Bueno, Mariano ya ha salido escaldado a la ida y a la vuelta, como dirían los futboleros. Ahora tenemos por delante un plazo de 60 días para intentar frenar la barbaridad esa de ir a votar entre polvorón y polvorón. Algo poco recomendable porque con eso de los mazapanes que se pegan al paladar y que andamos ya con las meninges inflamadas igual no vamos a votar, aunque nos adelanten la fecha, y después pasará lo que pasará.
La pregunta del siglo es ¿Y ahora qué? No se a vosotros pero a mi se me ocurren, así a bote pronto, tres salidas (aparte de la tirarse al monte o internarse en un monasterio de clausura) Esto podía funcionar como los programas esos de “elige una puerta” a ver que sorpresa se esconde tras ella.
PUERTA 1; La puerta normal
Imaginemos que a nuestros políticos les entra un ataque de coherencia. Se sientan juntitos todos los de las opciones contrarias al PP y se dan cuenta de que son mayoría aplastante ya que el PP sólo ha ganado las elecciones por “acumulación de opciones” (Me explico.Mientras que para votar a Mariano sólo hacía falta votar al PP, para tirarlo habían multitud de opciones). Bueno, se dan cuenta de esto y deciden unirse para desalojar al registrador, presentan un candidato (el que sea, pero sugiero una cara nueva) y ganan. Personalmente creo que sería la mejor opción pero no la veremos porque hace falta una altura política que esta cuadrilla no ha demostrado en ningún momento.
PUERTA 2: Bye bye, Sánchez
Mañana por la mañana se convoca reunión de mandamases del PSOE que acaba defenestrando a Pedro Sánchez al más puro estilo “Juego de tronos” para después transformar el “NO es NO” en un “Buenoooo puesss valeeee”y Mariano sería presidente otros cuatro años. Temo que esta sea la opción que vayamos a vivir visto que pesos pesados como Puig ya están insinuándolo por los corrillos radiofónicos.
PUERTA 3: La carambola vasca
Aunque parezca una locura, en Génova están esperando el resultado de las elecciones vascas y gallegas (más de las segundas, no vayamos a creer). Resulta ser que en el PP se les ha metido en la cabecita que al PNV les van a hacer falta sus votos para conseguir ser lendakaris y entonces negociarían con ellos. Puede que no hayan parado a pensar en que en Euskadi huirán del engendro PP-Cs como de la peste, simplemente porque entre los acuerdos está aquello de acabar con el régimen especial vasco. Algo que les resulta infumable, como es lógico.
Bueno, vistas las puertas. ¿Que opción elegimos? Personalmente creo que vamos a tener que tragar con la segunda que puede que no sea tan mala ya que con esto se evitaría ir a una terceras elecciones con el riesgo de que el PP sacase absoluta. Sería elegir “susto” entre “susto o muerte” porque si llegásemos a Navidad y volviésemos a votar (visto que el PP ha desintegrado a Cs) la mayoría absoluta sería algo a tener en cuenta y un nuevo gobierno con mayoría absoluta de un PP hipotecado hasta las trancas y con muchas cosas que esconder sería algo así como ser atropellados por una apisonadora .








me hinchan las meninges y eso no es bueno.
darán cuenta de que no podemos tragar con este chantaje sin nombre al que nos somete el señor de la barba diciendo “si no me aceptáis, votareis en Navidad y colgareis papeletas en el arbol” y conseguirán evitarlo, hay forma
que convocar elecciones no parece que sea más que otra de esas trampas saduceas a que nos tiene acostumbrados y que al final, ni se sabe como, acaban saliéndole bien. De hecho ya han empezado a dar sus frutos porque con esto de la negociación con Ciudadanos ha conseguido ya cosas como rellenarnos el verano y llevarnos a estos días taciturnos en los que olemos el final del verano (poned al Duo Dinámico, please). Aparecen los coleccionables en los kioskos, lo vemos todo un poco menos luminoso, volvemos a la realidad, los días ya acortan y empezamos a tener menos ganas de caipirinhas.
