Cerrado por saturación

Publicado: 27 julio, 2021 en actualité...

cerrado bici

 

No se si es porque esta temporada ya va por los dos años sin tregua montados en una montaña rusa sin frenos. Un tiempo que sin lugar a dudas nos ha dejado huellas que no van a borrarse jamás. Hemos conocido el miedo a la enfermedad, asistido al asalto al Capitolio, vivido escenarios que jamás hubiésemos soñado y  pasado días sin dormir, víctimas de la preocupación por los nuestros y por nosotros mismos. Eso deja huella, negarlo sería simplemente mentira. No se si serán los largos días de un verano que este año tampoco llegará a serlo aunque se empeñen en disfrazarlo de normalidad, todavía estamos lejos de eso. El caso es que algunos me lo han dicho y tienen razón, por supuesto. Ando renqueante de ánimos – o igual es que simplemente me hago viejo- y eso se nota. Estoy un tanto lento de reflejos, saturado y puede que sin chispa. Siento en el alma si te he dado la paliza estos últimos días, no era mi objetivo. En descargo te diré que la buena intención siempre ha estado ahí pero Supermán solo hay uno y ese no soy yo.

Ha llegado el momento de buscar por los cajones (creo que está por debajo de los papelotes de la carpeta azul), colgar el cartelito de “cerrado por vacaciones” y descansar un poco. Intentar recobrar el aliento y con los restos que han quedado de este largo invierno que ya dura dos años armar de nuevo la chalupa para seguir adelante en esta guerra de desgaste que llevamos todos.

Este año no marcharé a ningún lugar, mis montes seguirán en la distancia, un verano más. No cargaré las alforjas de la bici rumbo a Santiago ni  conseguiré recargar las pilas sentándome en una piedra ante la majestuosidad de los Pirineos. Me quedaré sin sentir el poder de los bosques de Irati, de Vall d’Aràn, Els Pallars, Boí o Andorra (sin Youtubers). Un año más quedará pendiente la promesa de devolverle la visita a Eduardo (espero que me lo perdone) o la de cumplir con un amigo que nos dejó y que bastantes añoramos todavía cada día que entramos en Twitter. ¿Qué quieres que te diga? No siempre se distinguir la línea que separa la cobardía de la sensatez. El bicho y la prudencia me dicen que mejor más adelante, aunque mi playa me diga lo contrario porque está llena de turistas que creen que nada va con ellos, resignación. Pero por lo menos pararemos las máquinas, para tomar aliento, leer un buen libro y romper la rueda de la rutina, algo es algo.


Ya sabes que cuando todo se atasca lo mejor es reiniciar así que eso es lo que haré unos días. Si tu quieres dejamos esto en Stand-by. Espero volver, si no se cruzan los cables, para Septiembre Y ojalá lo hagamos todos con fuerzas renovadas para empezar un otoño lleno de esperanza y color. Estoy convencido de que falta poco para vivir algo apasionante y recuperar las sonrisas. Es un presentimiento que me ronda hace días. Pero eso sí, nos seguiremos leyendo por esos mundillos locos, faltaría mas.

