Supongo que estaremos todos de acuerdo si digo que el objetivo del terrorismo es justamente eso, crear terror, inseguridad e inestabilidad entre los que se supone que son sus víctimas. ¿Verdad que esto es una perogrullada del tamaño de un piano? Pues es algo que debemos
tener claro, no vaya a ser que algún gobierno, aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid intente sacar algo de provecho convirtiéndose en subarrendatarios del terrorismo o algo parecido. Pero no seamos malpensados, puede que no hayan caído en que están dando la victoria al terrorismo cuando reaccionan amenazando los derechos humanos, lo que creo que le ha valido a Theresa May un gran bacatazo en las elecciones estas que había convocado para mayor gloria personal y que le ha salido rana. Igual lo del valor del pueblo británico ha resultado ser más que un tópico fraguado a bombazos en la II G.M..
Parece que no queramos admitir la cara que tiene el enemigo a batir, si no conseguimos ponerle rostro. Si no conocemos bien a lo que nos enfrentamos jamás vamos a conseguir vencer. Quizá sea el momento de ponernos serios porque la tormenta que nos viene encima
ya arrecia. Me viene a la cabeza aquello de Sun Tzu en el “Arte de la Guerra” que decía «Por tanto, os digo: conócete a ti mismo y conoce a tu enemigo y en cien batallas nunca serás derrotado», empecemos por ahí. Si la segunda parte de la frase es complicada, imagínate la primera, “conócete a ti mismo”… ¡casi nada!. En la vieja Europa ya nos queda lejos el infierno en vida, la anulación del ser humano y la barbarie (aunque de la económica padecemos un rato largo), la hemos exportado lejos de nuestras fronteras y ya no comprendemos como los terroristas de Londres matarían a su madre por Alá, ¡y lo hacen en esos atentados que parece que no nos afecten, los que se producen lejos, ya han enviado a matar a sus hijos. ¿Seremos capaces de asumir ese
horror cuando explote un niño bomba en nuestra casa?¿Podremos entender entonces la dimensión del infierno?. Entonces entenderemos que es imposible derrotar a quien parte de la derrota, que sabe que su victoria es imposible y está ya dispuesto a matar a su madre, a su hijo o a él mismo, simplemente porque todo le da igual. A esta gente no se la puede vencer entrando en su juego porque no hay jugador más osado que el que ya no tiene nada que ganar ni nada que perder, el que sólo espera a que acabe la partida.
Deberíamos tener claro que el terrorismo si no consigue crear miedo no es nada. Lo que consigan matando no vale para nada si nosotros reaccionamos sin miedo. Si nos mantenemos
firmes en nuestras libertades y los derechos que nos posibilitan nuestro modo de vida el terrorismo no podrá vencer. Pero deberíamos hacérselo ver a nuestros gobiernos porque nos alejan de la victoria cada vez que reaccionan de la forma que ha reaccionado Theresa May: amenazando los derechos humanos, amenazando nuestra esencia. No podemos consentir que nos diga que la protección de la libertad es un obstáculo para la seguridad y encima le aplaudamos. No podemos aceptar que se nos restrinjan nuestras libertades. Ahí está la victoria del terrorismo en que nuestros gobiernos nos acaben convirtiendo en la sociedad en la que nos quieren convertir, algo que no pueden hacer los terroristas por sí mismos por muchos atentados que nos hagan sufrir.
Los Gobiernos que recurren a la poda de Derechos puede que estén, involuntariamente (o no) enviando un mensaje que alienta al terrorismo. Les están diciendo que cada vez que nos
matan nos volvemos un poco más paranoicos, hasta que acabemos siendo una sociedad que ha entregado sus derechos, su democracia y está lista para transformarse en el infierno que ellos nos pretenden. Según algunos de nuestros gobiernos la renuncia a la libertad y a los derechos es la única forma de garantizar la seguridad. Mienten, la renuncia a nuestros derechos nos acerca un poco más al abismo y nos vuelve maleables para los gobiernos abusones. ¿No será que en realidad estamos luchando contra dos tipos de terrorismo?
Al final todo se puede reducir a una pregunta, ¿Queremos seguir viviendo en libertad, con la amenaza del terrorismo, o en una sociedad monstruosa en la que el Estado tenga el monopolio de nuestras existencias porque es dueño del terror, del miedo y de la violencia?. Nos toca decidir.








