Ahora que parece que ya le hayan dicho por Génova al presidente de Murcia que la fiesta ya ha acabado y que ya ha hecho bastante el indio, que ya le vale y se ha de marchar a su casa no vaya a ser que salga adelante una moción de censura en la que ni los censores se aclaran entre ellos, se me ha ocurrido pensar lo difícil que es saber cuanta corrupción sufrimos realmente en este país. Quizá por ello nos contentamos
en decir que muchísima y pensar que si a pesar de tener tanto saqueador profesional todavía tenemos luz en las calles, si nadie tocase nada empedraríamos las calzadas en oro de 18 quilates. Resulta muy difícil aclararse porque los datos están dispersos y distribuidos en pequeñas corruptelas por aquí y por allá (igual por obra de la misma mano larga). Sabemos que “corruptelas habemus” ¿pero cuanta? Misterio. Quizá debiéramos saberlo (más o menos) porqué si en el antiguo testamento dicen que Yahveh envió el diluvio por lo de la podredumbre y corrupción, igual ya va siendo buena idea acercarnos al Decathlon y comprarnos una barca porque ahí andaremos.
Es verdad que la corrupción existe desde siempre, puede que sea el auténtico oficio más viejo del mundo, pero el problema es que ya la tenemos asumida. Vemos, sin que se nos hinchen las meniges, como una mínima parte de los corruptos
acaban yendo a la cárcel sin pasar por la casilla de salida (He leído por ahí que en los últimos años han sido condenados 400 corruptos. Suena a muy poco pero es un 72% de los juzgados) y ni aún así se hace nada de verdad para acabarlo, igual es que estamos acostumbrados o algo más horrible todavía, que muchos piensan para los adentros que nosotros también haríamos algo parecido porque si nos llevamos las grapas del curro… ¡pues eso!. Prefiero no creerlo y quedarme con que hemos asumido que el poder corrompe y ni siquiera sabemos si eso es controlable. Me decían que la solución sería que “El Estado” pudiese controlar el poder, puede que sea verdad. Pero si eso que no sabría decir muy bien que es pero algunos llaman “El Estado” es el que está corrompido hasta el tuétano ya vamos mal. Tanto como que llego a pensar que jamás saldremos de esta. No mientras no nos tomemos en serio el asunto del trinque.
En el fondo puede que esto de llegar “a sacco” a las instituciones no remita porque sale barato, unos pocos meses “a la sombra” (si me pillan) y no devuelvo ni el dinero, aparentemente las cuentas salen hasta ventajosas para el chorizo.
Mientras creyamos que esto forma parte del sistema no vamos a encontrar una solución y el asunto no está ya para bromas visto el nivel de un trinque que se ha llevado hasta las “cosas del comer” y que ha llegado ya hasta a personajes de la Zarzuela. Seguro que a nuestros
nietos les va a costar entender más lo que está ocurriendo ahora de lo que a nosotros nos costó aquello de la octava colina de Roma, la del Testaccio, un montón de ripios de ánforas romanas (haz click, es megainteresante). No van a comprender como siendo el país Europeo más soleado no lo aprovechamos y en cambio nos dedicamos a engrasar a base de impuestos las bisagras de las puertas giratorias que transforman los Consejos de Administración en asilo de políticos. No entenderán como no llenamos las mazmorras con los que se llevan los dineros de las pensiones, o porque trabajamos de sol a sol para enriquer a los que ya eran ricos antes. O puede que se queden alucinados a ver como existe cierta alegría al ver como se intenta recomponer el PSOE resucitando muertos del pasado y pretendiendo volver a lo mismo que nos llevó junto con sus amiguetes del PP a este desastre. Va a ser complicado que lo entiendan porque a nosotros por lo menos ya nos es imposible.








le dije que no me gustaban nada los resultados de las elecciones en Holanda y que temo muchísimo lo que nos pueda llegar desde Francia porque al final ya verás tú como entre unos y otros se nos llevan por delante el tinglado medio asolado este que nos hemos montado en Bruselas y que acaba de cumplir 60 años a pesar de que esté hecho unos zorros. Una cosa, si los fundadores levantasen la cabeza y viesen el adefesio que hemos construido con sus sueños, nos corrían a gorrazos.
evitar un chinazo en la cabeza si se que al final me van acabar dando con un “pedrolo” de mil toneladas que tirarán desde la catapulta esa, justo esa, que estoy viendo como arman. Igual me compensaba más un chinazo en la cabeza a cambio de evitar que construyan la catapulta. Es cuestión de planteárselo.