llos y
apoplejía o sucumbiesen a la modorra de una investidura a las 4 de la tarde un verano, Mariano habría conseguido tener a un “tonto útil” al que cargarle el muerto del invierno que nos espera después de 4 años de gobierno sordo y despótico. Lo dicho, un maestro, ni a
entrado en el juego de Mariano como ratón en una ratonera. Ha aceptado la posibilidad de sacar a pasear las urnas en Navidad, sin temer que los cuatro integristas que acudirán a votar acabarán dándole una flamante mayoría absoluta al PP
Elefante y aquello de
desarrollar un cáncer de piel a lo largo de los 30 años de esperanza de vida de que disponen. Los albinos han de hacer frente a una grave amenaza que los hace objeto de una pesadilla que parece recortada de tiempos ancestrales. Se les persigue por culpa de creencias y supersticiones que en muchos casos les llevan a una muerte cruel y sin sentido, como si todavía estuviésemos en la Edad Media. Son atacados porque se les cree malditos (algo así como los
cualquier periódico (incluso en papel). Si hemos podido llegar a saber de esto es
algo, porque igual no sabe que muchos viven instalados al borde del pánico. El primero es el miedo a lo desconocido, que es el susto inevitable a aquello de “a ver que me encuentro”. El que se genera cuando, por ejemplo, cuando vas a cruzar una puerta en una más de esas miles de entrevistas de trabajo que padecen las personas normales esas que han de aguantar carros y carretas para que alguien le diga, con esa sonrisa sádica que usted conoce, “es que no eres lo que estamos buscando” y así hasta la próxima mientras el tiempo pasa, el paro se acaba y cada vez andamos más desanimados con esa sensación falsa de “no valgo” que al final te hace aceptar un trabajo en los trirremes de Caesar Augusto porque hay que alimentarse a uno mismo y a la prole en la que cada vez hay más gente, hijos, hermanos, suegras…. Ese miedo usted no lo conoce, para usted el miedo a lo desconocido seguramente se limitará al cosquilleo ese que se siente al ir a tirarse por una montaña rusa en un parque de atracciones. Bueno, ese sustito también me vale, a algunos hasta nos gusta.
para el porrazo. Usted Sr. Trump, con su oportunismo y sus maneras al más puro estilo
a la gente lo que quiere oír, lo que sus más bajos instintos quieren escuchar porque, como en Europa, están quemados por no llegar ni a pagar las facturas. Usted sabe manejar esa frustración y la utiliza en beneficio propio proponiendo como si fuese una novedad el retorno a la política de lo básico. El brillo de sus ojos le delata, Sr. Trump.
cuando poco a poco vi como, valiendose de que el Partido Republicano está hecho unos zorros, se deshacía de sus contrincantes uno a uno, con unas formas agresivas, zafias y en las que valía todo. Fui dándome cuenta que estamos ante un gran peligro público, más que nada por las consecuencias que puede traernos el “desatar la bestia” que una sociedad al límite como la nuestra tiene dentro. De eso, Sr Trump, en el SXX ya hemos tenido demasiados y dolorosos ejemplos, no los reeditemos.

y nos internaríamos en un monasterio de esos de
narices y se encerraban a pan y agua en una habitación tapiada para el resto de sus días y así purgar sus pecados (un día podíamos hablar de ellos, daría para un post muy interesante). Una decisión un tanto drástica pero bueno, eran aclamadas por sus vecinos, consideradas poco más que “santos en vida” y se recurria a ellas para pedirles milagros o consejos a través de la ventanita por la que se les pasaba el pan y el agua. El caso es que simulaban su propio sepelio, se encerraban y “aquí paz y después gloria”. Pues bueno, parece que la moda esté volviendo (ya decía mi abuela que no tirase los pantalones acampanados, que los guardase porque volverían a ser de lo más “cool”). Los primeros casos de esta enfermedad se dieron en Japón, pero parece que ya empiezan a haber casos por aquí. Son los ‘hikikomori’ (en japonés, “recluido”).
que esto se queda allí porque los japoneses “llevan un estilo de vida muy peculiar” y tienden a ignorar los problemas familiares. En España ya hay decenas de casos. En algunas ocasiones los ‘hikikomoris’ europeos pasan hasta 30 años encerrados en sus casas sin que nadie se de cuenta. Necesitan que la sociedad que los ignora, por el rechazo y la falta de interés, les tienda la mano y les ayude a reincorporarse o su vida se va encerrando más y más en sí misma hasta el punto de volverse irrecuperables.
excepto algún que otro en las redes sociales, se encuentran sumidos en un estado de tristeza permanente, duermen durante el día, descuidan su higiene (como el que levanta el brazo para agarrarse a la barra del metro justo a tu lado) y se suelen quedar viendo la tele o jugando a videojuegos aunque ni siquiera parecen enfermos encerrados únicamente en un mundo de videojuegos como los antiguos “Utakos”, que ahora andan y corren por la calle como Forrest Gump en busca de Pokemon. Mira. algo bueno tendrá el fenómeno, hace que salgamos a la calle y nos “de el aire un rato”. Puede que la solución para los Hikikomoris sea esa justamente, la de conseguir que poco a poco salgan a la calle, hagan actividades y así se vayan reinsertando. En japón ya se han creado centros en los que voluntarios y especialistas intentan devolverlos a la vida social.