ancestral capital de Gales, a un par de horas en tren de Londres y todo eso… pues no! Parece ser que es un villorrio que no está ni en los mapas, me he vuelto loco mirando el google maps, aunque muy cerca de Madrid debe estar. Ya ves, yo sin enterarme. Creo que voy ahora mismo a comprarme un billete de tren a Atocha y de allí ya me acerco andando. Yo no me pierdo ese castillo tan chulo,
Audiencia Nacional que quería declarar por plasma porque total ya nos tiene acostumbrados el Rey Plasmado, Según el buen hombre así sería mas barato, más que nada porque los 18 km que lo separan de la Audiencia Nacional le resultan un viaje sólo apto para Marco Polo o Jesús Calleja, él no va más allá de Cardiff, donde se lo pudo ver. Él que se siente una persona joven y vital,
funcionado su ardid acostumbrado para tomarnos el poco pelo que nos queda,
que se tercie con esto de la pelotita, para pegarnos a la tele y así, si puede ser, evitar que pensemos en nada, ni siquiera en que una vez más nos ha vuelto a sacudir el terrorismo islamista, en Manchester, Londres París.. Pero también en Kabul, Bagdad y todos esos lugares que parece que importen menos en occidente. Terrorismo que será aprovechado para que saquen a pasear la podadora y recorten más si cabe nuestras libertades y encima les aplaudamos. Pero, como decía, Rajoy fué a Cardiff a presentar un currículum! Estoy seguro, segurísimo que en realidad se acercó a Cardiff para ver si con un poco de suerte lo fichaban en el
me quedé ojiplático cuando descubrí que mi profe de literatura no me contó que en realidad Alonso Quijano jamás le dijo eso a Sancho sino más bien “Con la iglesia (en minúsculas, muy importante) hemos dado” refiriéndose a la iglesia de El Toboso, no a la Iglesia como institución. Pero sea como sea, la frase, a pesar de los siglos trascurridos, continúa siendo una verdad más grande que la catedral de Burgos. La Iglesia todavía es un armazón inamovible al margen de las leyes humanas al que al parecer se le permite todo. Continua anclada en el pasado y de espaldas a aquellos a los que debieran ayudar, capaz de, como dicen,
sus jerarcas nadan en la opulencia mientras muchos de los de a pie (os lo puedo asegurar) se las ven y desean para ayudar un poco e intentar justificar lo injustificable del comportamiento de sus altas esferas que casi siguen ancladas en el
desvanecida
en serie y aunque pasen cien autobuses de “Hazte Oir” o mil carrozas del desfile LGTB no va a cambiar identidad sexual de nadie (o por lo menos no debería). Cada cual vive la sexualidad como le dicta el cerebro, que para eso es el mayor órgano sexual que tenemos, y sus sentimientos no necesariamente tendrán que ver con los órganos que le vienen “de serie” ni con el DNI que le hayan puesto en la cartera. La identidad sexual no entiende a razones ni a lógicas impuestas por nadie. Cada uno es como es y a partir de asumir esto podemos hablar de respeto.
pueden manifestarse libremente porque padecen los resultados de la homofobia que están alimentando, ruidosa o silenciosa, que va royendo el alma poco a poco, y en no pocos casos lleva a la marginación o hasta al suicidio de los afectados que se ven en un callejón sin salida, víctimas de la incomprensión. Igual muchos deberíamos ir aprendiendo lo que de verdad significa la palabra RESPETO, esa que piden de forma unidireccional cuando se sienten acorralados o cuando se empeñan en que les marquemos la famosa X en la declaración de la renta. Esos que siguen sin darse cuenta de que
muchos debieran callarse y esconderse bajo tierra por esos escándalos de los que pagan el pato demasiados inocentes. Se creen con poder moral sobre millones de personas en este planeta y con sus declaraciones no hacen más que provocar la repulsa hacia la institución que ellos representan. Con su discurso medieval y sin sentido dejan a los pies de los caballos a los están cada día a pie de calle mientras sus superiores no mueven un dedo para desmentirlos inmediatamente.