(como muestra un Trump) simplemente porque su neurona no les da para más. No se de que nos alegramos si a cambio de detener esta vez a los esperpentos lo que se consigue es perpetuar en el poder a los de la podadora, a los expertos en desigualdad y recortes sociales que nos están matando poco a poco. Vale, parece que quieren que digamos “mejor podadora que descerebrados”. ¿No te parece que sería más normal alegrarse si ganase una opción que acabase con el austericidio? Parece que deberíamos estar bailando por las calles porque se quedan los que nos han dejado en este estado lamentable. Creo que es algo así como alegrarse porque hemos caído en manos de jíbaros y no de caníbales porque estos sólo nos van a reducir la cabeza para hacerse un llavero.
vimos el domingo contento y eufórico en la presentación de Susana Díaz, rodeada de zombis de antaño que se levantaron de sus sillones en los consejos de administración para acercarse a vendernos de nuevo la abstención al PP y con ello mantener la desigualdad que les asegura una alfombra mullidita. No se, sólo la imagen ya «tiraba para atrás» porque era la foto del inmovilismo, del seguir como se está y eso la verdad es que asusta un poco.
presidente de Murcia dice que lo persiguen, Fillon que es víctima de martirio, LePen que ya vale de hurgar en su cartera, Mariano que son casos aislados.
que no estén dándose cuenta de que se juega con fuego. A mi por lo menos me convencieron de que la justicia es el pilar que sustenta a una democracia y un
política ha asaltado el gobierno de los jueces con fines partidistas, se recurre a un tribunal como el TC prácticamente por cualquier cosa, de forma que ha perdido hasta su brillo, de puro desgaste, y lo más importante, ha perdido su
de la infanta no ha sido más que una gota más en la que nos han enseñado como se puede manejar la justicia según el antojo del mandamás de turno. Hemos visto como se trasladaban fiscales, como se apartaban jueces disonantes, como la fiscalía se retiraba en el último momento ante escándalos del clero, como se dictaban sentencias a las que se les podía poner letreros de neón en los
todavía muchas sentencias y muchos casos por dirimir, causas que van a ser medidas desde a desconfianza y el recelo
podía haber ocurrido. No podéis ni imaginar como andaban los trenes a Valencia, un año más, vísperas de Fallas. Trenes aglomerados, atestados, llenos hasta lo inimaginable. Trenes en los que al intentar entrar no puedes hacer más que solidarizarte con las pobres sardinas metidas en sus latitas, aunque ellas, por lo menos van metidas en aceite y no en el apestoso “eau d’humanité” que se respira en los vagones esos que a mi por lo menos me han llegado a recordar a los trenes de otras épocas, porque al introducirte en ese gentío sabes que el oxígeno se va a acabar de un momento a otro, aunque es verdad que no vas a caerte al suelo, simplemente porque es imposible.
cobra cantidades increíbles que te convencen de que es más barato volar a Londres con una LowCost que ir a ver la “mascletá”. El precio del billete hace replantearte muy en serio si realmente se apuesta por el transporte público y la ecología. Se supone que se debiera fomentar el uso del tren para reducir el impacto medioambiental y los atascos en las ciudades pero bueno, también es verdad que el gobierno debiera fomentar el uso de la energía solar en el país mas soleado de Europa, cosas que pasan.
conlleva o puede que sea lo de pasarse el día oyendo explosiones del estilo de ensayos nucleares mientras se fusiona el delicioso olor de la pólvora lúdica con los sonidos de los verdaderos héroes de la fiesta, los músicos de las charangas. Humanoides capaces de tocar noche y día las piezas más irreverentes en las que todavía se intentan cambiar las letras homófobas por otras en las que se respete al prójimo (poco a poco se va consiguiendo peroque queda mucho camino por recorrer) durante casi una semana y llegar al día de San José para transformarse en una especie de banda sinfónica de bolsillo que sería capaz de no desentonar en el Concierto de Año Nuevo, los admiro. No solemos reparar en ellos porque la gran mayoría de las comisiones están entregadas a la fiesta mayúscula (y en muchos casos a la botella de cazalla) pero de verdad que son los músicos, justamente ellos los que forman gran parte del alma de las fallas, los que dan el color inconfundible de la fiesta. Son ellos los que merecen gran parte del premio que las Fallas estrenan este año, el de ser Patrimonio Inmaterial de la Humanidad (o por lo menos eso dice la UNESCO).