Mi abuela solía gritar aquello de “¡Que mal repartido está el mundo!” pero claro, viniendo de gente que sabía lo que era pasar hambre mientras “la Collares” lucía en el NoDo los idems no era de exetrañar. Lo que no podía llegar a pensar es que en una democracia moderna las cosas seguirían, dejémoslo en igual. Hoy mismo se me saltó una sonrisa a la cara cuando me descubrí diciendo lo mismo que mi abuela al ver que Jeff Bezos -y un par de personitas que pagan veintipico millones por montarse en la atracción- se sumaba a los muchimillonarios que se han aburrido de darle vueltas al mundo colgando fotos en Instagram para hacernos los dientes muy largos a los que, a duras penas, podemos acercarnos al pueblo un par de días si es que los rapiñamos en el trabajo. ¿Qué quieres que te diga? Somos humanos y da cierta dentera ver como ya se dedican a salir a pasear por el espacio como quien se marcha a Torremolinos. Nada, está visto que son cosas que van con los tiempos y las modas. Hace unos años todos los recién casados que se preciasen se dejaban caer por Cancún, en un tiempo los lunamieleros se largarán a la Luna.
Esto serian cosas de celos de los pobretones que nos quedaremos ancladitos en este planeta si no es por la obscenidad del agravio comparativo. En un mundo en el que, solo en España, un millón de personas no puede permitirse comer más de dos veces a la semana carne o pescado los dueños de Amazon y Virgin se ensarzan en una especie de carrera de los autos locos como las Pierre Nodoyuna y Patán de para saber quién será el primero en dar un garbeo por el espacio. No me malinterpretes, cada uno que haga lo que quiera con su parné pero es que eso dice tanto del modelo de sociedad en el que vivimos… Hay que ver “¡Que mal repartido está el mundo!”
Vivimos en un mundo de contrastes. Mientras vemos sonreír a unos bajando de la nave como los extraterrestres, la Red Europea de lucha Contra la Pobreza y una encuesta sobre las condiciones de vida del INE nos devuelven a la tierra con un escobazo de realidad. El coronavirus se está llevando algo más que la salud de mucha gente, está destruyendo muchísimas economías domésticas, antes incluso de que acabe el alto al fuego de los desahucios (previsto para Agosto si no recuerdo mal). En pleno verano el desastre no se para a tomar una caña en el chiringuito playero precisamente. La ruina se está llevando en silencio la economía de mucha gente como tú y como yo. Según el INE, sólo en España, el 10% de la población dice que llega a fin de mes con “mucha dificultad” (2,2 puntos más que el año pasado), el 35,4% no podrá reparar lo que se rompa y el 34,4% no podría salir una semana de vacaciones si las tuviese, porque no olvides que para tener vacaciones antes has de conseguir un trabajo decente.
¿Te parece mucho? Pues si vieses las colas del economato del barrio pensarías que igual hasta es peor. Las filas crecen y crecen con gente que nunca dirías (ni ellas tampoco) que acabarían siendo usuarios de los comedores sociales, gente que ha malvendido su BMW, comprado en los buenos tiempos, para “ir tirando”. Caritas ya nos los dice, la pobreza extrema en un país en el que trabajar no te garantiza el sustento ya puede afectar a todos.
Hemos creado una sociedad de Mr Wonderful que si prefiere perderse en interpretaciones legales para no ver que el COVId es horrible y se ha de combatir como sea, imagina que pensará de la otra pandemia, la de la pobreza contra la que no existe vacuna y que está siendo devastadora. Vivimos en un país en el que hasta un 5’4% de sus habitantes no puede comer carne o pescado al menos cada dos días ¿Qué se hace al respecto? Ya te digo yo que permitir que este martes se pagase el Megavatio a más de 100 euros no es que ayude demasiado. ¿Preguntamos también al T.C.?
Parece ser que las políticas de ayuda a los necesitados no son capaces de llegar a mitigar estas cifras desastrosas. Igual es que lo importante es enseñarnos los collares en el NoDo, exhibirnos como los millones caen por fardos encima de las mesas de las grandes empresas cuando en otras se amontona la miseria.

Odio

Publicado: 13 julio, 2021 en actualité...