que resulta hasta difícil de pronunciar pero viene a referirse a crear un buen ambiente en el que respirar a gusto, buscarte ese ratito de sosiego en casa donde ponerte cómodo y olvidarte del mundanal ruido. Algo sí como todo lo contrario a lo que nos ocurre en este país en el que no nos dejan en paz ni un momentito, cuando no son elecciones que no salen según lo previsto son escandaleras que, si fuésemos normales harían gritar a los muertos. Lo del Hygge es algo arrasa en Dinamarca y que amenaza con ponerse de moda en toda Europa. Pero bienvenidas sean la modas. Si adoptamos hasta el Halloween igual será bueno copiar algo que puede hacer algo para mejorar la existencia en esta locura en la que nos hacen vivir agobiados y acelerados como un Fórmula 1, sin tiempo a darnos cuenta de que existen esas pequeñas cosas que valen más de lo que cuestan y sin tiempo siquiera a parar y pensar lo que nos están haciendo.
bueno. A bote pronto se me ocurre pensar que ¿Ellos que sabrán de un buen sarao? Pero el caso es que les funciona. Podíamos probar pero con nuestro estilo de vida mediterráneo, la cosa se complica. A nosotros nos gusta vivir en la calle, ver gente, juntarnos, relacionarnos, machacar a algún candidato de partido, burlarnos de otros. Puede que a los daneses les valga pero a simple vista parece que tenemos mucho que adaptar para que nos funcione, aquí tenemos más sangre, aunque si te paras a pensar, no somos tan distintos, nosotros también necesitamos algo de paz.
solito, en familia o junto con los amigos, la idea es hacer de un lugar o un momento algo confortable, algo así como crear el ambiente contrario al que se vive en “La casa de las dagas voladoras”, la sede del PSOE. Eso de buscar pasar un buen rato ya va más con nosotros, ¿Verdad? Será porque somos más sociales que los amigos vikingos. No nos hace falta encerrarse a lo cartujo para encontrar la paz (aunque algunas veces puede ser necesario un rato de «desaparición»), también lo podemos pasar bien en casa con un un buen libro (una opción inmejorable), una peli, unos amigos, un album de fotos de antes, unos recuentos en la calle Ferraz…
gana, apagar el teléfono, no contestar a los mails del brasa del jefe o incluso aburrirnos un poco. ¿Sabías que si no te aburres jamás tu creatividad va a quedar resentida? Resulta que al final el aburrimiento, eso que nos venden como un monstruo al que debemos huir como de la peste es necesario. Aburrirse puede hacer liberar recursos mentales, hacernos pensar un poco. Eso es bueno para “el aburrido” y malo para los que sacan algo de que vivamos agobiados sin tiempo ni a respirar, los que nos venden hasta «spinners» para que no nos aburramos, los que sacan provecho de hacernos creer de que necesitamos el último modelo de coche y esto y lo otro y de paso nos hacen sentir desgraciados.
Social, porque oye, tampoco esto puede ser una jungla). Mereces cuidarte un poco y disfrutar de momentos agradables porque son lo único que va a quedar después de todo. ¿Te has parado a pensar que sólo recuerdas lo bien que lo pasaste aquella vez en el cine, con una bolsa de palomitas? ¿A que no te acuerdas de lo que te costaron las entradas? Ya se que no somos ricos, pero de vez en cuando, no es malo intentar disfrutar un rato, si no sabes aprovechar la magia de los buenos momentos y si no intentas crearlos, te va a pasar la vida y al final, sólo al final, descubrirás que tu existencia no ha sido tan diferente a la de un mulo de carga. Y eso duele.
corriendo hacia la Farmacia para comprar pañales para Marieta o unos parches para el pantalón del uniforme de Jaime, que es un trasto y la cosa no está como para ir al Primark todos los meses. En la cocina tenía un calendario de esos que tienen una foto de un paisaje de “nosedonde”, de los de propaganda, en él hay marcadas fechas para que no se olviden, cada semana el economato del barrio, donde consigue algo de leche para la enana, una vez cada quince días presentarse al paro. Importante porque ya veremos de que vivimos cuando se le acabe el subsidio que es lo único que entra en casa.
