Archivos para octubre, 2017

Desde que tomé consciencia de que existía eso de medir el tiempo despertadorsiempre he pensado que el reloj puede que sea uno de los inventos más sádicos que haya creado el hombre, si no lo creéis así ya me explicareis lo simpático que era el homínido que inventó el despertador (yo lo sentaría junto con los grandes monstruos, al lado del que inventó la bomba H). Tenemos relojes para todo, vivimos agobiados atados a ellos. Tic Tac, Tic Tac… el mundo entero se rige con ese soniquete. Lo que me faltaba por saber es que existe uno que se creó hará 70 años y su solo nombre ya causa pavor, es el “Reloj del Apocalipsis” y lo publica el Bulletin of the Atomic Scientists , un grupo de científicos que se reúnen dos veces al año para “ponerlo a hora” entre los que parece ser que hay hasta 15 premios Nobel.

Resulta que el reloj tiene una alarma puesta a las doce de la noche. Si llegase a sonar, todo haría un inmenso BOOOM y acabaríamos inmersos hongoen una catástrofe global. El reloj marca lo cerca o lejos que estamos de hacernos picadillo a nosotros mismos. Y parece ser que no es que nos sobre mucho tiempo y de ello se han encargado últimamente personajes como Trump y sus declaraciones en las que cada vez que habla sube el pan. Pero también nos descuentan tiempo los efectos del cambio climático, las pruebas wp-1484584098687.jpegnucleares de Corea del Norte, el creciente menoscabo de la sensación de seguridad o el aumento de la tensión que está llevando a los ultras al gobierno de muchas naciones europeas, como Austria en las legislativas el otro día. De verdad que cada vez me convenzo más de que Europa está perdida y no puede reinventarse con los viejos espantajos que se mantienen en sus instituciones y sus ideas rancias en las que no cabe el hecho de que los países no son las rocas inamovibles de antaño. Bueno, a lo que íbamos. El caso es que desde 1953, cuando vivimos unas pruebas termonucleares USA y URSS, nunca habíamos estado tan cerca. Vamos listos.

Pero una vez más me temo que aquí en España (o como decía Prince… el artista antes conocido como…) nos da por seguir nuestro propio huso horario y puede que estemos a punto de oír el primer campanazo en la 31Puerta del Sol, solo que esta vez no comemos uvas precisamente. En nuestro propio reloj del Apocalipsis ha pesado muchísimo un gobierno indolente entregado a “verlas venir”, a recortarnos derechos, a permitir que se achicharren nuestros montes no se si por desidia,falta de vigilancia  o vete tú a saber, dejando la extinción al orgullo de los mismos vecinos que ya arrancaron con las manos el chapapote de 2002 y ahora vemos traginar con cubos y screenshot_2017-10-17-09-34-44.pngpalanganas (¿te acuerdas del de “los hilitos de plastilina”? Si, ese mismo). Un gobierno que impide que se hable tanto de independencia, bajo peticiones salvajes de pena de cárcel, como de DEPENDENCIA, algo más grave todavía porque con ese silencio se está permitiendo que mueran nuestras personas dependientes sin que se les haga caso y sin que se les preste la ayuda a la que tienen derecho de hace años que no reciben porque se les mantiene escondidos dentro de un baúl sin que podamos oír siquiera sus voces. Son un ejemplo más, como otros que permanecerán debajo de las alfombras de unos políticos centrados en si mismo, que han perdido el contacto con la realidad de aquellos a los que dicen representar y que están acelerando cada vez más el ritmo de este reloj que no para de hacer Tic Tac Tic Tac encaminado hacia el apocalipsis. Mucho me temo que la única forma de hacer que se detenga es quitarle las pilas y eso tendremos que hacerlo nosotros, quitarles los apoyos a los políticos que mueven las manecillas para así poder dejar de escuchar el atronador Tic Tac Tic Tac…

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El fascio

Publicado: 10 octubre, 2017 en actualité...