políticos, reyes, sentencias, robos… todo se presta a ser combustible para la falla. Lo sacamos a la calle en forma de Ninot y lo metemos en un hatillo para hacer un exorcismo que acabará con la inexplicable quema a lo bestia de obras de arte que han tenido ocupados a los artistas de un gremio único en esta parte del Mediterráneo y puede que de todo el globo. Resulta complicado de explicar, alguna vez lo he intentado y jamás he sido lo suficientemente convincente como para hacer ver donde está la gracia de gastar unas cantidades ingentes de talento y de dinero para reducirlo todo a cenizas, al final pones una sonrisa en la cara y recurres al argumento final «es que somos así» y eso puede que lo resuma todo. Quizá me cueste explicarlo porque yo no soy fallero, soy de los que sufren los cortes de calle, el sueño y las charangas pero también de los que entiende que estos días son distintos, son días en los que aflora el sentimiento de tanta gente puesto durante todo un año de trabajo que culmina esta semana y eso hay que respetarlo.
de la falla todavía humeante ya se esté pensando en el proyecto del otro año. Puede que algo así sea lo que nos hace falta hoy en día en todos los aspectos de la vida, de la política y de la justicia. Vamos escasos de esa fuerza para renacer, esa ilusión por lo efímero, por lo que sabes que va a acabar en cenizas pero no importa porque te sobran fuerzas para levantarlo una y otra vez, cada vez más grande, cada vez más precioso. Puede que eso es lo que nos hayan podado a base de escándalos, desastres y sinsabores. Puede que debamos aprender de la falla.
falleros? ¿Y si el día 19 fuésemos capaces de botar fuego a todo (en sentido figurado, no vayan a pensar que me he vuelto pirómano o arengador de masas y acabe en la cárcel junto con los tuiteros, titiriteros y el resto de víctimas de la Ley Mordaza de un país al que le han extirpado la libertad sin que se haya dado cuenta) Como decía, ¿y si fuésemos capaces de quemar todo en una gran hoguera para volver a empezar de nuevo? Si los valencianos lo hacemos todos los años imagina si todos fuésemos capaces de reducir las penurias a cenizas y empezar de nuevo. El único problema sería ponernos de acuerdo en que ninot indultamos porque a mí por lo menos me resulta difícil decidirme. El que si que se que no indultaría es el que habita en Moncloa.
terremoto de escala 6,5 y el humo de la pólvora que entra por la ventana casi impide ver la pantalla. Apetece olvidarse de todo y bajar corriendo a zampar unos buñuelos de los de verdad, de los abusones en calabaza, con chocolate, por supuesto (ya habrá tiempo para las dietas) y
que se sienta en una silla igualita que la tuya, en una mesa como la tuya y que en el trabajo sufre la misma presión del jefe ese desalmado que se cree el macho alfa de la “ofi” y se dedica a acosarla más que a nadie en toda la planta y además, en muchos casos cobra menos porque todavía no hemos dejado atrás la barbaridad que oímos el otro día en el Parlamento Europeo, se me cayeron los palos del sombrajo al oír al polaco Janusz Korwin-Mikke decir que las mujeres son inferiores. Menos mal que Iratxe García (@IratxeGarper) le dejó las cosas claras y nos defendió a tod@s de semejante australopitecus. Si no lo has hecho todavía no sigas leyendo esto, levántate y hazlo, ponte la sonrisa de los domingos y felicita a esa compañera, lo merece.
