Corría la década de los cuarenta del siglo pasado, en la Alemania del tercer Reich
empezó una campaña confiscatoria que les permitiría conseguir liquidez inmediata y de paso humillar y deshumanizar a sus víctimas. Los despojaron de todo, de sus bienes, de sus recuerdos y de su dignidad. Un tiempo después los despojaron de sus vidas.
Inevitablemente me viene a la cabeza en este capítulo de la historia reciente de

La Vanguardia
Europa, es como un resorte que me salta “doing”. Entonces es cuando me pregunto ¿hasta que planta sótano de la decencia estará dispuesta a bajar esta Europa moderna fraguada en sus inicios sobre valores sociales y que parece haber perdido la dignidad? Ya me es difícil llegar a pensar que el nivel de bajeza moral entre unos estados que se manifiestan democráticos y defensores de los Derechos Humanos pueda descender más todavía, pero con esta gente ya no sabemos. Digo todo esto al hilo de la última “idea brillante” de unos paises europeos que, una vez más, demuestran haber perdido el corazón y el sentido común. Mientras, la ONU y el resto del mundo “occidental” (tú y yo incluidos) mira i calla, como aceptando la barbaridad.
¿Cómo es posible que en Bruselas se consienta que a los gobiernos de Dinamarca y de

D Dilfokk (AFP) El Pais
Suiza se les haya pasado por la cabeza eso hacer brotar de nuevo unas olvidadas fronteras y obligar a los refugiados que han llegado jugándose y perdiendo la vida en muchas ocasiones, a entregar todos sus bienes? No me cabe en la cabeza como podemos aceptar que a los que llegan a un centro de acogida (léase en muchos casos como eufemismo de campo de refugiados o algo peor) se les diga que sólo pueden quedarse con 1.200 euros o mil francos suizos y que el resto deben entregarlo al gobierno, a cambio de un recibo? A mí me hiela la sangre.
Parece que no hayamos aprendido nada de la historia o peor todavía, que se quiera repetir. Perdonadme pero esto parece una especie de macrabro “deja vu” en el que un gobierno sólo tiene interés en “hacer caja” sin que le importe lo más mínimo la situación del despojado. Igual hemos olvidado los episodios del siglo pasado en los que un régimen se permitía confiscar y saquear los bienes de los que eran considerados “inferiores”. ¿De verdad queremos repetir la vergüenza?
Pero la cosa no acaba aquí. Además de desplumar a las personas que lleven más de
1200 Euros y que no consigan sobornar al de turno para que les acepte el “valor sentimental” de las joyas de la abuela, se les va a retener el 10% de lo que ganen en los próximos diez años, por la ayuda recibida. Como si no la mereciesen por el mero hecho de ser seres humanos que han llegado buscando refugio a un país que se supone civilizado y que ha firmado todas las declaraciones habidas y por haber.
Europa está enferma de deshumanización. Algo nos está ocurriendo cuando nosotros, que hemos padecido mil calamidades a lo largo de la historia reciente y no tanto, aceptamos como razonables estas barbaridades propias de tiempos que pensábamos que habíamos dejado atrás y ni siquiera nos manifestamos al respecto.
Si hemos construido Europa desde las cenizas de la sinrazón de la calamidad y del abominamiento a la especie humana es irónico aplicar a los que llegan huyendo de
una verdadera catástrofe humanitaria justo lo mismo que nosotros hicimos desaparecer. Por lo visto a los gobiernos europeos no les basta con hacer sufrir frio, hambre, violencia y abandono a los que dejaron atrás sus tierras huyendo de una guerra de la que, como digo siempre, no se hasta que punto somos inocentes. Ahora, además recuperan las olvidadas fronteras con una alegría que ha sorprendido hasta a Juncker para darse al saco y quedarse con lo que puedan llevar consigo, lo que les queda de una vida que han dejado atrás y que han arrastrado entre el barro del desprecio hasta la frontera en la que se les quiere vaciar sus bolsillos. ¿Y si les decimos a este
gobierno hipotético que vamos a tener (aunque todavía va para largo) que haga valer su voz para demostrar que aquí han cambiado las cosas y que pensamos ya está bien de maltratar a seres humanos como podemos ser nosotros mismos en un futuro? Y si recuperamos nuestro orgullo como europeos que se pusieron a andar entre las ruinas pensando que un futuro más humano era posible? O mejor, ¿y si ponemos un poco de humanidad a toda esta locura? ¿No sería una buena forma de empezar a hacer política de forma distinta? Seguramente me quedaré con las ganas. Coincido con Jean Claude Juncker, si la sinrazón no acaba Europa está herida de muerte
La protección internacional de los refugiados – estándares seleccionados ACNUR
¿A qué da derecho la condición de refugiado en los distintos países de Europa?















