Ahora cuando todo esto pase, salgamos a la calle, lloremos a nuestros muertos, agradezcamos hasta el infinito a nuestros héroes y toque pararse a hacer números seguro que nos vamos a familiarizar con dos animalejos, el Cisne Negro y el trilerosRinoceronte Gris. Ya se que los bichos en cuestión  no se parezcen ni en cola pero tienen mucho que ver en el extraño y grandilocuente mundo de la economía tan propuesto a jugar al arte del engaño, como los trileros que te dicen “¿Dónde está la bolita?”  mientras lo que desaparece es “el parné” del iluso que cree entender el juego amañado, simple pero amañado. Igualito igualito que los sesudos economistas que te cuentan un “rollo macabeo” para al final justificar que te han dejado desplumado.

Me explico; Dicen por ahí que un “Cisne Negro” se refiere a un suceso que nadie se espera. Aparece un buen día, arrasa como elefante en cacharrería, CisneNegrodesaparece, te deja la economía hecha un solar y apáñatelas como puedas. En cambio un “Rinoceronte Gris” es algo distinto, es también un suceso que viene y arrasa con todo pero hay una pequeña diferencia la has visto allá a lo lejos y no le has hecho caso. Para entendernos, es como si estuvieses en mitad de la sabana y vieses un rinoceronte enorme sentado, tumbado a la bartola, no haces caso y te dedicas a hacer fotos por aquí y por allá cuando ves por el rabillo del ojo que el rinoceronte se ha levantado de mala uva y se acerca corriendo tan rápido que te arrolla. ¿Conclusión? La misma, te deja la economía hecha un solar y ya te apañas como puedas. Parece lo mismo pero ¿verdad que no lo es?

Te he contado este rollo porque seguro que  los de siempre van  intentar darnos gato por liebre y decirnos que esto que estamos sufriendo, que se está llevando tantas vidas y que si no espabilamos va a arruinar a tantos millones no se podía preveer. ¿Crees que eso es verdad? Pues resulta que Bill Gates (si, el de rino2Microsoft) ya avisó en una conferencia allá por 2015 que si llegaba una pandemia sería devastadora (aquí un enlace) ¿Resultado? Ni caso!. Después nos enteramos que en Davos se presentó una simulación de pandemia mundial con unos resultados devastadores (aquí un enlace) ¿Resultado? Como si lloviese, bueno no, peor todavía. Seguimos sin reforzar la sanidad ni hacer nada al respecto, nos quedamos haciendo fotos en mitad de la sabana… Vimos lo que ocurría en China y algunos doctores nos dijeron  “¡Ojo! Que cuando veas las barbas de tu vecino cortar…” (me viene a la cabeza el Dr Cavadas diciendo que si los chinos preparaban un hospital es que algo “chungo” ocurría… Eso puede que fuese el momento en el que vimos levantarse el Rinoceronte que empezaba a correr hacia nosotros.

Bueno, esto pasará y entonces, cuando hagamos balance ya nos tocará decidir si ha sido cisne o rinoceronte, el resultado será el mismo, tendremos un solar y nos tocará reconstruir de una forma u otra. Pero según el animal que elijamos podremos seguir con los mismos trileros de “¿Dónde está la bolita?” o cambiarlos. Veremos.

Diarios de Guerra II; El Gobierno

Publicado: 23 marzo, 2020 en actualité...

Si, si lo cómodo ya sabemos que es meterse con el Gobierno por la gestión que está haciendo de todo esto. También soy de los que piensa que quizá si se hubiese hecho esto, o quizá si se hubiese previsto lo otro… Pero la verdad es que cuando me viene a la cabeza la que debe estar pasando nuestro ejecutivo con toda la que se le ha caído encima se me ocurre que no me gustaría estar en su pellejo. Ni un poquito.

No debe ser nada agradable para un ser humano ver como los que se supone que gobiernas no solo no mejoran con tus medidas sino que encima las cifras de muertes crecen y crecen por momentos en mitad de una tragedia humana sólo equiparable a una guerra, con personas que no pueden siquiera morir rodeado de los suyos o que estos puedan llorar su perdida como estamos acostumbrados los mediterraneos. Hablamos de  muertes, no de despidos o de subvenciones, hablamos de vidas humanas como la tuya o como la mía que se quedan en ese rincón del corazón (que seguro que tendrán, aunque sea de piedra) en el que permanece lo que pasa al terreno del “si hubiese hecho esto igual se hubiesen salvado”. Se ha de ser muy psicópata para no salir dañado de todo esto y que no te asalten los fantasmas cada noche cuando apagas la luz. Lo sé.

