¿Olvidar lo vivido?

Publicado: 7 julio, 2020 en actualité...

La verdad es que no soy demasiado de ver la tele, igual porque mi subconsciente intenta evitar que lo atormenten a base de espantos o puede que porque en mi casa todavía está totalmente colonizada por los canales de dibujos animados (que oye, muchas veces son los más recomendable) y más ahora que, como ya es todo normal, nos ha vuelto el futbol hasta en la sopa (lo siento, uno no es muy futbolero, ya lo sabes). Pero no creas que estoy tumblr_n70v1gIxaj1s9y3qio1_r1_1280libre de la prensa hidráulica de esa que te incrusta las ideas del grupo mediático de turno hasta que llegas a creer que son las tuyas propias, mi radio hecha humo todo el día y eso es peligroso en estas fechas porque si aparece “la canción del verano” la hecatombe neuronal está servida, menos mal que gracias a este verano peculiar parece que saldremos indemnes de ello. Pero a pesar de no ver demasiado la tele he caído en la cuenta de algo un tanto extraño, seguro que tú también te has percatado de que los anuncios de un tiempo a esta parte están Extrañas-y-poco-conocidas-historias-sobre-logos-que-hoy-son-famosos-7.jpgvolviendo a ser lo que eran, ya sabes, coches, compra esto compra aquello y entre una cosa y otra, unos señores que venden alarmas empeñados en volverte esquizofrénico paranoide perdido. Parece que todo vuelva a ser lo que era y teniendo en cuenta que los publicistas son personas muy inteligentes que nunca hacen las cosas porque si, algo está pasando cuando vuelven a vendernos eso de la libertad, los espacios abiertos, el comprar y comprar en esta sociedad en la que todo es objeto de trapicheo, en la que dicen que compres aquello porque te hará más feliz, lo de siempre, como si nada hubiese pasado ya.

Si te has dado cuenta, los anuncios siempre van un paso por delante. Son capaces de vendernos algo que como decía Jobs “todavía no sabemos que Frases-de-Steve-Jobs-1.jpgnecesitamos”. Bueno, lo dicho, ahora nos ofrecen envuelto en papel de celofán y con un lacito un producto nuevo, la normalidad. Lo hacen porque saben que somos animales de costumbres y necesitamos creer en que volverá aquello que conocemos, aunque en el fondo sepamos que nada será igual. Pero nuestra cordura anda ansiosa por creer en ello, de eso se valdrán los señores del anuncio. Están para ello, para vender y ahora que andamos en horas bajas y somos un poquitín más débiles se lanzarán como buitres a por nosotros, a llevarse los restos del naufragio.

 

Estos meses hemos vivido situaciones muy difíciles y traumáticas en las que han temblado los robustos cimientos de esta sociedad tal y como la conocemos. Nuestro castillo de arena se ha desmoronado dejándonos  las pexels-photo-89095.jpegruinas mientras continuamos recibiendo como respuestas a nuestras necesidades mentiras y promesas vacías una vez más.  Nos hemos llevado el tortazo del siglo al descubrir que todo aquello en lo que creemos puede caer en cualquier momento. Nos hemos quedado llenos de cicatrices tan profundas como grietas de glaciar y con una mascarilla que nos acompaña a todas partes para recordarnos que esto no fue una pesadilla, que un virus nos separó de todos, en algunos casos para siempre. Pero no temas. No dudes que entre la publicidad y los mensajes institucionales que recibiremos van 11.jpga intentar que todo vuelva a la normalidad, a la de antes, al gasto y todo eso. Pero no podemos permitirnos el lujo de olvidar las vidas que se han destruido y el desastre que nos ha quedado por culpa del fracaso de un sistema que ha dejado de lado a los más vulnerables y sobre todo a nuestros mayores. Por tanto más vale no olvidar que ocurrió estos meses pasados, no vayamos a acabar en el mismo punto de partida. Aunque nos vengan con el aparato de limpiar recuerdos de los Men in Black.

 

Ahora nos hablan de nueva normalidad cuando esto no es normal, no puede serlo. No podemos aceptar como normal eso de que un virus nos haya puesto una linda mascarilla, haya recortado nuestros derechos más básicos y hasta nos haga house-of-cards-763246_960_720.jpgsentir miedo al cruzarnos con alguien por la calle. Pero es que lo anterior tampoco lo era visto como ha acabado con la llegada del bichito de marras que ha hecho caer como un castillo de naipes, en sólo unos meses todo un sistema social creado a través de los siglos. Una vez más intentarán borrarnos los recuerdos para que todo siga igual, para que volvamos a las andadas. Si lo consiguen habrán ganado, no tendremos nada a lo que agarrarnos si alguna vez volvemos a pasar por algo parecido. Puede que no sea ahora, puede que no te afecte. Pero igual es dentro de unos años y entonces seas uno de los ancianos que acaban abandonados a su suerte. ¿De verdad podemos permitirnos el lujo de olvidar?

Kintsugi

Publicado: 30 junio, 2020 en actualité...