Hace mucho tiempo, cuando pensábamos que saldríamos de rositas de todo esto del bicho decíamos que seguramente saldríamos distintos de todo esto y no nos equivocábamos. No somos los mismos ni nada que se le parezca, en parte porque igual las autoridades sanitarias se centraron mucho en la salud física de las persona sin llegar a pensar que la salud mental también importa y mucho. Puede que el ambiente tenso que estemos viendo ahora sea, en parte, por culpa de la mezcla de eso y el “sembradero del odio” en que se ha transformado nuestro día a día. Empiezan a salir las peores actitudes de debajo de las más pestilentes de las tapas de las alcantarillas de nuestra sociedad y ya estamos viendo los resultados.
Andamos todos raros, tensos y cabizbajos. A pesar de ser verano la tensión no afloja. Cada vez vemos la necesidad de alguien que nos ayude a ver el mundo mejor – o que nos escuche por lo menos – y en el Ministerio de Sanidad siguen sin enterarse. Continúan sin ver que las depresiones, las neuras y las enfermedades mentales van creciendo entre los que no somos ricos pero nos sentimos abandonados y vacíos. Un sentimiento peligroso porque ya se sabe aquello de la “Ley del espacio vacío” que dice que “todo espacio vacío tiende a llenarse con algo” y ese algo está resultando ser el odio y la tensión que destilan algunos medios y ciertos atriles.
La mala leche y la crispación parece que se hayan adueñado de todo lo que nos rodea. Pero nada es fortuito, algunos quieren que lo sintamos así, iracundos no razonamos. Empezamos en las Redes Sociales llenitas hasta la bandera de trolls y haters implacables, ahora el “lado bestia de la fuerza” ya ha pasado a la vida real. Odiamos por encima de nuestras posibilidades, odiamos muchísimo más de lo que podemos controlar. Cada vez gritamos más en el coche, la barbarie inunda los informativos, el ambiente zafio e irrespetuoso campa por todas partes y ciertos programas de la tele los tertulianos de guión metidos a políticos sabelotodo se encargan de que no pensemos claramente y creamos que todo esto es medianamente normal.
Esto tiene sus consecuencias y por desgracia ya llegamos tarde para evitarlas, veremos como podemos revertir el daño. Pero ya es tarde para Samuel y tantos otros y otras a los que les hemos fallado estrepitosamente como sociedad porque hemos plantado árboles para no ver el bosque o porque una justicia infame busca formalismos legales para intentar disimular que los animales que mataron a Samuel lo hicieron por puro odio homofóbico, a pesar que era maricón lo que le llamaban mientras lo apaleaban, no gritaban otra cosa no tenían otro motivo. MARICON le gritaban con el cerebro reseco, atrofiado de tanta mugre, no lo olvidemos.
Tenemos un problema grave, esto no funciona. En pleno S XXI te pueden señalar por publicar opiniones que no gusten a los violentos, asesinar por tu tendencia sexual, puedes morir a manos de señoros salvajes por ser mujer o puedes perecer intentando no morir de hambre.
¿Nos daremos cuenta de que esto no va de derechas o izquierdas sino de poner fin al dolor, al sufrimiento y a tantas vidas rotas?¿Dejarán nuestros políticos de vivir calculadora en mano a la hora de dar un NO rotundo a la violencia y a los que la utilizan en beneficio propio? En Europa ya han empezado a dar la espalda a personajes como Orbán al que no quieren ver por las instituciones. Aquí en cambio el PP sigue en un extraño idilio con VOX al que cada vez se le parece más a base de blanquearles las fechorías, no vaya a ser que les quiten alguna alcaldía. ¿Despertaremos alguna vez de esta pesadilla?

El chiringuito

Publicado: 6 julio, 2021 en actualité...

Antes sabías que había llegado el verano cuando empezaba a sonar por todas partes una música estridente que te taladraba los oídos. Decían que era fresca y alegre hasta que empezaban a sangrarte las orejas. En la radio sonaba una y otra vez la misma canción, como una tortura china, todo el día dale que dale. Encendías la tele y te perseguía un señor con pelazo y sonrisa Profidén. Era el rey del verano, había llegado Georgie Dann y sabías que se quedaría hasta que acabase el buen tiempo y tocase volver a la rutina. Entonces lo guardarían en el armarito donde guardan lo que no se va a usar hasta la próxima temporada y asunto resuelto hasta el año que viene en el que volvería como las golondrinas de Becquer. Era la canción del verano y en eso Dann no tenía rival. Hasta que llegaron para quitarle el trono de los eternos veranos musicales y se nos llenó el año hasta los topes de ese mismo soniquete machacón, letras simples y demasiados decibelios. Ahora parece que vivamos en una canción del verano perenne todo el santo año y claro, andamos saturados, se han cargado el fenómeno y jubilado a Georgie Dann. El Autotune ha arrasado con todo.

Pero este año, mira tú por donde ha salido distinto. Pensaba que pasaríamos el verano con “noche de fiesta”, Macario, Monchito y Rockefeller, que ha quedado como un santo cuervo comparado con el que le metía mano, cuando nos han aparecido con un remake de “El Chiringuito” ya sabes, la cancioncilla aquella en la que se idolatraba el fenómeno del merendero playero, sin mascarillas ni nada (que temerarios). Pues nada, nos han llegado la increíble Ayuso (¿Cuántas tardes de gloria más nos dará esta señora?) y el incalificable Cantó para decirnos que la una le ha montado un chiringuito playero al otro en mitad de Madrid para que cumpla con una función imprescindible, nada más y nada menos que defender el español en plena capital del Reino, ahí es nada, aunque bien pensado “El Español” a defender puede que sea  su propia persona (vista la cantidad de gente hasta de su supuesta profesión que quiere perseguirlo a gorrazos) o  el periódico de Pedro J. Por lo visto el lingüista y preparadísimo filólogo Cantó viene a solucionar los problemas que tienen para que no se pierda la segunda lengua más importante del mundo la Real Academia Española de la Lengua y sobre todo el Instituto Cervantes. Ha llegado Cantó “El Español”, no suframos, no le hace falta ni capa ni nada. Ya ha demostrado con sus últimos logros que es un artista, del abandono y la queja sin pies ni cabeza pero un monstruo inigualable al fin y al cabo.