representación viviente de Shiva (la diosa indú de los muchos brazos) no entiendo lo de la coletilla de “trabajadora” porque además de las jornadas laborales infernales les toca ser enfermeras, madres, abuelas, economistas y todo lo que se tercie. No es que se lleven trabajo a casa, es que en demasiados casos todavía en esta sociedad troglodita la “faena de casa” es cosa de mujeres. No conozco mujer alguna que no sea una curranta en alguno de esos roles que parece que lleven incrustados por pertenecer a una sociedad que no avanza demasiado en la eliminación de los estereotipos machistas. Sinceramente, no se como se puede llegar a todo. De verdad creo que nosotros, los varones ya estaríamos gritando por las ventanas. Por eso, levántate y felicita a esa supermujer que seguro que tienes al lado. Creeme, hazlo.
es un día de esos que vienen marcados en rojo, el rojo de la sangre de todas aquellas
tiempos de las cavernas no podemos mirar hacia otro lado. Nuestro Gobierno no hace nada que de verdad ponga remedio a esto, a nuestro presidente le cuesta más poner un sólo mensaje de apoyo a las víctimas que arrancarse un dedo. Pero, ¿Qué hacemos nosotros? Si todos nos concienciamos e intentamos poner nuestro granito de arena
verdadera ganga para otros y el factor de tener o no más dinero en el bolsillo no es siempre determinante. En la respuesta entra todo un juego de detalles propios de una economía capitalista (y ahora es cuando Adam Smith y compañía esbozarían una sonrisa de oreja a oreja). Todo vale EXACTAMENTE lo que cada uno esté dispuesto a pagar por algo dadas las circunstancias del momento y el juego de la oferta y la demanda (imagina que pagarías por la ÚLTIMA limonada fresquita en mitad del desierto de Gobi). Si nos paramos a pensarlo seriamente es el sistema el que ajusta el precio de las cosas y hace que vivamos cosas como que un futbolista cobre barbaridades mientras que a un patinador no vayan siquiera a esperarlo al aeropuerto o que un bombero no llegue ni a final de mes a pesar de salvar vidas.
en satanizarlos hablando de lo indecente de su salario o de las formas mafiosas de su funcionamiento. Si queréis que os diga la verdad, respecto de lo segundo no puedo decir nada, ni a favor ni en contra porque no he podido ser capaz de encontrar alguien objetivo que me explique el funcionamiento de un gremio que desconozco totalmente. Pero permitidme un detalle, nos vamos a cargar un sistema por orden de unos sujetos expertos en reconversiones desastrosas que nos dicen desde sus cómodos despachos que eso no puede seguir así. Y otro inciso, no se a que vienen tantas ganas de cambiarlo. Ya me ha dado por pensar que lo que se pretende es romper el equilibrio de los precios (el capitalismo y todo ese rollo que os había contado antes) para conseguir unos nuevos precios mucho más precarios que les den más beneficios a los ricos. No se, es una idea loca sobre la que podíamos debatir a orillas de una buena taza de café (una bañera llena en mi caso).
andamos confundidos y puede que hayamos caido en una trampa. Nos vemos en una paradoja bastante curiosa, Nosotros, los currantes que trabajamos por un sueldo que no nos permite siquiera salir de la calle en algunos casos, nos quejamos de que otros cobren mucho. Si te paras a pensar la cosa es casi ridícula, en lugar de aspirar a ser como ellos, a poner en valor nuestro trabajo y exigir más, intentamos arrastrarlos a nuestra miseria para que se acaben beneficiando los de la verdadera clase privilegiada. ¿No resulta hilarante?.No se, lo normal en la especie humana sería pretender aspirar a más, superarse… a eso lo hemos llamado evolución y llevábamos miles de años en ello. Pero bueno, eso es otra idea tonta de las mías.
pagando la estiba es porque consideraban que el trabajo lo valía. ¿Cómo es que, de repente, ya no vale nada? Creo que puede que haya llegado el momento de ser todos un poco estibadores y nos plantásemos hasta conseguir un nuevo ajuste en la balanza de los precios pero esta vez al alza porque si te paras a pensar tu trabajo vale mucho más dinero de lo que nos pagan por ello, la prueba es que nosotros nos empobrecemos mientras otros se enriquecen más y más cada vez. Pero claro, puede que nos hayan adiestrado para que nos contentemos con las migajas, los trocitos de pan que caen al suelo de sus mesas de comilonas.