Valencia, 9 de octubre de 2017. Un grupo numeroso de personas se concentra para celebrar la manifestación de todos los años. Todo muy normal, ambiente festivo, con música, niños, gegants i cabuts, dolçaines i moixerangues. Así somos por estas latitudes, hemos aprendido a tomarnos las cosas con filosofía, igual es porque no nos hace caso ni el gato, pero bueno no seré yo el que se meta ahora en estos bailes. Como decía, todo había de ser “lo normal”, divertido incluso. Pero este año no lo ha sido, nada es normal estos días, este año han aparecido los viejos fantasmas que ya creíamos extintos, cosas de otros tiempos que inexplicablemente, como si a alguien le interesase la crispación han vuelto, y con fuerza. De destrozar la fiesta se encargaron los energúmenos, cuatro tipejos que amparados en banderas antiguas que han hecho de la violencia su único alegato. Se creen provistos de la “verdad suprema” para defender ideas rotundas, de esas “enormes”, inabarcables, como puede ser el sentimiento de nación que cada uno puede tener. Algo que nunca he compartido porque creo que una bandera, la que sea, no merece el derramamiento de una sola gota de sangre. De momento son pequeños actos, cánticos, insultos, amenazas y algún altercado que acaba con gente escondida en baños de bares. Pero por ahí se empieza y acabamos entrando en el reino de la atrocidad. Intentemos atajarlo antes de que sea demasiado tarde. Nuestro gobierno está a lo que está y parece incapaz de levantarles la voz (como tampoco lo fue el italiano o el alemán el siglo pasado) y puede que incluso se sientan alentados por ello. Seguramente tendremos que ser nosotros los que debamos parar el juego no entrando en la rueda. Si no lo conseguimos lamentaremos no haber puesto freno al resurgir de un totalitarismo que nos costó una guerra mundial y millones de muertos en la Europa del S.XX. ¿Soy un exagerado? Ojalá, pero no vayas a pensar que las cosas empezaron de una forma muy diferente a este ambiente de crispación que vivimos.

Puede que hayamos olvidado que el SXX fue un siglo para olvidar. Parece que hayamos olvidado que allá por la Italia de los años 20 del XX unos personajillos que se hacían llamar squadristi empezaron como nuestros “utras”, golpes, violencia, coacción contra el que no se ajustaba al programa. Actos que subieron de nivel hasta que todo acabó en tragedia. No lo vieron venir, eran cosas de gamberros hasta que el estado entero cayó en la gamberrada. Llegó el Duce con sus Camisas Negras, marchó sobre Roma en Octubre de 1922 y al final Italia acabó inmersa en el terror.

Por esos días también en Alemania empezó a sonar la misma canción, los «gamberros» empezaron gritando, rompieron cristales de judíos, hicieron pintadas, amenazaron, crearon un ambiente hostil, de miedo, hasta que se convirtieron en Nazis, ganaron unas elecciones y acabaron con millones de vidas inocentes. ¿Verdad que ya conocemos el resto de la historia?. Parece que no lo recordemos.

Yo nunca he sido de los que frivolizaban con la palabra fascista, puede que porque he sido chapado a la antigua, puede que porque respeto la historia y creo que de ella siempre se aprende o puede que por designio de los astros ¿qué más da ahora? Pero siempre que he oído a alguien gritarle a otro que es un fascista a mi por lo menos me ha recorrido un sudor frío por el espinazo, “Fascista” es una palabra que encierra demasiados conceptos, y ninguno bueno. Hasta ahora el susto se me pasaba rápido porque entendía que ni el agresor ni el agredido solían tener ni puñetera idea del alcance de la palabra, pero viendo los acontecimientos de estos días y la radicalización de posturas sea cual sea el argumento de verdad que el frío no se me marcha. Veo las imágenes de Milán allá por 1922, las comparo con cualquier manifestación de estos días y se me quita el sueño. La vuelta del Fascio es algo que jamás hemos de tolerar, nos ha costado demasiada sangre como para repetir la salvajada. ¿Es que no lo entendemos?¿Ha vuelto ya el tiempo de la barbarie?. Espero que no, todavía estamos a tiempo de no convertirnos en un nuevo Kosovo.

