Vaya por delante que también tengo familia y ni aun así puedo llegar a entender el dolor indescriptible y desgarrador que sufren los familiares de una víctima de un delito atroz y
asqueroso que se lleva por delante la vida de un ser querido, me quedaría muy corto. Supongo que el primer sentimiento que nos viene a la cabeza es el de venganza, aunque eso no vaya a devolver la vida perdida. Somos animales y tendemos a cobrarnos nuestras cuentas, es puro instinto y ahí poco va a funcionar aquello de la compasión y todo lo que nos convierte en una sociedad. Se resume en un impulso primario, si me matas, mato. Es en ese momento cuando ha de funcionar el sistema, lo llamamos Estado de Derecho, con su engranaje judicial, que se está deteriorando por momentos, que es lo que evita que esto se transforme en el FarWest y vayamos todos con el Colt por la calle entregados a la venganza y al ojo por ojo.
Por supuesto que los asesinos más repugnantes merecen recibir penas especialmente duras, pero es que incluso ante la barbarie existen las normas del juego (una vez más, nuestra tan manida Constitución) que dicen que las penas de prisión han de tener un
carácter reeducativo (perdonadme que me ría) y eso va en contra de una prisión permanente revisable, que en el fondo no va a ser más que una cadena perpetua disfrazada pero igual de perpetua que la de países como USA donde ya han aprendido que los delitos no se reducen con penas más severas. Resulta que los asesinatos en USA han aumentado casi un 11% , y eso que allí no es que exista la cadena perpetua sino también la inyección o la silla eléctrica. Igual sería mejor intentar actuar ANTES del delito incidiendo en la educación que es lo que puede originar muchos de estos crímenes. El machismo, la falta de valores sociales, la desigualdad, la falta de
motivación, la pobreza o la desesperación pueden estar detrás de casos que abrirían portada en El Caso, si todavía existiese. Pero aquí andamos por otras caminos más de la pose “cara al graderío” para ocultar que hemos retrocedido tanto que la justicia ya confunde delito y pecado. Contra eso poco podemos hacer, quizá esperar mayores retrocesos y encontrarnos con la restauración del Garrote vil o incluso la hoguera. Al fin y a la postre, no se si creer en la buena intención de nuestros políticos y menos viendo el poco tacto, respeto o delicadeza con la que tratan el tema. A ellos no les mueve con mayor o menor acierto el dolor de las víctimas, necesitan votos y lo harán todo por eso, incluso aprovecharse del legítimo dolor de las víctimas de los crímenes tan execrables. Deberíamos estar atentos.








tomando una extraña sopa y comentando cosas triviales con un guión forzado, como de culebrón venezolano. Que si el cole, que si la letra de la hipoteca o que si este año no vamos a poder ir de vacaciones porque la nevera ha palmado y nos gastaremos la hucha en comprar otra (mira, como el Gobierno con la de las pensiones). Todo muy normal, muy cotidiano, muy “de nuestros días” tomando sopa en TRES platos en lugar de pillar un plato desparejado para beber la sopa que has preparado a velocidades propias del hiperespacio para, acto seguido salir disparado al curro de nuevo. No se a que mente se le debió ocurrir eso de la “escena cotidiana” pero no cayó en que si la monarquía se mantiene es justamente por el halo de “misterio” de distancia inalcanzable que lo rodea. Si le quitas eso ¿Qué le queda? Además, creo que a estas horas ya sabemos distinguir la ficción de la realidad, ya llevamos demasiadas películas en el cine e informativos en la tele para saber que lo que en ellos sale es mentira. Ni Superman vuela ni hemos salido del pozo. ¿Verdad?
en pleno SXXI fue algo alucinante. Volviendo a la sopa, si lo que se pretendía con el vídeo era aparentar “normalidad”, entonces todos deberíamos regalar un cordero de oro a nuestros hijos en lugar de la medallita de la Virgen Milagrosa de plástico que me regalaban las monjas en el cole, allá por el año del pleistoceno. ¿No se antoja un tanto extraño salir a colgar un pedazo de medallón a una niña de doce años? Parece una burla, pero la verdad es que ahí está parte del simbolismo que pretenden mantener. Lo de la sopa era una frivolidad, pero eso de investir un distintivo de una orden de caballería de 1429 a una niña les retrata, tiene mucho de símbolo, de mantener las tradiciones ancestrales, de querer decirnos “y esto es así, por narices, ¿o no os acordáis de lo de Rey por la gracia de Dios?” ¿No te parece?
