioso? Es mejor no proponérselo, no aplaces para luego, levántate y HAZLO, así sin más. Es la única forma de conseguir hacer algo, a lo Hernán Cortés, quema los barcos y así sólo tendrás un camino, seguir adelante.

Este año que se nos ha plantado al pasar la hoja del calendario se presenta movidito. resultados-andalucia2-kLx-U301689214734K0H-510x300@abc.JPGTenemos elecciones por todas partes, después del susto de Andalucía donde la abstención de los que no movieron los pies hacia las urnas nos ha propiciado un susto del que espero aprendamos algo, aunque sea a tomarnos en serio lo que puede ocurrirnos si no nos damos cuenta de que las elecciones son algo muy serio que bien merecen una vista a esas cajitas de metacrilato a las que no hacemos caso y después vienen los lamentos y el rechinar de dientes.

Tenemos también un huracán fuerza cinco en las cositas de los dineros. Nuestra economía se puede ver perjudicada si se cumplieran las amenazas de Bruselas que lleva tiempo bolsadiciéndonos que va a dejar de comprar la deuda que vamos emitiendo, eso haría que desapareciese el espejismo y volviésemos a los tiempo duros, ya sabes, la prima de riesgo y todo eso. No creo que ocurra siempre que estemos dispuesto a salir de nuestra zona de confort y plantar cara a los que van a pretender seguir forrándose a cuesta nuestra, amargarnos la existencia y hasta robarnos nuestras casas.

Pero sobre todo este año va a ser el nuestro, el de las gentes que necesitamos vivir en una sociedad que no da la espalda a los que la necesitan. Espero de todo corazón que este año 1528700861_987548_1528701660_noticia_normal.jpgsea recordado como el que empezaron a acabar las muertes en el mar y el que las ONG que se desviven día a día reciben los reconocimientos necesarios y deban volver a a casa porque Europa ha despertado, ha puesto una solución a los fantasmas que guarda en el armario y ya nadie ha de huir a la desesperada de sus casas. Dudo que Oscar, Jordi, los tripulantes del Astral, de Open Arms, Aquarius  y tantos otros además de  todos los que se juegan la vida día a día en el mar, en las fronteras de tierra o en Rio Grande para salvar la memoria de Ayllan rescatando a miles de personas de una muerte segura, reciban este regalo si no exigimos una solución real y si no hacemos ver a nuestros gobiernos que no pueden hacer nada que nosotros que les votamos no queramos.

Pero más aún, sobre todo, necesito que este año que entra sea recordado como el primer IMG_20181218_074746.jpgaño en el que el contador de la infamia de las muertes por violencia de género se queda en la única cifra asumible el cero redondo y absoluto. Que este año tengamos fuerza para gritar, para oponernos, para no permitir una mala palabra ni un mal gesto hacia nuestras compañeras, que este sea el primer año en el que para salir de casa solas no tengan que hacer un curso de “superheroínas”, un año en el que nos demos cuenta de que no es cuestión de escaparate el que reciban el mismo salario ni las mismas oportunidades  sino de justicia. El primer año en el que un hombre reprenda a otro por al oír comentarios machistas en vez de reír la gracia y en el que las chicas puedan ser árbitros en cualquier deporte (bien por Paco García).

Brindo por ello y deseo de todo corazón que este 2019 nos llegue con las fuerzas necesarias para encontrar la paz interior necesaria y poder salir haciendo hacer frente a todo lo que se nos avecina y que hemos postergado demasiado.

Feliz senda de 2019.