Hoy en día nos hemos acostumbrado a que todo sea de plástico, de usar y tirar, rápido, impersonal, puros trastos sin alma que usaremos una vez y si te visto no me acuerdo a pesar de que nos digan que nos estamos cargando el planeta. Si se te cae un plato al suelo y se le kintsugigrigia1hace un desconchado lo tiras a la basura y ya está, te acercas al bazar de cabecera y apañado. Todos lo hacemos. Nos resignamos a comprar otro objeto nuevo, sin alma.. y todo eso, ya sabes, un trasto. Es nuestro ADN occidental consumista, nada que ver con Japón donde ya llevan siglos practicando el kintsugi. ¿Qué que narices es eso? Pues resulta que es toda una filosofía de vida de la que se puede aprender muchísimo. Y ya te digo que estos días, por circunstancias que no vienen al caso me ha venido al pelo si es que, por la cuenta que me trae, quiero sacar alguna enseñanza. 

Se trata de darle la vuelta a nuestro consumismo como a un calcetín. Cambiar el chip y pensar que  si se ha roto, ¡se repara!. Verás que las marcas y cicatrices que van a quedar en ese plato de la abuela que se partió por la mitad kintsugi2.jpgle darán valor. Un valor añadido que recuerda el desgaste que provoca el tiempo, el tiempo pasado y el cambio que la cotidianidad va dejando en las cosas y en las personas. Todo cambia, todo es mutable, ¿porqué no reconocerlo? El tiempo actúa sobre todo, deja sus marcas, también en los seres humanos, esos a los que a pesar de lo que estamos viviendo seguimos tratando como trastos. Piensa en las huellas que quedan en nuestra alma por las vivencias transcurridas. Al igual que ese plato que se rompió y fue reparado, los surcos nos vuelven únicos y nos hacen ganar en belleza.

Piensa en todo lo que has dejado atrás, ahora es buena época para ello. Piensa en lo bueno y en lo malo, en lo que te ha corazón kinsugihecho feliz y en lo que te ha hecho pupa. ¿No crees que nada debe ser sustituido? Todas y cada una de esas cosas ha dejado su huella pero también te ha llevado a ser quien eres. Quítate la máscara de Supermán, piensa que aunque ocultemos nuestros defectos, somos humanos con nuestras maravillas e imperfecciones, con nuestras fortalezas y fragilidades.

El tiempo nos marca a cada uno con los recuerdos, con las cicatrices que nos deja la vida, las buenas y sobre todo las malas, las de esos momentos en los que caímos al hoyo y fuimos capaces de sobreponernos, de poner pegamento en nuestros trozos recogidos en una bolsa, esperar a que se peguen y seguir adelante, es la magia que nos ha llevado a vivir millones de años como especie, somos capaces de crear una solución, de levantarnos ante las adversidades y seguir adelante, también ahora que parecemos acogotados por la incertidumbre lo haremos, no lo dudes.

Somos únicos, no renuncies a ello, practica el kintsugi sobre ti mismo y sigue adelante con orgullo. Apreciémonos como somos, rotos y nuevos, únicos, irreemplazables, en permanente cambio. 

 

Ruido informativo

Publicado: 23 junio, 2020 en actualité...