intentáis predicar con el ejemplo? Pues me parece que nuestro monarca no conoce que una de las obligaciones más importantes que tiene es justamente la de “
el Rey está desnudo. Saldrá y entonces igual despertamos del encantamiento y conseguimos entender que hay cosas mucho más importantes que la monarquía, que no podemos consentir que nos pasen con una sopa de tres platos mientras a nosotros andamos, a duras penas, a la sopa boba. Igual es el momento de quitarnos las caretas (vaya, ahora que es carnaval voy y digo esto) y a partir de ahí empezar a construir algo de lo que nos sintamos orgullosos, algo que haga caer el castillo de desigualdad y miseria en el que nos tienen atrapados. Si la voz de este blog sirve para algo, permitid que grite “EL REY ESTÁ DESNUDO”
nos cuela otro capítulo del culebrón de Cataluña, esa manta que todo lo tapa. ¿Qué si nuestro presidente la mete hasta el corvejón en una entrevista infame en la que se le vio demasiado el plumero? Catalunya ¿Qué si el partido del gobierno se deshace en los juzgados? Catalunya. ¿Qué si los trabajadores no cobramos ni siquiera para comer o si nos matan a nuestras compañeras? Si, la respuesta es la misma. Al final nos dicen que tenemos que esperar tiempos mejores que nunca llegan. El caso es que nuestro Gobierno si fuese el capitán del Titánic, culparía al iceberg y se quedaría tan pancho, viendo como es capaz de retorcer las leyes como estropajos en beneficio propio y hacer ver que son los otros. Y lo peor es que eso puede aplicarse a todas las opciones políticas que tenemos ahora mismo a la vista, porque si después de la entrevista de Alsina a Rajoy nadie ha intentado moverle la silla es que, o son iguales, o están convenidos (desconfiado que es uno). Ninguno es capaz de ver que necesitamos solucionar el destrozo social que ha creado una política neoliberal salvaje que no cesa.
maneras distintas. Pues bueno,
realidad a un nivel que no se recordaba
todavía que eso de la esclavitud ya se abolió. No están dispuestos a dar un paso en favor de los que les votaron pero si no lo hacen por justicia social (porque ya sabemos que no les importamos más que el florero de su casa) que lo hagan por ellos mismos. No hay economía que funcione si el dinero no llega a final de mes y no hay jubilaciones que se sostengan sin cotizaciones. ¿Y si se dejan estar de pasarnos con las historias de siempre y empezamos a ocuparnos de lo importante? Ya nos toca, ¿no?
que algo no funciona al ver que la playa está llena de gente un 20 de Enero porque hace nada menos que 24 grados? ¿Te parece normal que ya no llueva ni siquiera en las fotos? Hace un par de meses un montón de científicos de todo el mundo ( 15.364 para ser exactos)
uenta de lo que nos están diciendo y entonces vendrá lo de siempre, los lamentos.
situación, el planeta se nos hunde y eso no es una broma. Según los científicos es necesario que insistamos para que los gobiernos realicen acciones urgentes para parar la destrucción por el bien nuestro y de nuestros hijos, Según nos dicen queda poco tiempo pero es posible que si nos podemos en marcha se pueda remediar. Pero para ello debemos tomar consciencia de la magnitud de la tragedia. Debemos darnos cuenta de que si nos quedamos sin planeta ya nada importa, ni siquiera que nuestros gobiernos nos sometan, o los escándalos, o el latrocinio de las clases políticas, o que si la vecina del tercero pone la música altísima. Deberíamos abrir los ojos y darnos cuenta de lo que están diciéndonos, se trata de la vida, simplemente de eso, de la vida en este mundo.
nave interestelar con la que huir a cualquiera de los exoplanetas esos recién descubiertos, nuevecitos. Lo más que tengo es un cochejo al que estoy mirando con el ojo izquierdo desde que leí a los científicos asustados diciéndonos que o paramos de contaminar o ya verás tu que risa, el problema es el de siempre, no hay «parné» para cambiarlo. Queda poco tiempo, ¿seremos capaces esta vez de tomárnoslo en serio y decirle a gente como la del PP que ya basta de intentar cobrarnos por el Sol (
comprar lo que no ha investigado. Andan demasiado empeñados en decirnos que todo se está recuperando a la velocidad de la luz (como si alguna vez hubiese estado “recuperado” este cadáver). Nos dicen que hay empleo pero sin decirnos que ese empleo es propio de Chaplin en “Tiempos modernos” y que ni siquiera nos llega para asegurar las pensiones a nuestros mayores porque las cotizaciones rozan el absurdo.