alistas japoneses nos dicen que gran parte de los enfermos son personas tímidas que han sufrido el
cerebro parece que nos duelan más los cercanos, como si los otros fuesen “menos muertos” o importasen menos. Ya poco sorprende el fallido golpe de estado en un país que nos sirve como tapón de pago para tapar nuestras vergüenzas y comprar nuestra conciencia y que al final va a resultar tan democrático como cualquier otro. Erdogan se vale de lo acontecido para afianzar la represión igual que Hollande de la alarma social para prorrogar el “Estado de Excepción” y el recorte de derechos civiles. Al final Churchill tenía razón “La democracia es el menos malo de los gobiernos posibles” porque a estas alturas la democracia se ha transformado en un juego de poderes en el que todo tiene un precio. ¿Que queréis que os diga? Hoy me encuentro solo ante la pantalla en blanco con el alma tocada por un extraño frío espectral a pesar de que fuera sea verano y haga calor.
beneficio de nuestra desgracia y nos enfrentan los unos a los otros para arrancarnos lo poco que nos queda valiéndose de las mismas artimañas ancestrales de siempre, la religión y las ideologías trasnochadas. Sorprende ver como cada vez más gente “normal” abraza a personajes que hace unos meses tomábamos como unos descerebrados que nos hacen caer en los engaños más peligrosos de la historia, la religión y la xenofobia. Parece que seamos tontos pero es que es más cómodo creer en quien nos ofrece falsas soluciones que aceptar que el mundo se desmorona ante nuestros ojos sin que hagamos nada.
nuestro sistema está derrotado y que ha llegado la hora cambiar la concepción de las cosas. Deberíamos admitir que este sistema económico y social ha estado alimentando la desigualdad hasta el punto de que la desesperación extrema (el sentimiento más peligroso que pueda sentir un humano) acampa entre nosotros. Ha llegado el momento de comprender que la NADA de «La Historia Interminable» puede inundar el corazón de quienes de repente ven como lo han perdido todo. Estas personas, presas de la impotencia, son capaces de cualquier cosa sin que en ello tenga nada que ver ningún dios (que de existir, debería sentir vergüenza por repartir tanto dolor). Si nos paramos a pensar, puede que poco tenga que ver el Islam con los que sacan algún provecho del que no encuentra salida en una sociedad degenerada que ni puede, ni quiere solucionar un problema del que es parte. Más bien el origen del problema puede estar en la marginalidad y la exclusión social que, promovida por gobernantes indolentes, nos está llevando poco a poco al límite de la locura. Pero bueno, puede que mi alma hoy esté derrotada y no vea la luz.
Dice que han pasado muchos años y no recuerda aquellos días en los que el ínclito José María Aznar (
informe, parece que no se lo ha leído y a juzgar por la parsimonia con que se toma las cosas y
para que le haga un resumen estilo “El rincón del vago”. Aunque bien pensado, puede que no lo necesite porque, casualidades de la vida,
Mataron a un dictador atroz pero olvidan que también
tranquilamente cuando, de repente BOOM!! Se les cayó un pedrolo encima y acabó con todo. Dicen que el Meteorito cayó en
noche al ver como no sólo ganaban los mismos sino que a pesar de los escándalos y del crimen de la musiquita a ritmo de bachata, crecían en número de votos y en escaños. Ya no se que más deben hacer para conseguir perder unas elecciones, ya ni se me ocurre. O mejor, prefiero ni pensarlo porque después de oír que aquél comentario de “les hemos destrozado la sanidad” (a los catalanes) les puede haber dado más votos
se han limitado a continuar sacándose los ojos los unos a los otros en un asco de campaña sin darse cuenta que reforzaban al adversario. Puede que gran parte de la culpa la tengan los señores de las encuestas que deberían
les pagan sin importarles mentir como bellacos. El caso es que nos habían cantado tanto cosas como el desastre del PP o el hipotético “sorpasso” que en el mejor de los casos ha habido escaqueo a la playa por aquello de “el pescado está vendido” y ahora al ver que estamos casi en el mismo punto que en diciembre pero con un PP mucho más envalentonado no se oyen más que lamentos por todas las esquinas del Twitter.