Pero lo que también se ha de tener en cuenta es como es este mundillo de la política donde todos están a la que cae para sacar rédito y donde lo que ocurra no importa si sirve para acercarte un poco al objetivo. Hay muchos, demasiados rostros sonrientes que lo único que aspiran es a aquello del “quítate tú para pornerme yo”. Y más todavía en este país que ya tenía calado el mismo Bismarck cuando dijo aquello de que somos la nación más poderosa del mundo porque llevamos siglos intentando autodestruirnos sin conseguirlo. Y seguro que razón no le faltaba.

Estamos ahora mismo en una situación en la que todos intentamos salvar la vida, literalmente. En la que las bajas y las muertes ya se pueden equiparar a las de cualquier campaña de esas de cuando la guerra consistía en pegarse tiros hasta que no quedase ninguno en pie (y aquí sabemos un rato largo de ello). A pesar de eso, resulta repugnante ver como continuamos enzarzados en las típicas rencillas entre partidos políticos. Parece que todavía no se haya dado cuenta nadie que al paso que vamos no sólo no se solucionará nada sino que las cifras de muertes que lamentar seguirá creciendo. ¿Cuándo se van a dar cuenta de que existe tiempo para todo? ¿Cuándo llegará la decencia y la inteligencia a nuestra clase política? Eso será en el momento en el que se den cuenta de que no es tiempo de reproches, de que ahora toca remar unidos en una dirección, sin fisuras y hasta que esto acabe. Llegarán los días de los reproches y de la evaluación. Será entonces cuando todos hagamos reflexión de nuestras actitudes, pero eso llegará cuando no andemos muriendo por los hospitales y residencias donde nuestros héroes se juegan la vida para intentar salvar las nuestras.

 

Supongo que a estas horas ya te habrás enterado de que estamos en guerra y que nos han caído (mínimo) un par de semanitas más de confinamiento a los que puedan quedarse en casa (el que suscribe, inexplicablemente, todavía ha de ir a un trabajo que no es precisamente esencial «por imperativo legal»). Decía que estamos en guerra porque esto es lo que estamos librando, una guerra contra un enemigo pequeñito y malasombra que está cambiando nuestra forma de ver las cosas hasta el punto de que cuando le ganemos este mundo ya nunca volverá a ser el mismo. Seguro que dentro de muchos años estos días se recordarán como los que se disputó lo más parecido a la III Guerra Mundial. Seguro que no nos lo imaginábamos así pero ya me dirás si no es verdad que en todo el continente andamos como podemos intentando parar esta especie de peste medieval que nos ha caído encima.

Te preguntaba si te habías enterado porque, aunque yo se perfectamente que no es tu caso (y eres de los que llevan días de confinamiento porque entiendes la importancia del asunto) estoy seguro que te pasa como a mí, que te hierve la sangre cuando te asomas a la ventana y ves que todavía quedan desaprensivos que creen que esto no va con ellos, que como nacieron en el Planeta Kripton son inmunes a todo. Son tan egoístas que no llegan a entender que vale, serán inmunes y no les ocurre nada (allá ellos) pero pueden traerse a casa un visitante que puede enviar a su propio padre al otro mundo, pasando antes por un hospital saturado en el que habrán unas personas, los verdaderos héroes de esta guerra, que harán lo imposible por salvarlo, a él y a otros cientos con unos medios precarios (ya hablaremos de eso otro rato porque ahora, con la efervescencia, acabaría en la cárcel). Por eso, si por una de aquellas, tu eres uno de esos que van vestidos con mono ajustado, una capa colgando del hombro y lo de #Yomequedoencasa no va contigo (o conoces a alguno) párate a pensar si el riesgo que corres al ir a comprar el pan dos veces al día (cuando antes ni sabías donde estaba el horno) o sacar al perro a pasear cada hora vale la pena como para jugarte la vida de tus seres queridos, ya que la tuya propia no parece importarte demasiado.