aquello de Unamuno y su “que inventen ellos” Seguimos igual, llegamos tarde y mal a los avances científicos. nos burlamos del que investiga y ahora con el PP (pero tampoco es que antes fuese mucho mejor)
países, con el consecuente atraso que cada vez se nos va notando más. A este paso nos acabaremos convirtiendo en un país de boina de rosca, troglodita, de brujos, chamanes y supersticiones que, por otra parte, me parece que es lo que se persigue. Todo sea por congelar, recortar y favorecer a amigotes.
importe demasiado Nuestra ciencia está desarbolada, la inversión en I+D es una risa, la inversión en dependencia ya roza el genocidio, y lo de la sanidad es propio de tiempos de Menguele. Llamadme bestia pero no me diréis que es normal lo que vivimos en los hospitales, saturados, en plena epidemia de gripe (soy uno de esos miles que están ahora mismo trabajando con fiebre y la napia como un pimiento morrón) o el trato que se está dando a los
pusiésemos a contar lo que pagamos cada vez más caro y lo que recibimos a cambio, veríamos que las cuentas no salen. No hace falta haber pasado por Harvard para darse cuenta de ello. ¿En qué se está gastando el dinero esta gente que se burla de nuestros mayores subiendo las pensiones un 0,25%? Mejor no preguntamos no vaya a ser que nos dé la depresión al ver que mantenemos a un gobierno que es el “TopStar” de la sección de tribunales.
Mari, la enana de 5 años que no hacía más que pedir salir a hacer pipí, que no podía aguantarse más… pero es que fuera estaba cayendo una nevada de esas que sólo se ven en las postales navideñas, esas navidades que ya dejaban atrás, sólo les quedaba este viaje hasta casa después de ir a visitar a los “abus” que este año estaban más pachuchos y no vaya a ser… Con el rabillo del ojo, miraba a María quién a su vez entendía perfectamente y compartía el terror oculto que no les contaban a los peques. Le venía a la cabeza la frase de hace unas horas cuando Paco decía que había suficiente gasolina para llegar a casa y no era cuestión de retrasarse más. La aguja de la gasolina marcaba ya reserva,
llevaban horas en mitad de un atasco en la nieve y no es que esperasen la llegada de unos hombres que les sacaran de allí, hacía un rato pasó un militar de la UME que les ofreció mantas y un termo de leche caliente para los peques, para ellos fue como si hubiese aparecido un arcángel, les dijo que se hacía lo que se podía (y más) pero que todavía iría para largo. Para salir de allí ya casi les quedaba más esperanza en WonderWoman o Supermán que en las quitanieves que un año más les dejarían en la estacada a pesar de estaban haciendo lo imposible por llegar. La cosa no era cuestión de bromas, no es que no podrían llegar a casa si se acababa la gasolina, es que la calefacción se pararía y fuera no se veía nada más que la inmensidad blanca de la nieve que no paraba de caer con fuerza, sin miramientos. Al igual que ellos había miles de coches, algunos sin combustible ya.
ministerio que se ha visto sorprendido por una tormenta, como las de otras veces que ha ocasionado verdaderos apuros a los atrapados mientras algún Ministro se encontraba en la importantísima tarea de estar viendo el partido entre el Betis y el Sevilla y el director de la DGT se encontraba “lost in Sevilla” (eso sí, con móvil y Wi-Fi) en plena operación retorno. Resulta sorprendente ver como cuando se les va alguna cosa de las manos siempre salta el resorte este de escurrir el bulto sea como sea para que la culpa sea de los otros, que si la concesionaria de la autopista (de pago), que si los efectivos de emergencia (los que se partieron el espinazo intentando llegar como sea) o incluso hasta de los conductores, por tirarse “ a lo loco” a la carretera sin llevar un remolque lleno de gasolina, cadenas (que no sabemos poner), alimentos o tiendas de
campaña como si se fuesen a la guerra. Es como si para ellos saliésemos a la carretera por gusto, como si pudiésemos los mortales no acudir al trabajo “porque ha nevado” o porque nos gusta poner en peligro a nuestras familias. El caso es no reconocer la culpa sea como sea, vale que no podemos pretender darles la culpa de que nevase, pero si de no tener una solución a esta contingencia, lo llamamos invierno y algunas veces suele nevar. Sólo diré una cosa, cuando la nevada le cayó al Gobierno anterior, nuestro presidente se puso el disfraz de Reina de Corazones y se afanó en pedir dimisiones y cortes de cabeza, esta vez la culpa es “de los otros”. Es a lo que nos tiene acostumbrado este gobierno indolente que no se preocupa por sus gobernados.