Andaba yo pensando que como Ayuso no da puntada sin hilo seguro que habrá hecho esto por algo (al estilo de supervillano de tebeo pero con mala baba, como siempre). ¿No le habrá puesto un “pudridero” como los de El Escorial para que se esté ahí, solito y  fresquito para que se siente a leer en el diccionario el significado de la palabra “decencia”? No se, me huele que teniendo en cuenta que desde Génova le “colgaron el mochuelo” de Toni Cantó igual se le ha ocurrido meterlo en un asunto megaridículo y sin sentido para quitárselo de encima, tener algo más con que ir limando a Casado que ya empieza a vérsela venir y de paso mirar a ver si rasca un poco de “share” entre los mundillos populistas y los sincerebristas que ella tanto frecuenta. Pero mucho me temo que esta vez le ha salido mal, el titular del chiringuito no tiene capacidad de sentir vergüenza alguna. Si nos hubiese preguntado por Valencia le habríamos advertido, pero claro, como ella no sale de Madrid…

Hay veces que parece que las cosas funcionan totalmente del revés, es como si te levantases por la mañana, la tostadora enfriase y la nevera sirviese para calentar pizzas. Raro ¿verdad? Pues algo así es lo que está haciendo, supongo que sin querer, la derechona más derechona de este país. Resulta inaudito pero andan tan trastocados que acabarán cargándose todo.

Imagina que cara se nos pondría si de repente nuestro Rey dijese ahí os quedáis, me marcho con mi soberano padre, que se está de arte. Seguro que todos nos quedaríamos alucinados e intentaríamos entender qué habría ocurrido para que justo ahora que ya ni siquiera está Pablo Iglesias este señor dejase la vida regalada y se marchase con la música a otra parte. Y si encima descubrimos que semejante prodigio ha sido obra de la derecha esa que se envuelve en banderas gigantescas haciendo creer a todos que les pertenecen a ellos en propiedad y usa la figura del Rey como Gerónimo el Totem en mitad del campamento , ya ni te cuento.

Puede que sea que ya me ha dado demasiado el Sol del verano pero igual va y ese futuro tan distópico como las pelis de Mad Max no está tan lejos. Sobre todo después de leer como Ayuso (lianta mayor del barrio)  enredaba hasta el cuello al Borbón de turno con el asunto aquél que (como casi todo lo que toca) se le fue de las manos pringando hasta a su jefe. Ya sabes, lo de la firma de los indultos esos que según ella son ilegales pero que el Rey firmó. Lo hizo, estampó su garabato, por supuesto. Está obligado por la Constitución,  una norma que igual parece esculpida sobre piedra de mármol como sobre tablilla de cera, según se tercie el momento y sople el viento. Firmó los indultos y  al hacerlo la lógica esa que según las gentes de la Plaza Colón distingue a los buenos y los malos españoles dejaría al monarca en la misma orilla que Billy El Niño. ¿Podía haber no firmado? Siendo rocambolescos, podía, Como muestra un botón, el Rey Balduino de Bélgica dejó de serlo durante 36 horas para que la Ley del Aborto siguiese adelante sin su firma pero claro, aquí igual pensaba que si salía unas horas cambiaríamos la cerradura.

Es lo que ocurre cuando vas dándole vueltas a las cosas como si fuesen pollos l’Ast. Al final, si no sabes cuando has de parar el fuego acaban quemados y eso puede que haya empezado a ocurrir cuando Vox, partidarios de aquello de “Dios, Patria y Rey”, empezó a llamar al monarca “Felpudo VI”. Hasta ellos han perdido el respeto por el símbolo, con lo que ello representa aunque bien pensado ya fue bastante simbólico cuando en una moción de censura el Presidente del Gobierno era un bolso, glamouroso si, pero un bolso. Parece que a estas horas allá por la diestra más lejana hayan descubierto que los reyes son los padres y que en un estado democrático civilizado el Rey no va más allá que el de una figura representativa, un jarrón chino razonablemente caro que podíamos vender en Wallapop y sacarnos unos cuartos. Porque, oye, estamos como para ir gastando en adornos.