Pero a pesar de todo esta situación inaudita y desconcertante en la que cada día, como en toda guerra que se precie, nos consternamos con un parte de bajas que crece y crece sin parar y lo que es peor, no sabemos hasta cuando. Nuestros gobiernos pueden decirnos esto o aquello pero la verdad es que ellos tampoco saben y nuestra esperanza está puesta en la investigación, irónico pero justo aquellas personas a las que se ha ignorado y recortado el presupuesto son las que  están trabajando 25 horas al día con más voluntad que medios porque han de encontrar la vacuna y salvarnos a todos. La verdad es que cuando esto acabe no vamos a tener suficientes plazas para poner monumentos y más de cuatro van a tener que exiliarse al Desierto de Gobi a purgar su vergüenza, por lo que hicieron y están haciendo. Unas acciones que ahora van a costar la vida de tantos.

 

Siempre he pensado que el refranero es una colección de sabiduría sólo equiparable a la Universidad de Salamanca y ya se dice aquello de “La ocasión la pintan calva”. ¿Qué nuevas-monedas-euro-felipe-vi-sexto-rey-de-españa-principe-felipe-2014porqué digo yo esto ahora? Pues porque siempre hay quién aprovecha la mínima para intentar colar un gol al resto de los mortales. No se si te habrás enterado de que nuestro monarca nos sorprendió el domingo, con nocturnidad, alevosía y “dominguicidad” con un comunicado diciendo poco más o menos que renunciaba a la herencia de su padre. Pero OJO,  sólo en lo de las comisiones, algo que no es aceptable según el art 991 de un libraco que llamamos Código Civil,(o se acepta todo o nada) y que, además,  castigaba  sin paga hasta nueva orden al emérito, total por un escándalo (otro más en el etcétera acumulado) al respecto del cobro de comisiones de Arabia Saudí, que salpicaba a una misteriosa señora (la habitual) y a nuestro actual monarca a través de una fundación Off Shore de aquellas de los universos panameños.

La historia sería como para dársela a Ian Flemming para que nos escribiese un par de historias de Bond porque, oye, nos vendrían bien para estos días de encierro. El asunto tiene mucha miga. Pero, claro, como andamos todos ocupados en otros menesteres (y lo que nos queda si no hacemos caso a #Yomequedoencasa , piensa que hay muchas vidas en juego y el asunto no es para ir con chuflas).

Bueno, pues a lo íbamos. Parece que alguien por Zarzuela ha pensado que era el momento ideal para intentar salvar una institución que ya se cae a pedazos, porque no encaja demasiado en el SXXI y porque los escándalos ya son interminables en unos tiempos en rey-declara--647x350los que el que más y el que menos  está para pocas fiestas. Ya lo han intentado todo, hasta cargarse «el misterio» de la institución con una boda plebeya,  una abdicación televisiva con vergüenza y oprobio y ahora esto, una declaración que no se yo si se podría tomar como una confesión encubierta hecha de cara al graderío y sin demasiada eficacia porque no se si en Zarzuela tampoco conocerán el Código Civil pero parece que allá por el Art 991 se dice algo así como que nadie podrá renunciar a la herencia que pueda corresponderle de una persona viva y más todavía si ese alguien tiene hijos que pudiesen resultar perjudicados en sus derechos hereditarios (Art 166CC) porque ya me dirás tu si no queda feo eso de dejar a las infantas sin la herencia del abuelo. Vamos, que nos contaron un cuento Tártaro.

Por lo visto este hilo se les pasó por alta en palacio, podrían haber pensado en una cosa más vistosa como tribunales, devolución del dinero “distraido” (que nos vendría muy bien reyesen estas horas en las que nos damos cuenta que aquello de ”los recortes en sanidad matan” era literal), pero no, con una renuncia que no parece muy clara nos apañan y listos. Puede que esta vez también les funcione y salven este MatchBall pero, ¿Cuál será la próxima? Este episodio puede que nos haya dejado con la mosca detrás de la oreja porque ¿Cuántas historias de estas nos han pasado por alto?¿Qué hubiese ocurrido si no llega a descubrirse el pastel? Te digo lo que pensamos casi todos, el silencio, no hubiese ocurrido nada, como siempre.

Antes que nada te pido, por favor que no me malinterpretes. Entiendo perfectamente que la situación es difícil y que encerrarse en casa es la menos grave de las soluciones que podemos llevar a cabo para intentar parar la catástrofe que nos ha caído encima y evitar que en la medida de lo posible se pierda una vida más. Es lo que debemos hacer como sociedad, es lo que corresponde en estos momentos, una vida bien lo vale y si podemos ayudar a los héroes que una vez más están ahí para ayudarnos, mucho mejor. No olvidemos que con solo una vida que se salve quedándonos en casa nuestro esfuerzo habrá valido la pena.