No se si con todo este ajetreo que llevamos te habrás enterado de al tan curioso como que en plena época de noticias, contranoticias, fakes y bulos varios Microsoft ha reemplazado a parte de sus periodistas para sustituirlos por una por inteligencia Artificial. Puede que pienses que no es para tanto, que muchos de nosotros hemos acabado en la calle y otros muchos hemos descubierto que nunca volveremos “tajo” tal y como lo conocíamos. “Cosas del bicho”.
Pero la cosa va mucho más allá. Al parecer importa tan poco lo que nos cuentan que pueden hacerlo los robots. Andamos sumidos en un mundo en el que la cuestión no es el COMO (calidad) nos cuentan algo sino el CUANTO (cantidad) cerebronos cuentan. Nos han acostumbrado tanto al bombardeo constante de noticias y ruido de todo tipo que dudo que seamos capaces de ser siquiera conscientes del martilleo constante, ahí está el problema. Es la paradoja que vimos estos días, estamos tan informados que quizá sería mejor decir que nos mantenemos más desinformados que nunca. Nos hemos acostumbrado a engullir cantidades gigantescas de datos que circulan ante nuestros ojos sin que hagamos nada al respecto pero ¿Somos más inteligentes por eso? No, seguro que no, poco tiene que ver una cosa con la otra.
Parece que hayan descubierto que el camino para dominarnos no es el de ocultar o prohibir la información (eso no funciona, ya lo han intentado demasiadas veces) sino todo lo contrario. Nos saturan a base de noticias que no vamos a ser capaces de procesar en tres vidas como la nuestra. Es una situación bastante curiosa, vivimos en la sociedad con mayor acceso a la información pero en cambio puede que seamos los más desinformados de la historia.
Lo que importa es el ruido que evita que seamos capaces ni siquiera de pensar. Nos hemos acostumbrado a ello tanto que uno de los terrores más grandes que img_como_se_hace_la_meditacion_trascendental_18696_origtenemos hoy en día es el de quedarnos a solas con nuestros pensamientos y escuchar en mitad del silencio una voz que diga “¡Hola, soy tu!”. Seguro que si apagásemos todos los aparatos que nos rodean y nos centrásemos en escuchar nuestro propio silencio, sin ruido blanco, enloqueceríamos en menos de una hora. ¿Exagero? Pues resulta quela universidad de Virginia realizó un experimento en el que una gran número de los sujetos participantes prefirieron una descarga eléctrica antes que estar encerrados con sus pensamientos. Eso resulta preocupante, más todavía en una sociedad que acaba de salir de un confinamiento con cicatrices y heridas que empiezan ahora a mostrarse. ¿Sabremos volver a valorar el contacto humano?¿Nos habremos quedado así para siempre?
Decía William James Algo así como que “Todo aquello a lo que prestamos atención es la realidad”. Según esto, párate a pensar. Nos mantienen la atención maxresdefault.jpgfragmentada en miles de trocitos y dirigida a base de exceso de datos que no podemos procesar ¿no? Pues igual va y andamos prestando atención a lo que no es nuestra realidad sino la que nos venden. Puede que seamos víctimas de los que se encargan de atraernos hacia lo que quieren. Andamos como hipnotizados. Hace unos días me di cuenta de que había quedado para tomar café en la cafetería de siempre. Bajé en el ascensor, atravesé media ciudad a pie y llegué a sentarme en la mesa de siempre. Todo sin levantar la cabeza de la pantalla del móvil ¿Te puedes creer que durante el camino no vi nada ni a nadie, incluido un par de conocidos que deben pensar que soy un maleducado? Pensarás que tampoco me había perdido nada. Pero si te paras a pensar lo que había ocurrido en ese lapso de tiempo era la vida, nada más y nada menos. Y así andamos todos, robotizados sin ser conscientes de que el tiempo se nos escapa de las manos.

Ya te decía que el asco de año que llevamos no era normal. Pandemias, desastres inimaginables, fallecimientos inesperados, eméritos que nos dicen en nuestra cara que se largan para huir de la justicia (sin que ocurra nada), los organismos rey-declara--647x350económicos diciendo que la depresión del 2008 va a ser un chiste y que lo peor está por llegar, vamos que todo son alegrías. Parece que todo está inmerso en un ambiente de frustración al ver que después de todos estos meses no sólo no hemos aprendido nada sino que la mezquindad humana resurje de las cloacas más pestilentes elevada a la enésima potencia. Todo esto ha creado un caldo espeso y mugriento que nos hace pensar en que igual va y lo del final del mundo parece que va en serio. Ya lo decían los  agoreros de guardia (los hay a montones), “como profetizó la Biblia, las epidemias son una característica de los simpsonsúltimos días”. ¿Bah, tonterías, verdad? Sólo me faltaba enterarme que los Mayas atacan de nuevo. Resulta que los buenos señores  vaticinaron que el mundo acabaría el 21 de diciembre del 2012. No ocurrió nada paro ahora, siete años y medio después, como si fuese una cita de especialista de la Seguridad Social, el científico estadounidense Paolo Tagaloguin  ha programado una nueva cita  el 21 de junio del 2020. El cambio se debe a que nadie cayó en que cuando cambiamos el calendario Gregoriano por el Juliano  se dejaron de sumar 11 días por año, lo que, multiplicado por los 268 que se lleva utilizando el actual, dan como resultado un desfase de 2.948 días, justo este domingo. Así es que mejor vete preparando unos buenos planes y un paquete de palomitas para asistir al espectáculo.

El caso es que no es la primera vez que se predice el fin del mundo. De hecho cada vez que un meteorito, asteroide o cualquier objeto pasa cerca de la Tierra  nos dicen que vayamos buscándonos las flores para la corona. La última vez  fue un asteroide de entre 1,8 y 4 kilómetros de diámetro que pasó cerca del asteroide.profecia.jpgplaneta el pasado 29 de abril y al final nos quedamos esperando el impacto que acabase con toda la inmundicia humana porque al final, visto lo visto, vamos a acabar invocando al meteorito destructor porque acabar con todo y volver a empezar puede que sea cada vez una solución más razonable visto que seguimos igual, que no escarmentamos, que esta especie está empeñada en autodestruirse y de paso llevarse a todo el planeta por delante. Lo vemos todos los días, en nuestros políticos crispados. Lo sentimos cuando descubrimos que en pleno siglo XXI todavía se maltrata a la gente por el color de su piel o cuando un cantante ha de salir por los medios “confesando” su homosexualidad, como si eso fuese algo que se ha de confesar, como si todos los seres humanos no tuviesen el derecho y la dignidad de amar a quien quieran en total libertad. Por lo visto no hemos aprendido nada, continuamos viviendo los mismos en las redes sociales que se han convertido en un vertedero de bilis, continuamos creyéndonos superiores los unos a los otros y no hacemos más que repetir los esquemas de siempre. ¿Para cuando decís que viene el próximo meteorito?