Quizás solo falte que Abascal grite sin darse cuenta aquello que tanto temen por Zarzuela, “¡El REY ESTÀ DESNUDO!” y que lo oigan hasta por la izquierda. Cunda la voz por todo el reino y  el Rey acabe montando en un Ryan Air rumbo a Emiratos Árabes, con el calor que ha de hacer allí ahora mismo. No se, como cuento distópico para el verano podía valer, ¿No crees?

Papel para el fregado

Publicado: 22 junio, 2021 en actualité...

Yo no se muy bien que está ocurriendo. Cuando las cosas eran según la “antigua normalidad” era acercarse el verano y todo se paraba en seco, el frenazo se oía dos esquinas más allá. Tanto era así que hasta los periódicos en papel adelgazaban y recurrían a cualquier serpiente de verano  para poner  “rellenos” y poder vender algo que pudiera llegar para cubrir el pasillo cuando fregaban el suelo (en mi casa, cuando era crío, se llevaba mucho eso de usar los periódicos viejos para que no fueses pisoteando por ahí). En cambio este año el verano ha llegado y se nos amontona el trabajo, es un estrés, no sabemos ni donde acudir. La temporada empieza fuerte pero teniendo en cuenta que llegan esos días en los que nos olvidaremos de todo y dejaremos todo para la vuelta de vacaciones, no va a ocurrir nada. Da pereza agitarse en verano.
A pesar de que llegan los días pastosos se les ha ocurrido por Moncloa la continuación del asunto de unos indultos que al final resultarán no satisfacer a nadie. Los unos (que indultaron a corruptos, un banquero y hasta a un militar golpista de verdad) porque están empeñados en parecer que buscan venganza de algo que “fue pero no llegó a ser o yo que se” y los otros porque se consideran insultados con un indulto que debería ser una amnistía que incluyese también a los miles de encausados por el “procés” y que no son tan mediáticos. Lo que parece claro es que para bien o para mal (sólo el tiempo lo dirá) esto hará que se muevan las piezas, se agite el fondo del pantano y continuemos hablando. Y claro, los que están cómodos en esta situación puede que dejen de estarlo y se ponen como locos azuzando a sus seguidores  diciendo que España se rompe (otra vez) y algo sobre recorrer callejones estrechos que no sabemos donde llevan, como predicaba ayer el Sr. González. Igual lo que ocurre, si seguimos en mitad de este lodazal, es que se pudra. Lo que está claro es que aquí, hagas lo que hagas te van a criticar igual. siendo así puede que debiéramos dar una oportunidad a algo nuevo, más que nada por aquello que decía Einstein sobre que si repetimos una y otra vez la misma fórmula obtendremos los mismos resultados. Ya veremos.
Pero bueno, a lo que íbamos. Decía yo que estaba ayer sentado con mi café del tiempo (sin azucar, con mucho hielo) cuando llegó Paco a la terraza del bar  gritando que el bombazo del verano ya no era “El procés”. Resulta que el Gobierno va a rebajar el recibo que nos cobran esos señores que tienen el gran rostro de decirnos que comamos huevos “poché” en lugar de fritos, para ahorrar. ¡Si es que hemos de quererlos, se desviven por nosotros!.
Decían en clase de economía que yo era un tanto obtuso. Al final será verdad, porque repasando el artículo leo que la sensacional bajada de la luz se hará a base de reducir el IVA. ¡Olé Tú!. Ya te digo que soy bastante malpensado pero algo me chirría en todo esto. Si nos consiguen una rebajita en la factura a base de bajar el impuesto ¿De dónde van a sacar los dineros que dejarán de recaudar? Supongo que los millones esos nos los cobrarán por otra parte, claro. Y otra cosa que me quita el sueño, si baja el precio de la factura en, pongamos un Euro ¿Qué van a tardar las eléctricas en subir 50 céntimos? El total de la factura continuaría siendo más bajo y habrían “distraido” cincuenta céntimos. ¿No sería mejor dejar el impuesto y “bajar la factura” fijando el precio máximo de producción (por ejemplo)? Porque de “nacionalizar los sectores estratégicos”  que predicaba la izquierda (cuando existía) ni hablamos. Resultaría imposible en un país europeo, porque sería venezolano y además dejaría a demasiados sin silloncito en los Consejos de Administración.

Yo ya no se qué decirte. Vivimos algo parecido con sus primos hermanos, los bancos, y salimos escaldados. Lo veremos pronto, porque el lifting en los periódicos se acerca y se irán todos de vacaciones. Para entonces ya será asunto zanjado y nadie hablará más de ello. Si no ocurriese eso tendríamos papel para que no nos pisen el fregado.