Pero lo que de verdad me preocupa es que nuestros gobiernos aprovechen que el Pisuerga pasa por Valladolid para sacar las tijeras de podar y nos recorten nuestros derechos más de lo necesario. Igual es que uno ya era malpensadillo de origen y esto del encierro puede que me haya vuelto muy paranoico pero me ha dejado más que preocupado el ver como de golpe y porrazo esta tarde el Ministerio del Interior se haya cargado nada más y nada menos que el Espacio Schengen sin casi despeinarse cuando fue incapaz de poner freno al éxodo de las ciudades hacia los sitios “de veraneo” sin recordar que así se propagó allá por la Edad Media la Epidemia de la Peste. Os cuento, se dice que la epidemia de la Peste arrasó Italia cuando los ricos salieron de Milán huyendo de la enfermedad sin pensar que eran portadores y no hacían más que propagarla, puede que esto te suene a algo reciente.

No se si me explico, entiendo perfectamente la necesidad de intentar poner freno a esta Peste que padecemos, puede que sea necesario, pero preocupa muchísimo saber si después de esto podremos recuperarlos. Hoy se han cargado Schengen, han vuelto a levantar las fronteras, esos muros que costaron tanto de derribar. Las mismas líneas que costaron sangre, vidas y dolor. Marcas que habíamos enterrado con esperanza, demostrando que habíamos evolucionado y que no queríamos volver a separar a las personas. Hoy vemos que esas viejas cicatrices vuelven a salir entre los países de la vieja Europa ante nuestros ojos. Es trabajo nuestro recordar, hacer que no se olvide y cuando acabe esto (estoy seguro de que acabará con la ayuda de todos) sepamos exigir lo que es nuestro, lo que tanto esfuerzo costó.

No es lo único que se van a llevar por delante y ¿Sabes una cosa? Si cuando acabe esta plaga no exigimos los derechos que nos pertenecen no recuperaremos lo que ahora hemos de ceder en este estado de Shock en el que nos encontramos. Sabemos de lo que hablamos, no hemos recuperado parte de lo que perdimos en la última crisis-estafa que padecímos y esta vez no hemos de consentir que nadie se quede atrás.

 

Si, ya se que el 8 de Marzo ya ha pasado y puede que pienses que llego tarde pero con todo este guión propio de películas de zombies postapocalípticos que estamos viviendo, 8m-2020-SLIDEok.jpgeste año propondría que se repitiesen las manifestaciones y los actos revindicativos porque igual, con eso de que sólo hablamos “del bicho” por todas partes nos hemos enterado mucho menos que otros años, igual porque por los medios andan ocupados en otros menesteres. Pero ¿Crees de verdad que con todo lo que nos está pasando el Día de la Mujer se puede reducir a un día en el que se sale a la calle para pedir algo que a estas alturas del S.XXI debiera haberse conseguido ya hace siglos?

Nuestras compañeras  no nos piden nada a pesar de que nos han demostrado de nuevo que puede que sean el sector más dinamizador en esta sociedad en la que demasiada gente se queda mirando las musarañas. Tan solo quieren lo que es suyo, cosas tan obvias como que las consideremos iguales, que las dejen vivir en paz y que acabe de una vez el img_oribalta_20200305-150459_imagenes_lv_otras_fuentes_8-marzo-2020-directo1-424-kNfE-U4740166716529fC-992x558@LaVanguardia-Web.jpgrosario de violencia, muertes y amenazas que vivimos. Son unas pretensiones que no son propias sólo de ellas sino que debieran ser de toda persona que se precie de pertenecer a la especie humana. ¿Tan dificil resulta? Pues parece ser que sí porque todavía este año, entre coronavirus y resfriados, pudimos oír voces neolíticas (de los señores con nombre de diccionario y de otros más, no vayas a pensar) poniendo en duda sus revindicaciones ¿ Y sabes una cosa? Que algunas voces salían de bocas femeninas, no se en que planeta viven pero¡es como para exiliarse al desierto de Gobi!