adelante y que no permitiría jamás que cayesen en manos del animal asesino que se llevó la vida de su hermana, aunque muchas veces se quedaba pensando en cómo se lo explicaría, ¿cómo contarles que eran hijos de la violéncia de género?. Miguel no se sacaba de la cabeza cuando él mismo
sociales que padecemos hoy en día, la violencia de género va más allá del hecho en sí del asesinato, es todavía más cruel. En las noticias aparece un caso nuevo de asesinato machista, horrible, deleznable pero lo que puede que no se nos cuente demasiado es qué ocurre el día después, cuando se apaga la luz de los cirios del velatorio, cuando ya no se es noticia. ¿Que hacemos con los niños? Los peques, los que ven como se han quedado sin madre, los que han vivido en algunos casos como el padre ha asesinado a la madre se quedan solos, sin su familia y al albur de lo que pueda acontecer. Es ahí cuando en muchísimos casos reverdece nuestra raíz mediterránea (espero que no la perdamos nunca)
y nos surge del corazón aquella frase que llevamos impresa en nuestro ADN “a la familia se la cuida” y es entonces cuando aparece Miguel, o Javier, o Emma, o María… un familiar dispuesto a dar un paso al frente y afrontar la que se le ha venido encima, es padre de repente y ha de llevar adelante unos niños que no estaban en los planes. Resulta indignante ver como en momentos como este nuestros Gobiernos no parecen dispuestos a arrimar el hombro, a pesar de que en algunos casos la situación es consecuencia de su propia inoperancia (si, pienso que en ocasiones “tienen la culpa” de las muertes porque fallan en las medidas de protección). En esos momentos en los que deberíamos anteponer la humanidad a la burocracia van y nos sacuden con papeleos y denegación de ayudas al que se ha encontrado con la prole inesperada. Las excusas para dejar desamparados a los menores (42 el año pasado) son tan peregrinas como que la difunta no había cotizado a la Seguridad Social sin que les importe la situación en la que quedan los peques, más todavía si tenemos en cuenta que su progenitor superviviente es un maltratador que acabará en la carcel, con todo el golpe emocional para los niños y para la familia que afrontará este desastre. En cualquier país civilizado ni se discutiría el echo de que esos niños merecen ayuda pero claro, vivimos en uno en el que las Cortes (nuestros representantes electos) llegan al punto de reprobar nada más y nada menos que al Ministro de Justicia, al Fiscal General y al Fiscal Anticorrupción en un mismo lote sin que aquí se mueva un dedo y eso, eso no ocurre ni en algunas dictaduras bananeras.
solidaria. Curras como el que más a cambio de una valiosísima recompensa, la sonrisa de las participantes y la satisfacción de poner tu granito de arena en algo que es importante. Pero bueno, lo que os contaba. El día fue maravilloso, como siempre. Mejor dicho, lo era hasta que llegué a casa y me encontré con un Tweet de un amigo (@pepxabiagen) en el que me hablaba de un accidente en la carretera de Oliva del que no me había enterado, cerca de casa, lo que todavía parece que haga más grave el asunto. Cuando pasa algo cerca es como si te afectase más, ¿Verdad?.
sin que parezca que afecte demasiado a las autoridades. Un coche se ha llevado por delante a unos ciclistas. Hasta ahí la noticia que saldrá en los informativos, con una foto con mayor o menor morbo según la cadena que nos lo cuente. La noticia acabará ahí, en un breve como mucho, mañana se habrá olvidado y así hasta la próxima ya sea tarde o temprano. Es tan cotidiano que ya todos conocemos a alguien que ha tenido un mal encuentro, si no es que lo hemos sufrido nosotros mismos. Lo peor de todo es que sabemos que al conductor del vehículo apenas le va a pasar nada, puede que con una multa se zanje el asunto aunque condujese borrach@ como una cuba y ciego de estupefacientes ¿Qué más le dará a la legislación?¿
basta si existe un problema de concienciación. Parece que nadie repara en que el que va en la bici es una persona igualita que el que conduce, con una vida, una familia, una historia. El que va en la bici es padre/madre, herman@, hij@, tiene también unos seres queridos que esperan volverlo a ver con vida y no pueden imaginar que el próximo número en la estadística pueda ser él, que ha salido de casa un domingo muy temprano para volver a hora y poder aprovechar el resto del día con la familia. Sabeis que soy bicicletero, de esos que disfrutan saliendo a estirar las piernas y tomar un poco el sol, sin más pretensiones y eso no puede ser el deporte de riesgo en el que se ha convertido lo del pedal. Mis tiempos extremos y de pegarse a brazo partido con el reloj han pasado, puede que por eso sólo aspiro a rodar un rato, a mi ritmo y disfrutar de la compañía, como casi todos. Los que vamos en bici puedo aseguraros que no tenemos la intención de provocar irritación, de retrasar a los que conducen o de amargar el viaje a nadie, igual que