inocencia en los que pedíamos muchas mas cosas aparte de los juguetes con los soñábamos. Nada podía rompernos esa cara de emoción al dejar la carta en el buzón (nunca he sabido que hacían los señores de Correos con ellas, sería cruel que tirasen tanto sentimiento dobladito en cada sobre a la basura). Todo cambió cuando un tiempo después nos robaron los sueños contándonos la mentira esa de que no existen y ese día se nos cayeron los palos del sombrajo. En el más desconsiderado de los spoilers nos dijeron que los Reyes Magos eran los padres. Mienten.
de creer en un futuro digno para todos. Párate a pensar, seguro que conoces algunos, aunque no tengan la pinta de Rey Mago sino la del que se juega la vida en el mar por los que llegan indefensos, el que ayuda en los comedores sociales o incluso el quiosquero de la esquina.
que también existen. Suelen ser los del Gobierno o los abusones que se creen con derecho a robarnos los sueños. Igualito que en la Guerra de las Galaxias (StarWars para los cool), mira tu. Pero piensa que si ellos son el Imperio, nosotros estamos aprendiendo a ser los rebeldes (lo siento, se me ha ido la pinza pero seguro que me entiendes). Sólo es cuestión de creer en ti mismo, sacarte de encima la losa que nos han puesto a todos y levantar la cabeza para tomar aire fresco. Todo está cambiando y tú puedes formar parte de ese cambio. Levántate, sal del hoyo y descubrirás que existen más cosas que nos niegan pero que son nuestras.
elecciones en Cataluña y la CUP que se resiste a entregarse a “lo viejo”, los resultados inauditos en España que casi seguro nos llevarán a unas nuevas elecciones en las que tendremos la oportunidad de reafirmarnos en que estamos hasta las narices y necesitamos otras formas de hacer las cosas. Parece que sólo falta tu aliento para que se avive la llama del cambio frente a los expolios de los que tanto nos hemos quejado.
mago favorito TU. Quiero pedirte ilusión y ganas de romper con el circulo de mugre, injusticia e inmundicia en el que andamos metidos. Por lo menos fuerzas para intentar arrancar fuerte este año que empieza y que promete ser muy emocionante porque ya hemos comprendido que no somos nosotros los que debemos sentir vergüenza y nadie puede hacernos agachar la cabeza. Un año repleto de cambios en el que espero poder estar con vosotros. Un año en el que soñar en volar muy alto como antes hicimos.



de la mitad de la riqueza mundial



















el barbero de la esquina (más peligroso que


tomar viento y cada cual se apaña como puede. Las pandas de bárbaros, saqueadores y bandarras de todo tipo (puede que hasta tertulianos incluso) siembran el terror. La vida se vuelve cada vez más difícil. No sabes en que momento te va a caer un mamporrazo en lo alto de la cresta. En eso llega un señor con una cuadrilla de tipejos armados y te promete protección para ti y los tuyos, a cambio de “unas cositas de nada” aceptas
funciona bien, unos ultramarinos (de esos
esos de los que cuesta levantarse. Unos malnacidos que dicen venir en nombre de su dios nos han sacudido muy fuerte. Yo, que soy muy cabezota, ya sabeis que continuo sin creermelo. No hay dios que sea digno y pretenda repartir muerte y dolor. Más bien creo que estos igual obedecen a otra divinidad que no mentan tanto.
han conseguido su objetivo de atemorizarnos con una muestra de lo que hace huir a todas estas personas que
para comportarse como el mafioso o el señor feudal de antes, meternos en una guerra sin siquiera dejarnos gritar aquello de 
seguridad vale unos derechos que nos han costado siglos de sangre y sacrificio y que forman parte de nuestra definición como personas. Deberíamos tomar consciencia de que si aceptamos recortes graves, de forma transitoria, abrimos la puerta a que esta se transforme en años de opresión y poco a poco volvamos a algo parecido a la Edad Media en la que respirar ya era un privilegio.