estuve a punto de unirme a ellos. La verdad es que yo que no me considero nada amigo de la violencia también pensé en unirme a ellos en la idea de ir a pegarle fuego al mundo. Se me pasó por la cabeza aquello de que por bastante menos los vecinos del norte sacaron a pasear la guillotina y empezaron a afeitar a la gente al raso. Por suerte la ira se me pasó pronto. “Calmaaaa, total, ¿qué más te da unos siglos más de feudalismo?” Y eso, conseguí calmarme un poco y ponerme a escribir esto.
dicen que no era mucho más que un jarrón chino en todo esto. El asunto (aunque lo hayan enterrado entre almohadones perfumados para que no oigamos los gritos ni olamos la peste) afecta directamente a la monarquía, una institución que actualmente sólo se puede sustentar a partir de la ejemplaridad, si es que a estas alturas del baile todavía quedan ganas de buscar algun motivo para sostenerla. La ejemplaridad, justo eso que sigue en caída libre desde aquello de los elefantes (preguntáselo al anterior Rey). Sólo faltaba ver como los allegados a la Casa Real se dedican a “meter la zarpa” enorme de un jugador de balonmano en la caja de todos. En esa caja en la que falta el dinero para poder pagar las medicinas para curar el cáncer de nuestros hijos o mantener a nuestros dependientes ¿asqueroso, verdad? Pues todavía lo es más si ves como en este juego entran políticos serviles, que hacen buena la frase de “por ser vos quien sois” y se entregan al peloteo y de paso al pelotazo. Todo con una apariencia de impunidad que después de leerme la sentencia (un resumen, no vayáis a pensar) queda más que constatada en algunos casos.
sentarse “contra viento y marea”, porque no pudieron evitarlo. Se sentó con su marido a pesar de las leyes pero claro, al final se cumplió lo que ya se veía venir, una sentencia muy blandita, un cachete que queda lejos de la gran colleja que nos hubiésemos llevado nosotros. Hace falta mayor transparencia, los ánimos están muy alterados y la verdad, me parece que ya mucha gente está buscando en los cajones con la furia del que se siente defraudado, engañado y desesperado, verem
supuesto, 
de
para “pasar el sombrero”. Advirtió a Rajoy de que tendrá que “arrimar el hombro” y poner más fondos en la OTAN para la defensa europea, lo que teniendo en cuenta la acostumbrada postura genuflexa de nuestro presidente que confunde sentido común con servilismo rastreo me hace pensar en que podemos ir haciendo un agujero más al cinturón porque van a recortarnos más en los presupuestos de este año. Ya no se en que más se nos puede recortar sin que muramos por la calle de inanición. ¿Pero es que nadie va a decirle a este hombre que todo tiene un límite y que no nos queda más pelo para tomar? ¿Es que jamás vamos a verle haciendo su trabajo?
que se encargan de meternos en nuestras cabezas la mayoría de las televisiones con su programación de “atontamiento general” no nos damos cuenta de lo muchísimo que llevamos tragado y de todo lo que estamos perdiendo a manos de un voraz y bien ideado sistema que se nos zampa por los pies para alimentar a los opulentos. No nos damos cuenta de que ya hace tiempo que nos han tirado, con un fuerte patadón en las posaderas, al pozo de la podredumbre social. Un pozo que parece que sea como ese enorme agujero de Rusia, en Kola, que no parece tener final y hasta dicen que se oye al propio Pepe Botero gritar que somos unos ingenuos. O mejor todavía,
muchos de nosotros suspiramos hoy en día porque a lo que aspiramos es a poder llenar la despensa de casa con eso a lo que llaman un trabajo, por días o por horas en el que no podemos ni rechistar, no vaya a ser que montemos una huelga y nos vayan a sustituir por HAL 9000, Terminator, una máquina expendedora o algo parecido. Porque no se si sabrán ustedes que la ponencia del TC, en el asunto de Telemadrid, consideró que
es verdad) pero se nos ha dado como única opción, como remedio, ni más ni menos que la opción del neoliberalismo extremo que hasta nos sube la luz justo cuando hace frío, permitiendo que nos congelemos por no poder pagar y prometiéndonos un bono social a la llegada del buen tiempo. Nos proponen salvarnos del fuego con un incendio, no está nada mal la oferta, ¿verdad? Pues me parece que hasta nos la hemos creído.