Venganza

Publicado: 15 junio, 2021 en actualité...

Era una tarde a Abril, allá por 1498, en una de las ciudades más bellas del mundo a orillas del río Arno. Una masa enfervorecida recorría las calles de Florencia y se acercaba con palos y antorchas al convento de San Marcos ávidas de sangre, a sabiendas que tenían vía libre para cometer todo tipo de desmanes. No pasaría nada siempre y cuando no acabasen con la vida de Girolamo Savonaola, a él le esperaba otro destino.

La ira contenida después del tiempo del terror en el que se había transformado el gobierno de un dominico que llegó aclamado por las masas porque pretendía acabar con la corrupción y el pecado pero al final había conseguido que los mismos que lo encumbraron se hubiesen vuelto en su contra cuando vieron que la “Hoguera de las Vanidades” cada vez se acercaba más a cada uno de los habitantes de la ciudad, o por lo menos eso les dijeron porque nadie cayó en que para que te quemasen algo antes habías de tenerlo.  Al final, con alguna ayudita de los Médici, una masa enfurecida sedienta de sangre se plantó a las puertas del convento donde el clérigo se había refugiado con los pocos fieles que le quedaban. Su final estaba cerca, lo sabían y a juzgar por la fiereza con la que habían descuartizado vivos en la plaza de la Signoría a alguno de los Pazzi unos años antes, mal destino les esperaba.

Lo atraparon, juzgaron de allá que manera, sentenciaron a morir en la hoguera y después arrojaron sus cenizas al rio, dicen que justo entre los Uffizi y el Ponte Vecchio. Fue entonces cuando los habitantes de la ciudad se miraron entre ellos y comprobaron que la hoguera de Savonarola continuaba humeando. Un escalofrío recorrió su cuerpo al ver que se habían comportado como bestias. Habían olvidado las reglas de la civilización y el Derecho buscando una  revancha que puede no fuese con ellos y que no les había servido de nada. Aprendieron que la venganza es una solución estéril que lejos de solucionar nada les había cambiado la hoguera en la que ardían los objetos de los pudientes por la vuelta a lo de antes, donde lo que ardían eran sus esperanzas.

Han pasado los siglos pero poco cambia (a escala, Deo Gratias). Multitud gente dispuesta a dejarse llevar para resarcirse de un terrible daño que puede que no haya visto nadie para obtener una venganza  de opereta que no va llenar su sed, porque los Medicci que los alientan no les han explicado que no dormirán más seguros ni se van a sentir mejor si “perdonamos” (porque han vendido el indulto como un “perdón”, desde el más rancio concepto de pecado y no de justicia como debiera). No se si alguien les ha dicho a los que se manifestaban en Colón que la solución está en aplicar las leyes, que para eso están y no en levantar hogueras a mayor gloria de los que nos lanzan  contra cualquier diana sin siquiera pensar que con sus soflamas ponen en entredicho hasta al mismísimo Rey, ¿Qué más les dará si lo suyo es desestabilizar por desestabilizar?. Ellos ya indultaron y puede que con eso salvasen la vida de mucha gente en unos casos o sacaron de problemas a algunos amigotes en otros. Ahora reniegan de la misma norma que aplicaron. No se si es o no lo correcto pero actuar por venganza no hará más que crear mártires que serán seguidos por muchos otros y eso nos va a crear más problemas todavía.

La venganza no va a hacer que el ladrón devuelva lo robado o ni siquiera que el asesino devuelva la vida a los asesinados. Puede que el sentimiento primero que tengamos como verdaderos depredadores sea el de entregarnos al revanchismo pero  ya decía Gandhi que si aplicamos el ojo por ojo el mundo quedaría ciego. Igual lo que necesitamos es resolver las cosas civilizadamente, según las reglas del juego, seguro que a largo plazo dormimos más tranquilos.

Permitidme que responda

Publicado: 8 junio, 2021 en actualité...