Encuentros en la tercera fase

Publicado: 16 junio, 2020 en actualité...
“Cuando lleguemos a la Tercera fase…” Eso es una de las frases que se escuchaban hará un tiempo en muchas conversaciones de aquellas que IMG-20200615-WA0000.jpgmanteníamos con nuestros seres queridos vía telemática. ¿Recuerdas que debes tropecientas cañas porque decías que invitarías cuando llegase la tercera fase y pudieses ir al bar?. Pues ha llegado el momento de hacerlas efectivas aunque con quien te vayas a juntar te parezca un alienígena del tiempo que hace que no lo ves en directo. Preparémonos para las sorpresas
 
 

Bueno lo que decía, dejábamos todo para “cuando lleguemos a la Tercera Fase” Rencontre_du_troisième_type_-_Code_musicaly yo, que soy un tanto rarillo no podía evitar pensar en la peli de Spielberg, con sus marcianos y su musiquilla -Ti-To-Ti- Toooo-Toooo- (ya se que entono fatal). Lo de la tercera fase me parecía eso, marciano y futurista. Ya hemos llegado, estamos en la Tercera fase y la verdad es que noto a faltar la montaña de la peli, las luces y la eterna musiquilla (no lo reproduzco de nuevo, tranquilo).

Pero la verdad es que fenómenos extraños si estamos viendo. En Mallorca se recibe con aplausos, como en las buenas pelis de Berlanga, a los turistas alemanes que llegan ansiosos de sol y fiestas espatarrantes sin que parezca bienvenidomrmarshallwebimportarles ni su salud ni la nuestra. Otros parece que lo del encierro les ha sentado fatal para la psique. Me viene a la cabeza Miguel Bosé con su teoría conspiranoica. Podríamos pensar que o busca publicidad para un nuevo disco o se le ha ido la pinza. Pero la cosa empieza a tomar otros tintes cuando te encuentras con el presidente de la UCAM diciendo que la covid-19 es obra “del anticristo” que nos quiere controlar a todos con un chip y que Bill Gates y Soros son “esclavos de satanás”. Y ya el asunto toma tintes épicos con el tercero capaen discordia, el Arzobispo de Valencia, que iguala la apuesta y la sube diciendo que la vacuna se realiza con “fetos abortados”. Parece ser que andamos convencidos de que estamos a las puertas de la dominación mundial al estilo de “Un mundo feliz” y que la solución es, una vez más, seguir los preceptos de los “antivacunas” o beber “lingotazos” de lejía. Lo dicen como si les hiciese falta recurrir a planes abyectos, como si no controlasen ya este mundillo sin necesidad de juntar virus raros, vacunas y tecnología 5G. Esto como mezcla, superaría los cocteles infames del chiringuito playero pero como plan para conquistar el mundo parece más propio de los mejores supervillanos de historieta. Yo que pensaba que el raro era Roy Neary (el reparador de líneas que pierde el oremus en la peli de Spielberg). Después de oír todo esto ya no se si quedará alguien cuerdo en este teatro.

Al final si una cosa parece clara es que en este mundo ha de haber de todo. Desde los que siguen a rajatabla como auténticos fundamentalistas talibanes los dictados de la protección frente “al bicho” (un día os cuento algo sobre unos devil towercompañeros de habitación que he tenido esta semana en el hospital) hasta los que parece que han sufrido un borrado de memoria al más puro estilo “Men in Black” y no recuerdan lo que hemos sufrido hasta este momento en el que parece que empecemos a ver de nuevo la luz. Esos que ya han tomado al asalto el paseo marítimo, los que se amontonan en las heladerías haciendo presión para que los ocupantes de una mesa se agobien y salgan por patas, los que consideran que llevar la mascarilla les perjudicará el bronceado o los que la llevan puesta “estilo babero”. Esta gente si resulta preocupante, podemos ser cualquiera de villanonosotros. Deberíamos estar atentos no vayamos a lanzar por la borda lo que hemos conseguido. Perdamos los encuentros en la tercera fase, se marchen los marcianos con su musiquilla y vuelvan los días de encierro en casa. Ha llegado el buen tiempo pero no olvidemos que “el bichejo” continúa ahí (gracias o por culpa de quién tú quieras, Gates, Soros o el Doctor No). Piensa lo que quieras, eres libre de hacerlo, por supuesto, pero recuerda que la prudencia es la mejor medicina de la que disponemos en este momento, úsala. Además, ser prudente es algo que no lleva chips ocultos para controlarnos como robots de feria, es barato y efectivo. Eso es cosa nuestra.