Suerte, Catalunya

Publicado: 3 octubre, 2017 en actualité...
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Confieso que hoy no sabía que hacer, si gritar o callarme avergonzado por las imágenes del IMG_20171002_073723.jpgdomingo, unas imágenes que han dado la vuelta a mundo una y mil veces. Unas instantáneas monstruosas de las que siento vergüenza no se si propia o ya ajena porque, y ahora decidme lo que queráis pero este domingo sentí vergüenza cuanto me tocó explicar como pude a mi hijo eso de que que los policías -sus héroes- estaban repartiendo estopa a diestro y siniestro.

El domingo no es que se fuese Catalunya, que se ha ido, porque se ha abierto una brecha que IMG_20171002_075831.jpgno se si se podrá cerrar. Se ha marchado dolida por los palos y enrabiada por la actuación de un Gobierno prepotente y cobarde que ha vuelto a lo único que lleva en el ADN, la rancia dictadura del palo y tentetieso. El domingo se perdió mucho más. Este pasado domingo se perdió la esperanza de poder ser un país civilizado donde se respetan los Derechos más básicos y volvimos a lo que ya conocemos desde siglos, la división provocada por los que pueden sacar partido de que nos saquemos los ojos entre nosotros. Sabemos que ya nos ha traído demasiados disgustos pero creo que no escarmentamos. Cada porrazo que caía nos hundía más y más en el fango del blanco y negro que jamás debería haber vuelto.

El domingo creo que fuimos muchos los que despertamos de un sueño en el que creímos que IMG_20171002_084034.jpgvivíamos en un país democrático, moderno, un lugar en el que se podía vivir. Pues bueno, a golpe de porra hemos despertado, espero, y nos hemos encontrado con que el purgatorio existe y está en España, un país en el que un Gobierno indolente y que ha perdido toda la relación con la realidad se dedica a extralimitarse con la fuerza sin que le importen las consecuencias que pueda tener ello. Porque eso es la base, que no le importa nada, no le importan la apariencia, los modales y la decencia política. Nos aporrean, lo ve todo el mundo y encima van y lo niegan.

Niegan que el domingo Catalunya se transformó en algo digno de las dictaduras de otros tiempos. Niegan que en toda España se oyeron voces pidiendo el fín de la violencia y por supuesto niegan que ya no somos lo mismo, ya no volveremos a serlo porque hasta a uno que no se considera especialmente impulsivo le dieron ganas de botarle fuego al DNI.

Hablé con “gente del régimen” intentando encontrar a alguien que me pudiese dar una IMG_20171001_141505.jpgjustificación a lo injustificable y no, no la tenían. Gentes del PP de toda la vida tampoco aprobaban lo que su jefe nos hacía a TODOS los españoles y hasta ellos me decían que lo de los catalanes era injustificable, pero que los de las porras y la testosterona cavernícola por litros y en garrafa no llevaban cuatribarradas en los uniformes. Los que salían en la tele arrastrando señoras y tirando a gente escalera abajo llevaban uniformes españoles y no dudes que la factura de esto en las instituciones internacionales llegará y no será barata.

Me duele tanto como los porrazos ver como el Gobierno (cosas de la democracia, mira por donde), del que cualquiera puede renegar ahora, se dedica a actuar como el abusón del IMG_20171002_101145.jpgcolegio. Pero todavía me duele más ver que no hay salida, que el resto de fuerzas políticas han hablado (más o menos) pero no van a hacer nada, han permitido los mamporros y ahora no van a destituir a un presidente que no tiene los arrestos de dimitir y convocar elecciones (que, oye, sería una salida a todo esto, PARA LOS DOS). Me duele más que una bola de goma ver como los sindicatos mayoritarios se mantienen calladitos sin arrancar la movilización social que debe cambiar esto mientras los pequeños intentan empujar el carro. Pero me duele más todavía ver como queda tanta gente hipnotizada que todavía cree que Mariano es un presidente medianamente normal y no vé como el domingo nos enterraron a porrazos nuestros derechos más básicos. No olvides que si ahora nos callamos y asumimos como normal la somanta de palos, la próxima vez que nos apaleen por cualquier cosa, les habremos legitimado.