Hemos pasado ya el día 8 de Marzo pero la lucha continua, no puede acabar hasta que no consigamos que la mitad de la especie humana deje de sufrir estigma por pertenecer al Web-8M-2020-1.jpgsexo femenino (lo ideal sería que NADIE en toda la especie sufriese por pertenecer a la opción sexual que le de la gana, lo conseguiremos). Nuestras voces no puede callar el día 9, ni el 10, no nos podemos permitir ni un minuto de descanso hasta que acaben las muertes y las amenazas, hasta que el “la maté porque era mía” no desaparezca de la galaxia, hasta que ser mujer no signifique salir de la casilla de atrás. Es por eso por lo que os felicito por vuestra lucha, el día 8 o el que sea porque hasta que se consiga el fin de una epidemia que supera con mucho en muerte y dolor al mantra del coronavirus, todos los días debieran ser el día de la mujer, así a secas, porque mujeres trabajadoras lo son todas. Estoy convencido de que al final la lucha dará sus frutos y nuestras hijas podrán leer lo que está ocurriendo en los libros de historia y poner cara de asombro sabiendo que la prehistoria acabó.

Pero eso no se va a conseguir sin la ayuda de todos, porque el futuro es de todos, no es mío ni tuyo. Lo que ocurrirá mañana va a ser resultado de lo que hagamos hoy tanto como que si no plantas un manzano no pidas limones. No lo olvides, levántate del sillón y únete a intentar hacer un mundo más habitable para tod@s.

Hay cosas que parece que nunca cambian, hechos que nos avergüenzan pero que repetimos una y otra vez sin que podamos evitarlo. Vivimos en un mundo en el que los colores de cara y el “tierra trágame” duran un ratito, parece que vayamos a arreglarlas pero se nos pasa y ya, si eso, si te he visto no me acuerdo.

Igual es cosa de la sobre-información, el aluvión de imágenes y el bombardeo de noticias de usar y tirar al que nos tienen sometidos o quizá será que a esta 1583141058_162957_1583143155_album_normalespecie antes conocida como humana se nos ha vuelto el corazón duro como el pedernal. El caso es que sea por lo que sea estamos otra vez viviendo las imágenes aquellas que nos hicieron caer la cara de pura vergüenza. Miles de personas llegando exhaustas a las fronteras de Grecia (como podría ser de cualquier país de la “civilizada” UE)  donde son recibidas  con botes de humo,  con el consentimiento del resto de los países de la Unión que hasta se acercan a Grecia para animar la jugada. Otra vez.

Pero algo  ha cambiado. Parece que esta vez no nos afecte demasiado, es el efecto instagram que dice que vemos una imagen un momentito y ya está, se img_20160308_143847.jpgesfuma de nuestras cabezas para siempre porque hemos de fijarnos en la próxima que brota en la pantalla que, por cierto, nos suele importar básicamente lo mismo que la anterior, nada. ¿Habrá muerto la empatía en esta especie? Me resisto a creerlo porque es gran parte de lo que nos distingue de las bestias y puede que sea el motor de nuestra evolución. Si ha desaparecido vamos apañados. Pero el caso es que visto lo visto ya no se que pensar.

¿Te acuerdas que hará unos cuatro años ya nos pusimos todos nerviosos al ver como esta Europa vieja y decrépita recibía a palos a los que se acercaban pancarta-refugiados-ayuntamiento--644x362.jpghuyendo de la guerra, el frío, el hambre, la miseria y la muerte? Entonces fuimos capaces de protestar contra unos países que cerraron sus fronteras olvidando totalmente que los seres humanos tendemos a intentar salvar nuestras vidas y las de los nuestros. Las protestas no se hicieron esperar parecía lógico ¿verdad?. Pues no lo fue tanto porque nuestra flamante UE acabó callándonos la boca contratando al perdonavidas del barrio para que se encargarse de parar a todas esas personas y no tener que oír nuestros gritos de “Refugees Welcome”, dejaron de salir por la tele y claro, lo que no sale en la tele no existe. Ahora el matón se ha enfadado con Trump y quiere hacernos pagar su rabieta a costa de las personas a las que permite acercarse a Grecia con engaños y falsas promesas. Es lo que tiene hacer tratos con ese tipo de gente te acaban saliendo ranas.

Al final esto es como las películas de Hitchcok, los muertos siempre acaban saliendo y es ahora cuando descubrimos que en estos años nada ha cambiado. Nada excepto que esta vez, como estamos tan ocupados en otras cosas, no vemos 1583141058_162957_1583143157_album_normallas imágenes de la vergüenza, las de hambre y el frío que sufren miles de seres humanos por el delito de intentar procurarse una vida medianamente decente. Esta vez no les prestamos tanta atención igual porque nos hemos puesto en los ojos las caretas para protegernos del virus, porque andamos demasiado ocupados mirándonos al ombligo  o  porque nos vacunaron contra esas miserias la vez anterior y nuestros corazones andan como más pétreos , preparados para ver que nada cambia en esta Europa que se proclama guardiana de la civilización pero que hace mucho que perdió la dignidad con sus actos. ¿Lo permitiremos? Espero que no, que todavía queden personas justas en esta Sodoma y Gomorra , con un mínimo de dignidad como para volver a levantar la voz en favor de los que sufren y mueren cada día por la indolencia de los que viven tan bien que olvidaron el barrizal de trincheras, muerte y destrucción del que salieron sus antepasados.