 

“Junio del año 2021. El mundo lucha contra una pandemia que está causando centenares de miles de muertos y pone en peligro a supervivencia de la sociedad tal y como la conocemos. Cada gobierno intenta contener el desastre como sea, la unidad se ha roto.
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Foto: Jonathan Ernst / Reuters

Mientras tanto en el considerado país más poderoso del mundo estalla la revuelta social a raíz de un asesinato racial cometido por un agente de la justicia. Los altercados se suceden de forma cada vez más violenta mientras su presidente, un personaje histriónico, excéntrico y un tanto siniestro se dedica a avivar las llamas a base de mensajes en una red social. Tomando claramente partido por uno de los bandos, el otro espera a la aparición de un líder que encauce sus movilizaciones. El país se prepara porque se palpa la tensión en el ambiente. Estamos al borde de la Guerra Civil”. La verdad es que esto bien podría ser el principio de una novela postapocalíptica o el arranque de un guión para una película de catástrofes, de esas de dormir un finde por la tarde en el sofá. No lo noticias-internacional-52877925descartemos porque igual va y nos lo encontramos un día haciendo zapping (yo que se, en Hollywood hacen pelis de todo). Seguro que si nos hubiésemos visto escrito esto hace un par de años diríamos “Anda ya!” y no hubiésemos seguido un renglón más. Pero, ¿Y ahora?. Ahora la música nos parecería un poquillo estridente pero no se que decirte. En USA no están mejor que aquí, también están desesperados y en los estados de tensión es cuando resurgen todos aquellos fantasmas que parecían muertos y enterrado. Faltaba un detonante y se dió cuando un policía blanco acabó con la vida de George Floyd en Mineapolis el pasado 25 de Mayo. Con ello _112572221_floyd-1resugiría, una vez más el fantasma de una profunda herida racista mal cerrada de Estados Unidos. Todo se agravaría  más todavía estando el país en manos de un ser indescriptible que toma partido sin pensar siquiera que podría emplear su fuerza en apaciguar los ánimos. En lugar de eso, vía Twitter  prometió declarar a todos los grupos antifacistas como organizaciones terroristas, como si supiese de lo que habla. Seguro que en el Ku-Klux-Klan habrán llevado al tinte sus caperuzas y se habrán oído las carcajadas de Mussolini de todas partes del infierno. Llevo días viendo escenas brutales por la tele sobre las revueltas en muchas ciudades a lo largo de todo el país, coches en llamas, policía embistiendo a manifestantes, disturbios, saqueos… pero de todo esto me quedo con una frase, la de la activista Tamika Mallory quién dijo maxresdefaultante todas las TV del mundo aquello de que “aprendimos la violencia de vosotros”. Una frase contundente, con mucho trasfondo, que deja entrever el comportamiento interracial de USA durante siglos. Parece mentira que en pleno SXXI sea precisamente este país, uno de los países “civilizados” más poderosos del planeta, el que esté viviendo una lucha racial de este calibre. Por lo visto jamás llegaron a superar los tiempos de los campos de algodón, los enterraron bajo una fina capa de arena y ahora a la mínima que se rasca en el suelo aparecen los vestigios de aquel sur algodonero y racista o los cimientos de “La cabaña del Tío Tom”. Es lo de siempre, si no cerramos bien norte_contra_-sur_historianuestro pasado siempre aparece de nuevo, los muertos es lo que tienen, siempre salen de nuevo en el más incómodo de los momentos. De eso nosotros podemos escribir un libro, Abascal y sus amigotes ya han ido a comprar los cuadernos, porque rascando y sacando a relucir a los señoritos de la vieja y carca “derechona” parece que busquen justo eso, calentar el ambiente, que la izquierda pierda los nervios y se pongan a mover con una pala la tierra de las cunetas. Sería catastrófico.

Resulta que ayer fue 25 de Mayo (hasta ahí normal) y se cumplían 300 años de una de esas efemérides de las que más valdría no 1024px-Chevalier_Roze_à_la_Tourette_-_1720acordarse. Pero que si te paras a pensar deja en evidencia aquello de que en realidad no hay nada nuevo bajo el Sol. El 25 de Mayo de 1720 atracó en el puerto de Marsella el Grand Saint Antoine, Un barco que venía de la otra parte del Mediterráneo y que sería recordado como el que trajo la muerte como polizón en sus bodegas. Con el atraque de ese barco empezó la “Gran Peste de mapaMarsella” que se llevó por delante a entre 30 000 y 40 000 de los 90 000 habitantes más o menos que tenía la ciudad. En el total de la región de la Provenza, una cuarta parte de la población falleció, así a lo vivo, y sin que apareciese el Gobierno para “resucitar” de forma inexplicable e indignante a cerca de 2.000 personas alegando un error de cálculo. De verdad que no lo entiendo, con todos los respetos, ¿Cuál es la cifra correcta?¿Los de antes?¿Los de la metodología actual?¿La de ahora? De verdad, esta inseguridad acabará por traernos la desgracia. No se puede ir jugando con cifras que en realidad son vidas, seres queridos para muchos. Y menos todavía en un clima de crispación en el que el Gobierno no parece centrado, la oposición se comporta como Nerón con un mechero y la opinión pública está crispada. Lo dicho, nada bueno.