No te sorprenderá si te digo que vivimos en unos tiempos tan raros que nada es lo que dice ser y en los que algo tan valioso como la libertad se ha transformado en un slogan de la Ayuso y poco más (menudo descubrimiento os estoy contando yo a estas horas ¿verdad?). Ya resulta hasta agotador. Pues bueno, la semana pasada hablaba yo nosequé de que los medios se encargaban de contarnos lo que queríamos oír y así, de paso, nos moldeaban a su antojo y patatín y patatán…Te lo resumo diciendo que aparentamos ser libres pero posiblemente vivimos uno de los tiempos en los que la libertad está más pervertida que nunca a manos de personajes “todoopinadores” que han transformado las noticias y la vida en general en algo exactamente igual al “Tómbola” que llevaba Ximo Rovira (igual es verdad que soy viejo). En aquél programa por lo menos sabías de antemano que se atacaría con una fiereza propia del “Tercio Viejo de Cartagena” al famosillo del cotilleo de turno.
Pues bueno, yo que pensaba que nadie me hacía ni caso, recibí un lindo mensaje de alguien que se presentaba como “colaborador de un importante medio televisivo” en el que me decía que con posts así no haría nunca nada y que mejor que me dedicase a otras cosas, supongo que pensaría en el macramé. Por lo visto así funciona la cosa, si creen que te pasas te ponen en cintura, o lo intentan ¿Pero sabes una cosa? “Ladran luego cabalgamos” decía don Quijote.
No sabía cómo cogerlo, si con cierto orgullo, miedo o risa. Al final se me ocurrió que, igual respondiendo así, en familia, como lo hago ahora vería que no es el “llegar a algo” o “sacar provecho” lo debiera mover el mundo y de paso que existen cosas más decentes que venderse a cambio de unas monedas. Cuentan que allá por el Viernes Santo uno lo hizo y acabó fatal. Lo de la decencia es algo que hoy en día no es que abunde demasiado todo depende de los anunciantes y “enchufadores” que se encargarán de que cada cual diga lo que ha de decir a base de hacernos creer que las andanzas de Rocío o si vacunamos o no a la selección son la cosa más importante en un mundo que lucha contra una pandemia, es incapaz de proteger a sus mujeres de unos animales que una vez dijeron que las amaban y que niega el pan y la sal a los que necesitan cualquier cosa que les haga poder sentirse medianamente humanos. Piénsalo, esto no funciona, deberíamos reordenar nuestras prioridades. Igual nos han tarado la balanza, como los malos tenderos, para hacernos creer que morir intentando llegar a la costa buscando una existencia digna puede tener el mismo “share” que lo que nos quiera contar alguien a nosotros y no a un juez, como debiera. Al final han conseguido que intentar ser medianamente equilibrado sea algo transgresor y perseguible. Si es así muchos preferimos ser declarados “el enemigo público número uno”.
Esta casa será una birria, ya lo se. Pero si quieres que te diga la verdad, prefiero choza libre a palacete encarcelado. Puede que sea una lección aprendida por uno que aunque peine algunas canas, no es tan mayor (no fastidies). Ya sabes que las experiencias no siempre tienen que ver con la edad.
Bueno, no os doy más la brasa, no me toméis muy en cuenta el post de hoy. Sólo quería responder que en esta taberna, desde el primer día, lo único que se pretende es creer que se puede ser libre de decir lo que se tercie, siempre desde el respeto y la cordialidad.
Muchísimas gracias a todos por estar ahí. Seguimos.

Un mundo a la carta

Publicado: 1 junio, 2021 en actualité...

Todavía recuerdo cuando mi abuelo llegaba a casa con su periódico debajo del brazo. Se sentaba en un silloncito y empezaba a hojearlo. Solía empezar por mirarla sección de deportes para ver si su Valencia CF le daba alguna alegría (raro), después solía saltar a Nacional y por último se leía las notas de sociedad. Al final se había leído todo el periódico, casi en el mismo tiempo en el que yo me había acabado en hacer los pasatiempos del suplemento de fin de semana que me daba nada más entrar por la puerta. Solía leer siempre el mismo periódico aunque después en el casino leía otros, los que fuesen. Decía que era indiferente porque total todos mentían y necesitabas leer más de uno para hacerte una idea de lo que podría haber sido la verdad. Esa frase se me marcó a fuego.Ahora todo ha cambiado. Andamos todos con la cabeza metida en el smartphone pensando que somos una especie de agencia de noticias y que somos las personas más ilustradas del universo. Escarbando a todas horas para saber si al jugador tal de tu equipo se le ha roto una uña… Pasamos tanto tiempo metidos que puede que se nos olvide que hay vida a la otra parte de la cajita. Todo sin pensar que no, no nos informan, nos entretienen. Parece que hemos elegido que nos entretengan en lugar de informarnos. Esa es la única explicación que se me ocurre a los índices de audiencia de ciertos programas como las tertulias de Telecinco. Ya ni pensamos, vemos opiniones, nos las dan digeridas y precocinadas como los platillos del Mercadona. Hacemos lo mismo las consumimos, nos las apropiamos y asunto finalizado sin darnos cuenta de que cada vez estamos más sesgados, más desinformados y somos más maleables en un tiempo en el que la información está más al alcance de la mano que nunca en la historia de la humanidad.Al final nos llega todo sesgado. Sólo nos dicen lo que queremos oír, de eso se encargan las cookies y todo lo que se tercie. El resultado es que cada vez andamos más u más polarizados, más y más cabreados. Andamos metidos en un mundo irreal donde sólo importa lo que queremos ver y lo que quieren que veamos.¿Se te ha ocurrido interesarte por los rituales de apareamiento del ornitorrinco? Hazlo y verás como se te llena todo internet de ornitorrincos hasta el punto de que creerás que en el Arca de Noé sólo viajaban estos animalitos y que, de repente, todo el mundo habla de ellos. Pues oye, podríamos sospechar que lo mismo ocurrirá con nuestras intenciones de voto, con los bombardeos de un país contra otro… y así con todo. Cada vez más polarizados, cada vez más ofendiditos, cada vez menos humanos y más aborregados.