 

Llámame agorero, histérico o lo que quieras pero me parece que por Bruselas pintan bastos. ¿Quién nos diría que igual va y se nos cae todo el tinglado por una extraña combinación de Brexit y coronavirus? Vale, puede que esté más enfermo de lo que pensaba pero ya verás, ya lo que dicen los libros de historia de nuestros nietos, si es que el planeta no ha hecho “booum” antes y no hay ni libros de historia, ni nietos ni nada.
Si es que al final pasa lo de siempre. Todo funciona bien (relativamente) hasta que a uno le tocan la cartera (y en este caso bastante), entonces es cuando empiezan a relucir los puñales traperos y todo eso. Siempre ha habido problemas entre los vecinos de arriba y los de abajo, lo de siempre, los de ático son ricos pero no quieren saber demasiado a la hora de arrimar el hombro para ayudar a los del semisótano que andan achuchados. Entonces Firma-del-Tratado-de-París-germen-de-la-Unión-Europea.jpgempieza el “teorema del abandono del club”. Me explico, cuando uno está mosqueado con el club al que pertenece empieza por hacerse el remolón con las cuotas, se enfada, consigue que el resto se enfade con el y acaba abandonando el grupo diciendo que todos le han vuelto la espalda y le hacen bullying. Siempre igual, sólo que en este caso esto puede acabar con el sueño de grandes hombres de los que forjaban la historia y que no se ven hoy en día, gentes como Robert Shuman o Jean Monnet. Un sueño que se forjó desde las minas de carbón y acero de la CECA y que funcionó durante décadas, coronavirus-1582383447746.jpgevolucionando con los tiempos pero que puede que empezase a descomponerse con la burocratización y el olvido de los orígenes, aquella Europa destrozada por dos guerras mundiales y necesitada de algun tipo de esqueleto que impidiese que nos volviésemos a matar entre nosotros, porque, bromas aparte, de eso se trataba. De verdad que espero que alguien les recuerde a estos señoritos de Bruselas de dónde venimos, aunque con los extremistas que han plagado Europa poco se puede dialogar y esa ausencia de diálogo si es una verdadera pandemia a la que tener miedo porque puede llegar a matar, y mucho. A la historia del SXX me remito.
Pero como las desgracias parece que nunca vengan solas y a más de cuatro les encanta aprovechar que el Pisuerga pasa por Valladolid para perpetrar cualquier salvajada, nos austria_crop1582499810625.jpg_1034156727.jpgfaltaba la historia de la visita del Coronavirus Chino a Italia. Como muestra, un botón. Resulta que en Austria (mira tú por donde) se ha prohibido la entrada de un tren italiano “por si acaso” y se han puesto a hablar rápidamente de resucitar las fronteras que tanto costaron borrar de esta vieja Europa. Resulta curioso pero en este caso un país “de los ricos” con problemas con los extremistas ha cerrado el paso a un tren de un país “de los pobres”. Yo que sé, igual es casualidad o igual no lo es.
Al final mi amigo Paco va a tener razón cuando me decía que lo del coronavirus es un chollo para unos cuantos, en su nombre se suspende el Mobile de Barcelona, ponemos en cuarentena a los chinos con su 5G y nos ponemos anular símbolos como el mismísimo carnaval de Venecia de (miedito me están dando las fallas de este año si seguimos por este camino).
¿De verdad pensamos que unas fronteras van a detener el contagio? Por lo visto ese

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bichejo es tan grave como para que la OMS nos hable de posible pandemia, nos entre la psicosis y aceptemos que nos hagan cualquier cosa “para prevenir”, hasta arrasar con los cimientos de Europa o nuestros derechos más básicos si se presenta porque no se si te has dado cuenta de que cuando ocurre algo raro nos acaban «protegiendo» de ello recortando derechos que parecían indiscutibles. Curioso, ¿verdad? No se qué pensar, ¿de verdad acabaremos cambiando el paisaje medianamente civilizado de nuestra Europa por un escenario propio de peliculas tipo Residen Evil, con apestados, contagiados y personajes que luchan por mantenerse en pie?