Volviendo al infame barco, Resulta que el Saint Antoine recogió un cargamento de carísimas telas de seda y unos fardos de algodón en Sidón, cerca de 110-mts-x-62-cm-rollo-papel-de-seda-azul-reflex-blue-estampado-damascoDamasco, una ciudad donde la peste estaba haciendo estragos. Según parece las telas,  contaminadas con el bacilo de Yersin, recibieron los permisos para ser embarcadas con una sospechosa patente neta  del cónsul, a pesar de la epidemia. Procedieron a la estiba del barco y zarparon rápidamente porque no era cuestión de alargar la estancia no vaya a ser que “pillasen algo”.  La tragedia no se hizo esperar, en pleno viaje empezaron a morir pasajeros y tripulantes uno detrás de otro. Primero intentaron desembarcar en Italia, pero las autoridades de la ciudad de Livorno los enviaron por donde habían venido sin dejar que se acercasen a puerto ni para pedir la hora.

Llegaron a Marsella. Cuando el capitán reportó las muertes, 450_1000inicialmente se mostraron reacios al desembarco pero, claro, el cargamento de telas tenía un valor altísimo y eso es lo que importaba, el dinero, siempre el dinero (algunas cosas no cambian ¿verdad?) y dieron permiso para que se desestibase el barco sin siquiera esperar la preceptiva cuarentena, no fuesen a perjudicar el cargamento con la humedad y la inmundicia que había a bordo. Sucedió lo inevitable, la peste no tardó en extenderse por la ciudad dejando un reguero de muertes a su paso.


Al final el desastre se desató por no aplicar las medidas de desconfinamiento que resultaban evidentes priorizando el interés 400-hamacaseconómico sobre lo que resultaría lo correcto. Espero que casi trescientos años después hayamos aprendido todos algo de esto, que apliquemos el sentido común en este galimatías de fases que nos han tirado encima y que sobre todo, este Gobierno sea capaz de andar con mucha cautela con los recuentos y las apariencias de “no ha sido para tanto” que parece que estén intentando colarnos con los nuevos recuentos y las prisas por dar carpetazo a la situación que estamos padeciendo. Hay que andar con cautela no vayamos a traernos un nuevo “Saint Antoine” con chancletas y gafas oscuras a bordo de cualquier vuelo chárter y todo por intentar recuperar algo de la gallina de los huevos de oro. Nos jugamos demasiado. Prudencia.

De verdad, espero que me perdonéis pero no puedo sacarme de la cabeza las manifestaciones de estos días en el barrio de Salamanca. Es inevitable, se me salta una TLUICOUPIZEZ7DBADLQL7HJAFEmedia carcajada al ver ciertas imágenes (algunas fake, admito pero aplíquese aquello de “si non é vero é ben trobato”) que poco a poco se han ido extendiendo por otras barriadas “Chic” de toda la geografía nacional, son los “Cayetanos”, los de la protesta de los polos de Lacoste y pañuelitos Ives Saint Laurent.

Resulta un poco pintoresco – por falta de costumbre- ver una  revolución callejera de gente muy fina, de pulseritas, banderitas y accesorios  de diseño. TSalamanca-Balboa-Gobierno-Madrid-Espana_EDIIMA20200514_1131_22odos amontonaditos en las esquinas y gritando (¡huy!, se me rompe una uña) en ese idioma que solo ellos pueden llegar a entender. Porque no se si te habías dado cuenta de que esta gente que está en la “JetSet” se gasta una jerga propia. No vaya a ser que los confundan con la chusma o con “los criados” que mantienen anclados en sus añoradas épocas propias de Gracita Morales. Igual de eso es de lo que se trata, de clasismo decimonónico y nada más. Resulta alucinante ver que no se extinguió la figura del “señorito”, que pervivía en los pisazos con olor a naftalina y que ha salido ahora, supongo que porque llevar más de 60 días encerrados en ese ambiente hace salir al más pintado huyendo de acabar como sumergido en formol y Varón Dandy.

¡Pues estas gentes también se quejan!. Y la verdad es que  no nos debería parecer mal a nadie que de verdad defienda las libertades. Me explico, la protesta en democracia no es patrimonio de un IMG_20171001_141505.jpgsector o una tendencia política. Por desconcertante que nos parezca en un juego verdaderamente democrático todos pueden ejercerla, incluso los que consideramos que no tienen demasiado de lo que quejarse. Dejémoslos, a ver que dicen a pesar de que en nuestros fueros internos intuyamos que no vamos a entender lo que piden y aunque sepamos que jamás comprenderemos como es que en unos barrios las porras salen a bailar con tanta facilidad y en otros parece que se quedan guardaditas en casa. Es inevitable la odiosa comparación. Ya ves tú que cosas.