La riqueza era el tiempo…

Publicado: 25 mayo, 2021 en actualité...

Suena el despertador, las 5:15 de la mañana. Todo un laaaargo día por delante en el que cualquier atisbo de improvisación o desliz va a ser mal visto y te puede llevar derechito al infierno, Vas a zona peligrosa, lo sabes pero borras de tu mente eso de negarse a subir al coche y conducirte a esa mesa insulsa y ese trabajo que sabes que te está matando pero te paga las facturas. Maldito argumento, siempre el mismo. Inapelable.

Te levantas porque te han hecho creer que es lo correcto, ya grabado a fuego, desde los tiempos del colegio donde empezaron a darte forma para ser un hombre “de provecho”. Suena el despertador, te arrastras al baño, intentas parecer un ser humano. Un café, la careta que te obligas a vestir para aparentar lo que quizás no eres y hala, a trabajar, que hay que ganar dinero para poder gastarlo después. Esa rueda va girando, día tras día, hasta que llegará un momento en el que dejarás de ser útil y te arrinconarán como un trasto viejo, apartado, sólo, esperando a que llegue el momento de decir adiós. Puede que entonces descubras que jamás hiciste nada más que hacer ricos a los que ya lo eran, ser su herramienta de usar y tirar para mantenerse en su olimpo.

Puede que este día descubras que parecía que vivías bien pero no. Pasaste la vida sin vivirla. Te perdiste todos esos amaneceres, todos esos momentos, todas las sonrisas de tus hijos, toda esa vida que transcurrió mientras creías lo que te dijeron, que había que conseguir más y más, como fuese, al precio que fuese porque te dijeron que la felicidad estaba en él, que no había más y que el metal era lo que lo compraría todo. Jamás te diste cuenta de que el dinero lo acuñan los mismos que te lo dan para hacerte creer importante, los mismos que te meten en la cabeza que la felicidad está en poseer una tele más grande, un coche más grande, un lo que sea mas grande que tu vecino. Te hicieron creer que habías de gastar ese dinero porque así vuelve a los mismos que te lo dieron. Es una gran rueda, como el las antiguas minas de salitre de Chile en las que los trabajadores semiesclavos cobraban en fichas que debían ser gastadas en los mismos economatos de la empresa para la que trabajaban.

Piénsalo, puede que estemos viviendo en un megaeconomato y estemos enriqueciendo al mismo patrón. Cierra los ojos y piensa por un momento en que sucedería si pudiésemos romper la rueda, si pudiésemos desterrar de nuestra cabeza la frase que llevamos tatuada, aquella sentencia lapidaria de “no tengo tiempo”, puede que bien pensado si lo tengas, puede que necesitemos sacarnos esa especie de programa malware que llevamos incrustado, puede que todo esté en reorganizar nuestras prioridades y dar importancia a lo que de verdad lo merece, Puede que todos los males de esta sociedad enferma mejorasen si fuésemos capaces de “tener tiempo” para sonreir, para abrazar, para amar, para ver esa puesta de Sol con la que siempre soñaste. Puede que todo sea cuestión de aprender que la verdadera riqueza está en el tiempo, en algo que pasa y jamás vuelve.