Vive y deja vivir.

Publicado: 18 febrero, 2020 en actualité...
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Hay una frase hecha de aquellas de toda la vida que viene al pelo en estos casos. Siempre se ha dicho aquello de “Vive y deja vivir” y en este caso igual va y podemos llegar a aplicarla en un país que se ha construido aunque no queramos eutanasia-y-los-derechos-humanos-2-638.jpgverlo sobre unas raíces católicas y puede que por eso seamos como somos. ¿Qué vamos a hacerle? Somos mediterráneos, llevamos en el ADN una forma de concebir la vida y la muerte un tanto arcaica pero al fin y a la postre, los que no son amigos de la evolución nos podrán decir que es la nuestra, siempre ha estado uno en este valle de lágrimas “hasta que Dios quiera” y eso, en algunos casos puede ser una verdadera tortura china porque lo que nunca podrán negar es que hay veces en los que la vida ya no lo es y se transforma en un rosario de padecimiento para el que lo sufre y para los que lo rodean. Espero de todo corazón que no llegue nadie nunca a saber lo doloroso que resulta ver como un ser querido se apaga como una vela sin que nadie pueda hacer nada ni siquiera para mitigar el dolor del alma, te aseguro que el dolor y la impotencia te cambian los esquemas para siempre.


Igual es por eso por lo que muchos siguen erre que erre en aquello de que la vida eutanasia-1525793074429.jpges de Dios y a Él le pertenece pero no se acuerdan de lo de “No juzguéis y no seréis juzgados” o que en la especie humana debiera haberse implantado un chip soldado en mitad del corazón que hablase de humanidad, respeto o dignidad porque me parece que todavía quedan demasiados modelos que no lo llevan.

Todo esto viene a cuento de que seguro que sabes que el Congreso ha aprobado la toma en consideración de una Ley de Eutanasia, y esta vez sí puede salir mapa+eutanasia+en+el+mundo-1.pngadelante porque parece que contará con los votos necesarios. El asunto es que entre comisiones, votaciones, promulgación y toda la pesca la norma podría estar funcionando en la Seguridad Social antes del verano, muy a pesar de los que nos demostraron en el debate que eso de respetar al prójimo no es lo suyo. Ni siquiera si hablamos de un compañero de cámara porque la verdad es que se me cayeron los palos del sombrajo al ver nivel rastrero de algunos diputados que no dudaron en usar de diana al diputado Echenique , no se tú pero yo no me lo saco de la cabeza. No entiendo como semejantes cernícalos han llegado a esas bancadas.

El caso es que volvieron a oírse los argumentos de siempre, a favor y en contra 1.JPGcon una novedad, más vergonzosa si cabe. El diputado del Partido Popular José Ignacio Echániz se desahogó diciéndonos en nuestra cara con la eutanasia se pretendía ahorrarse el coste de los ancianos porque son muy caros al final de la vida. Me quedé blanco, si el cerebro de esta persona razona únicamente así (se que por suerte no) el nazismo y sus remedios bestiales no han muerto del todo porque esa ausencia de tacto humano, hiela la sangre.

Al final todo parece que sea un problema de concepto, me explico. Con esta ley lo que se pretende es escuchar la voz de Ramón Sampedro, la de Angel Hernández y su esposa y las de tantos otros que no se han sabido. Se trata de eutanasia1.jpgcrear el DERECHO, no el DEBER y ahí parece que esté el asunto. Con esta Ley se va a ofrecer el derecho a la muerte, jamás se va a obligar a nadie a morir y eso parece que no acabe de ser entendido por las personas de las bancadas que hasta ahora han negado la existencia del problema. Puede que no lo entiendan por sus convicciones religiosas en cuyo caso deberían sentarse a meditar sobre el asunto de las imposiciones y su tan manido “adoctrinamiento” o puede que no lo entiendan porque son así, “ordeno y mando” tanto que se creen con el derecho de poder decidir hasta la forma de morir o la agonía del otro (tampoco parece un comportamiento muy cristiano).

Sea por una cosa o por la otra resulta lamentable que ni siquiera un asunto que padecen miles de ciudadanos no pueda afrontarse de una manera respetuosa y racional para regular con todas las garantías posibles y claridad meridiana todo el procedimiento. Y más todavía si estamos hablando de sufrimiento, de la vida y de la muerte. ¿Es pedir demasiado que se lo tomen en serio?