Pero lo que no podemos consentir es que jueguen con nuestra salud ni con la de los suyos. También ellos, la gente “In” pueden propagar la peste como ya P0R9YDhicieron allá por la Edad Media los potentados de Milán al huir de la epidemia con dirección a los pueblos . Las  miasmas se pueden propagar en una manifestación (mira que han sacado punta a ese asunto) o en una cacerolada, aunque las cacerolas sean de pedigree. La policía debería haberse esforzado mucho más con ellos, con Vox o con Diaz Ayuso por ser los pirómanos que los han alentado a saltar a las calles, cacharros en mano. Pero no por fachas, sino por poner en peligro la salud pública saliendo todos en tropel pidiendo nosequé de libertad en pleno confinamiento que por lo visto, según ellos, solo debería aplicársenos a la plebe. ¿No será que en pijo eso quiere decir que reclaman su impunidad para hacer lo que les dé la gana (como siempre) y  moverse como los señorones que se creen para poder acercarse a comer pipas al paseo marítimo de Gandía?

Seguramente, si no es que te has exiliado a Júpiter, habrás visto show de Ayuso y su portada en el diario El Mundo en la que aparece como una mezcla de “La Dolorosa” y un personaje de “La casa de Bernarda Alba”, un sketch más en esta portada-ayuso-elmundoespecie de vodevil que si no es por lo trágico del asunto nos haría hasta risa. No se qué pretenderá esta clase política que nos gastamos pero a base de ridículos épicos lo que están consiguiendo es que esta tragedia se haya transformado en una “casa de tócame Roque” en la que todos se dedican a tirarse de los pelos sin aclarar nada a pesar de que continuamos teniendo más de un centenar de defunciones todos los días.

En realidad daría igual que fuese esta señora o cualquier otro, también hemos visto a Ximo Puig rasgarse las vestiduras porque los valencianos nos hemos sentido muy estafados al saber que desde la Generalitat nos decían que éramos modelo y ahora nos hemos quedado en la “Fase 0”. O al Presidente 58de Andalucía al que parece que sólo le importa reabrir sus playas. Sólo por citar algunos porque, ya te digo, hemos llegado a un punto en el que da igual quien sea, se han instalado todos en la doctrina Trump, soltar una salvajada y seguir adelante. Nos da igual porque me temo que empezamos a verlos todos iguales, si hemos aprendido algo de todo esto es que la tribu que habita los sillones mulliditos no es capaz de otra cosa más que sacarse los ojos entre ellos  sin ver que los que morimos somos nosotros, los que les pusimos ahí con europapress-2573527-el-diputado-de-teruel-existe-tomas-guitarte-que-participa-por-primera-vez-en-un-pleno-interviene-desde-la-tribuna-del-congreso-de-los-diputados-en-la-primera-sesion-del-debate-de-investidura-dnuestros votos. Resulta difícil no verlos como una cuadrilla de personajes matándose por salir en la foto sin que les importe demasiado algo más que su propio interés, sin prestar oídos a los que seguro que saben mucho más que ellos. Me quedo con las lapidarias palabras de Tomás Guitarte (Teruel Existe) el otro día en el Congreso “Nosotros, señorías, apoyaremos la prórroga del estado de alarma. Y lo haremos porque así lo recomienda el comité científico principalmente”. Y no hay mucho más que hablar, podía haberse bajado de la tarima en ese mismo momento, estaba todo dicho. Cuando un problema es sanitario y hay vidas en juego deberían callarse, dejarse de inventos y permitir trabajar a la ciencia.

Ellos son así, van a lo suyo, si cumplen o no cumplen con los mínimos para mapa-de-las-provincias-que-pasan-a-fase-1-y-las-que-no-1“pasar de fase” poco les importa porque en realidad ya han pasado de pantalla, nos hablan de números y de economía cuando todavía estamos enterrando familiares y amigos. Nos dirán que no, pero han transformado esto en una loca carrera hacia el precipicio, vamos a bordo de una cáscara de nuez y sin timón en mitad de un maremoto. Ellos tampoco tienen ni la más remota idea de lo que está ocurriendo pero como viven anclados en SU verdad y encima nos han acostumbrado a ello, siguen adelante repartiendo las culpas en los otros y ofreciéndonos un espectáculo bochornoso con vidas humanas de por medio.

Al final seremos los de siempre, los que para la clase política tradicional  no somos más que una cifra que sale sobre mediodía todos los días, los que vamos a tener que “dar patadón y adelante” porque en el fondo nos tienen acostumbrados a que no van a arreglarnos nada y sólo los gestos de solidaridad sincera nos va a ayudar, otra vez. Saldremos de esta, por supuesto pero no será por ellos sino porque somos más fuertes. Saldremos gracias a los gestos sencillos de muchos que no saldrán en los telediarios, de los que se ponen las mascarillas, de los que respetan los horarios y de los que tenemos el convencimiento de que es nuestro turno. Tenemos un consuelo, peor no podemos hacerlo, porque como como lo hagamos solo la mitad de mal que nuestros políticos esto va a ser un desastre.