la mayoría de los conductores. En nuestro caso sabemos que somos los más frágiles de la carretera, lo tenemos claro pero lo que no se es si muchos conductores han reparado en ello cuando nos adelantan sin respetar siquiera el 1,5 metros reglamentarios. Ese 1,5 puede ser la diferencia entre que cada uno siga su camino y la catástrofe. En ese 1,5 caben los espejitos retrovisores, el viento que puede que no sepas que se produce al adelantarnos tirándonos a la cuneta, y nuestra vida. Ya ves cuantas cosas pueden caber en tan poco espacio. Sólo es un movimiento suave de volante, por favor, tenlo en cuenta a la próxima vez que adelantes a una grupeta de seres humanos que van en bici. Piensa que también tenemos derecho al uso de la carretera, que si invaden un poco del carril no es por hacerte la puñeta, puedes pisar la línea contínua con cuidado, igualito que si adelantases a un tractor o una excavadora, no pasa nada. Ten un poco de sentido común (se que lo tienes, como casi todos los conductores). Con algo de respeto y prudencia puedes salvar vidas, igual hasta la mía. Se que vas a hacerlo, por eso quiero darte las gracias y pedirte que te unas a nosotros a intentar
para que acabemos metidos en un guerra termonuclear que nos deje viviendo a lo Mad Max por obra y gracia de un pistolero loco y de un loco (directamente, sin pistolero) que seguro que acaba tirando alguno de sus petardos “de prueba” y acabamos todos como el Coyote con el TNT marca ACME. Lamentable pero cierto, los locos pueden liarnos una buena, es la especialidad de los descerebrados megalómanos que ya empiezan a abundar. El asunto debe ser serio porque hasta el Papa este tan modernejo anda buscando a
gente para intentar convercer a Trump de que se deje estar de petardos, que no estamos en fallas. Y eso no lo hizo el Vaticano ni cuando a la crisis de los misiles de Cuba, aquellos días en los que Kennedy no andaba muy fino con su vecino, el mundo casi se va a tomar viento. Por suerte no ocurrió nada porque entonces no estaríamos leyendo esto pero por lo menos no tendríamos la cosa esta no apta para cardíacos de ver como LePen podría ser la próxima presidenta de Francia y entonces si que andemos apañados por Europa. Después de todo esto ya veremos si no vamos a tener que lamentarnos de que nuestro Gobierno no tenga un protocolo de actuación ante el apocalipsis zombie. A mi ya no me sorprendería nada y visto que esta gente es gafe y les crecen los enanos corruptos, ya veremos.
ya
¿os habeis dado cuenta que ya hasta coinciden en sus portadas?. Todos los medios se han tirado en tromba a dinamitar la iniciativa antes incluso de que sea presentada oficialmente en el Congreso.
tribunales en lugar de gobernar en los tiempos peligrosos estos que vivimos en Europa. Más bién creo que es un traje a medida para acabar de enterrar el cadáver del PSOE porque si de verdad quisiesen tirar a Mariano ya tuvieron su oportunidad cuando lo de Pedro Sanchez, y la dejaron pasar. Lo que parece claro es que nadie está dispuesto a esperar a ver que dice el otro antes de sacar la cachiporra y liarse a atizar a ciegas a ver que cae, como en una piñata.
tomar viento con la llegada de LePen, sería catastrófico pero bueno, parece que últimamente desayunamos espantos de este tipo. Nadie cree que nuestros vecinos se vuelvan turulatos pero tampoco era posible lo de Trump y ahí lo tenemos dándonos sustos un día si y otro también. Vivimos en un mundo que parece haberse vuelto loco como una cabra y ese es un factor que puede llevar al traste con el plan establecido por los poderosos para que aplaudamos a alguien que parece una especie de Superhéroe venido de la nada, hecho a sí mismo y que ha llegado ahí como por arte magia sin la ayuda de nadie (sospechoso es un rato ¿no crees?). Macron parece una creación artificial, un personaje que mantendrá las cosas como están y que, además, hará que nos alegremos todos cuando derrote al extremismo xenófobo (ojalá).