No, tranquilo que no voy a contarte nada de la obra de T.S. Eliot sino, más bien te daré la tabarra (con tu permiso) sobre algo más cotidiano pero que puede que desconozcamos. Igual será porque vengo de un lugar Captura-de-pantalla-2017-07-20-06-1.jpgdonde estamos acostumbrados a arrancar a la tierra sus frutos. Puede que sea porque al final no puedo ni debo ocultar (ni malditas las ganas que tengo) que me he criado entre acequias, entre gente que volvía a casa embarrada y que se amparaba al santo que fuese cuando se oían unos truenos allá a lo lejos porque una mala tormenta podía acabar siendo la ruina de la familia para la que la huerta y los animales eran mucho más que una posesión, eran la vida. Quizá será porque mi tierra huele a arroz y naranjas o porque prefiero que los tomates sepan a tomate aunque sean feos y que una cebolla olvidada sea capaz de germinar en la despensa. Llámame antiguo pero me duele en calendario-hortalizas-verduras-temporada_cdb9cd10_1280x768.jpgel alma ver como nuestra agricultura está siendo devorada por una tormenta perfecta sin que parezca que nadie pueda hacer nada al respecto. más que ver como se abandonan los cultivos, se arrancan los huertos y acaban las historias de siglos de familias que han entregado su vida en ese pedazo de terruño que ahora no vale nada pero que, cuidado, como decían los viejos “la tierra es la tierra, no la perdamos nunca porque es, al final lo que nos dará de comer” igual razón no les faltaba porque de los bytes y los píxeles jamás arrancaremos una lechuga.
Estos días estamos viendo a los agricultores aparecer por las ciudades con pancartas que los urbanitas puede que no lleguemos a entender. Si no nos paramos a preguntar qué sucede porque claro, si la verdura vale una fortuna en el super de la esquina ¿cómo vamos 1058646_1.jpga sospechar siquiera que el que lo produce lo está pasando mal? Tan mal como que no consigue ni siquiera cubrir costes. Entonces ¿quién se queda el parné? Es difícil de explicar si creemos (os juro que lo he vivido) que los pollos ya nacen en bandejas de plástico o que las patatas crecen en árboles. No conocemos el camino que siguen las verduras hasta llegar a nuestra mesa. Muchos ni sospechamos que un tomate nace y crece en la huerta “por gracia” de un señor que se desloma cada día de sol a sol plantando, abonando, regando, cuidando y cosechando. Después pasará alguien que por una módica cantidad se lo llevará a un cesta-de-fruta-y-verdura-de-temporada.jpgmayorista que a su vez se encargará de limpiarla y maquillarla para  ponerla en el mercado (bajo precio), acabará en una verdulería (en el mejor de los casos) donde volverá a hinchar el precio porque claro, el que la vende también ha de comer y entonces será cuando tú la comprarás monísima, encerada y empaquetada a un precio así como un 795%  mayor del que se ha llevado el labrador, según un informe del Ministerio .  Toda esta cadena deja de lado en el peor lugar al agricultor que ha invertido su trabajo, los impuestos, el dinero del gasóleo que está por las nubes… y que ha de dejar la explotación porque no le da para comer.

Pues si este círculo te parece maléfico, imagina si además tenemos en cuenta los nuevos elementos que nos han traído “los tiempos modernos” ya resulta satánico. Puede que no sepas que la industria agrícola mundial está controlada por tres o cuatro multinacionales (a 24186_0_agricultura.jpgsaber, supongo que me dejaré alguna, Monsanto, Bayer, Dupont y DowChemical) que se han hecho con las patentes de semillas y fertilizantes mientras los gobiernos y las instituciones internacionales miraban hacia otro lugar silbando como quien no quiere la cosa. Controlan el mercado hasta niveles insospechados y además han cambiado el esquema de la agricultura tradicional por una industria monstruosa que agota la tierra de puro desgaste. Es la agricultura intensiva, brutal, artificial que produce a niveles imposibles y consigue abaratar los precios a base de cantidad sin que les importe demasiado la calidad. Negocian los precios de la mercancía con las grandes superficies y dejan de lado a los que se dejan la piel cultivando tomates que saben a eso, tomates.
¿Verdad que visto así parece lógico que unas personas se planten en la ciudad y griten basta en defensa de la agricultura de verdad, de los tomates que saben a tomates y de la dignidad perdida que hace que sea imposible que una familia pueda vivir de la agricultura en plena cruzada contra la “España vaciada”?