Igual hoy me he levantado un poco conspiranóico. No se si será porque me he fundido alguna neurona de las pocas que me quedaban al tener que estudiar un máster para aclararme cuando se puede salir a la calle o igual será porque que he cambiado de marca de café y eso algunas veces tiene efectos NNextraños en una mente con letargo crónico. Pero el caso es que parece que se va disipando la niebla y entre la marabunta de paseantes, vamos viendo la ruta que sigue este viaje que nos lleva  derechitos a ese lugar tan raro llamado “Nueva Normalidad” o cosa por el estilo. El nombre ya resulta un tanto inquietante porque una cosa “nueva” no  puede ser “normal” justamente porque es nueva. Parece  que el palabro rechina en estéreo. Tanto como la visión de algunas almas enfundadas por primera vez en su vida en chándal y bambas haciendo como que corren, sin que se les haya ocurrido pensar que andar también vale, aunque sea a lo Rajoy.

Llámame tío raro o malpensado pero a mí me ha pasado por la cabeza que esto cada 1984vez se parece más al mundillo retrofuturista de “1984”. Ya sabes, “el Gran Hermano te vigila” de Orwell y todo eso. Supongo que conocéis la historia pero bueno. Orwell nos retrata una sociedad  bajo vigilancia masiva donde todo está manipulado y  regado con  una represión política y social propia de Corea del Norte. Pero como se hace por el “bienestar del ciudadano” todo el mundo calla y se limita a cumplir -y hacer cumplir- sin rechistar.  Espero que no me malinterpretes pero yo ya no se que pensar (lo dicho, será cosa de la marca del café nuevo del colmado del barrio que he descubierto, me lleva atacado).

Quizá  creerás que se me ha ido mucho la pinza si te digo que me vino eso a la cabeza el otro día cuando salía por la tele alguien del Gobierno o hasta puede que fuese alguien de la oposición bipolar esta que padecemos en este país en el que unos se entregan al narcisismo mientras los otros permanecen anclados en la queja por la queja, sin planes alternativos y  sin que nadie parezca que se interese en preguntar a los científicos como acabar con el drama que supone cada una de las muertes, que es lo que ahora necesitamos con urgencia. El caso es que el entrevistado empezaba a utilizar coronavirus-desescalada-en-4-fases-y-nueva-normalidad-estimada-en-julio-8981palabras raras, que si desescalada, que si nueva normalidad que si desconfinamiento… Fue oír esas cosas encadenadas y saltarme a la cabeza la  Neolengua de Orwell, esa  que acaba  dominando el pensamiento del que pone las orejas, se lo camela y consigue que acepte sin rechistar lo que en realidad le perjudica hasta niveles insospechados, porque claro, es por nuestro bien y aunque suponga un sacrificio eso siempre es bueno, ¿verdad?.

Le expliqué esto a mi amigo Paco (sigo tomando café con él, aunque por Skype), 7b9af08ecae6abbd0fefbd32525e4644soltó una sonora carcajada y me dijo que parecía que me acababa de caer del guindo, porque según él Aldous Huxley ya nos lo dijo en Un mundo feliz, allá por 1932, “Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar”. Se quedó serio mirando a la camarita y afirmó con voz seria, que esto no era más que un “Remake” de lo de la crisis anterior porque en el fondo no importa quién nos gobierne. Paco sostiene que en algo están de acuerdo; les importamos un pimiento. Entonces los que nos decían que gastásemos como descosidos nos hicieron creer que éramos unos manirrotos que “vivían por encima de sus posibilidades”. Ahora los mismos que no se preocuparon demasiado en reparar rápidamente el tijeretazo que sufrieron los ambulatorios nos cuentan que  se preocupan más que nadie por nuestra salud. ¿Paradoja?.

Como siempre, mi amigo es de los que te sacuden el alma como una estera. Desde entonces tengo una duda existencial, no dudo de que necesitamos seguir unidos por el camino que nos lleve al final de esta pesadilla si es que queremos de verdad despertar de esta pesadilla que está causando tantos estragos. Peromaxresdefault.jpg. ¿Y si aprovechando lo del coronavirus están entre todos representándonos un sainete y, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, se están dedicando a recortarnos las libertades con unas tijeras de podar sin que nos demos cuenta? Si te paras a pensar eso no es nuevo, llevamos años hemos aceptado cosas que hubiesen hecho saltar a nuestros abuelos que se dejaron la vida peleando por la democracia. No se, llámame neurótico pero soy de esos que piensan que los derechos tardan siglos en ganarse y segundos en perderse para siempre. Igual  puede que vea fantasmas donde no los hay. ¿No crees?

Pero una cosa está clara, deberíamos vigilar un poco más los acontecimientos que estamos viviendo no vaya a ser que se pasen con los hachazos y entre unos y otros nos acaben liando. Si, será necesario seguir con las medidas que están dando resultado y además no tenemos otras. Pero vayamos con cautela no nos caiga encima aquella frase de Benjamin Franklin que decía algo como que “Aquellos que renunciarían a la libertad esencial para adquirir un poco de seguridad temporal no merecen ni libertad ni seguridad”. Piénsalo.