presentarse a las elecciones. Es un personaje de apariencia agradable, que no se manifiesta de izquierdas ni de derechas, ni de carne ni de pescado. Europeísta en una época en la que parece pecado serlo y eso si, muy cómodo para el sistema, alguien “de fiar” que no hará peligrar el orden establecido. Parece la respuesta del sistema, el candidato ideal para una sociedad que, como la nuestra, parece que prefiera nadar en aguas tibias antes de aventurarse a dar un paso necesario para salir fuera de
presidencia, pero que le va dando cada vez mayor porcentaje de votos de esos que aparecen de la nada porque sus electores niegan haberla votado. Todo es cuestión de tiempo el que llegue a algo y nos asustemos todos. El mismo tiempo que va corriendo y haciendo madurar la sociedad autoritaria que va emergiendo de este caldo de cultivo de descontento y frustración en el que nadamos. De momento ni se nos ocurra olvidar en que el país de la “Liberté, Égalité et Fraternité” y todo eso, la principal fuerza de la oposición va a ser el radicalismo salvaje. Ella ya ha triunfado.
franceses han preferido antes votar a un economista de 39 años sin ideología clara o a la lider de un partido xenófobo antes que votar a los partidos de siempre. Señores del PP y PSOE deberían asustarse mucho porque igual nos da por lo mismo por estos barrios. Deberían aprender que esto ha cambiado. El futuro está en chino para la derecha tradicional, que se ha
llevado un buen sopapo en Francia pero también para el socialismo de siempre, que ha sido arrasado. El socialismo francés ha sido barrido, ha desaparecido y esto es, en gran parte porque mantienen una guerra intestina (algo así como aquí, mira que casualidad). Están demasiado ocupados en sacarse los ojos como para optar a nada. Triste señora Susana Diaz, lamentable señor López, un desastre señor Sánchez, o escarmentan en cabeza ajena y solucionan su guerrita rápidamente o acabarán igual, lo veo en mi bola de cristal a pilas que me vale para todo menos para acertar los números de la primitiva (una pena).
próximo susto) o si para el horror general todo salta en pedazos con LePen. Parece que la ultraderecha esta vez no vaya a llegar a la presidencia, pero yo no aseguraría nada, por lo pronto Marine LePen ha corrido a autoproclamarse “candidato del pueblo” y eso ya me va sonando a alguien con el pelo raro.
más bestiajo. ¿Que querías publicitarte para Consul? Gladiadores. ¿Que querías evitar que te linchasen por llevarte el dinero de los impuestos (si, antes del PP ya había mangantes)? Leones ¿Que hacía falta que todos mirasen para otro lado? Cuádrigas con Ben Hur y todo eso
conocer y de paso hinchar un poco el pecho, que eso siempre viene bien
que es en realidad
El objetivo es el crecimiento económico
estado del bienestar y hemos ido a parar a una situación en la que la desigualdad ha llegado a límites insostenibles, unos tienen todo y los otros estan apartados. Si no nos plantamos habremos tirado por el barranco siglos de lucha y estaremos en el medievo. Igual todavía no es demasiado tarde
cálida que todo lo inundará. Hoy es un día de estos en los que te asalta la deliciosa nostalgia, uno de esos momentos en los que en nuestro cerebro suena algo de
abandonarse a la melancolía. Dejar que los recuerdos de lo que fue asalten el corazón y dejar que lo invadan todo con ese inexplicablemente dulce sabor de la derrota, de lo que fue, de lo que ha sido y de lo que hubiese podido ser. Con calma, al compás de esas gotas de lluvia que no entienden de la miseria humana y que obran el milagro. Necesito recordar, hundirme en mis recuerdos y dejar rodar lentamente alguna lágrima sanadora.
aquellos que me han dejado su vacío, los que han pasado a otra vida y los que el tiempo y las circunstancias de una vida alterada y un tanto acelerada han separado de mi camino. Por ellos van las primeras lágrimas, dulces pero con el trasfondo agridulce que deja el desconocer hacia donde nos llevará la vida, si es que vamos a alguna parte o simplemente nos lleva en un deambular sin rumbo. Poco importa si sólo nos dejamos llevar como las gotas que se funden en los charcos de una calle empapada.