buscando una simple bombona de butano porque DENTRO de casa hacía más frío que fuera y la luz se ha puesto a un precio que sólo pueden pagar los rajás. Fui a comprar un pan para preparar los bocatas del cole del peque y los vi. Eran personas normales, como tú y como yo, que andaban de gasolinera en gasolinera con la bombona en un carrito tratando de conseguir otra, que les costará “un pastizal” y poder encender la estufa vieja esa que a veces huele raro y que tanto trabajo da a los bomberos pero que se usa porque la calefacción está demasiado cara y los enanos andan con los deditos morados por casa. Pregunté al gasolinero que, con toda la paciencia del mundo les decía que no le quedaba ni una. Me dijo que eso era todas las noches, nada más ponerse el sol. Aparecían de repente, buscando gas para no helarse. Puede que sean tus vecinos y tu no lo sepas porque andas demasiado liado y no puedes pararte a conocer ni a los que viven en tu rellano, como todos. Es eso, estamos demasiado liados como para ver que está sucediendo.
Mecano e ir a Sol a despedir el año. La verdad es que, vale, muy buen ambiente, muy chulo todo pero el próximo amigo madrileño que me diga que estamos locos los valencianos al amontonarnos en la plaza del ayuntamiento para ver la mascletà le enseñaré unas fotos, no las he borrado del móvil, por si acaso. ¡Por Dior! ¡Ahí no cabía un alma más! Que no eran ni las once y por Arenal no se podía uno ni caer al suelo por falta de espacio!. Eso sí he de felicitar a la policía por su trabajo y especialmente a los bomberos por su paciencia.
imaginas que el blog se tuviese que reconvertir en algo así como un recetario de tartas? Sería maravilloso, eso quería decir que ya hemos aprendido a vencer al poder del miedo, esa arma poderosísima que utilizan habilmente para tenernos sometidos. Querría decir que nuestros políticos se hubiesen puesto las pilas, que lo de la desigualdad hubiese dejado de existir, que ya no mueren nuestras compañeras a manos de bestias inmundas, que ya no existe el contador infame de las #cifrasdelaverguenza, que ya hemos dejado atrás la esclavitud laboral y que nuestros mayores están atendidos, son tantas cosas… Como creo que tampoco este año nos vamos a dedicar a recopilar recetas,
ya me he encargado de volver con las pilas recargadas para hacer frente a lo que nos pueda venir encima y, por lo menos, tener un espacio donde todos podamos gritar ¡Ya basta!. Pero bueno, puestos a pedir, ¿porqué no vamos a poder soñar con que en todo el libro en blanco de 365 páginas que se nos presenta por delante no vamos a escribir una historia bonita?. ¿Porqué no vamos a soñar con que este año va a ser el de la revolución social que acabe con la podredumbre? Algún día nos va a tocar a nosotros. ¿y si fuese el 2018?. Yo voy a hacerlo, soy así de pardillo, tanto como el que se ha apuntado ya a las clases de Spining con la diferencia de que por lo menos soñar todavía es gratis.
hacen el calendario que Navidad fuese todo el año, así puede que nos preocupásemos más de los que están mucho peor que nosotros, si los hay. Hay quienes no tienen para regalos porque no les llega para alumbrarse, hay quienes no tienen para comer estos días y también quienes van a temer que el marido modelo bestia que tiene en casa beba estos días más de lo que habitualmente lo hace (y es mucho). Es Navidad, igual es una buena fecha para darnos cuenta de que también esta noche hay gente en el mar intentando llegar a nuestras costas donde las cosas están mal, es verdad, pero por lo menos no se niega el
derecho a la vida a nadie en una guerra rarísima, medieval de la que parece que no conocemos todo. Piensa en ello y verás como eso de los regalos en el fondo no tienen la mayor importancia porque ya tenemos un buen regalo, no estar en la piel del que lucha cada día por mantener el mayor de los regalos que tenemos, la vida. Todos los días del año pasa esto pero estos son los de Navidad, esa ventana de tiempo en la que se puede acceder a nuestros corazones. Aprovecha para llegar al tuyo propio.
darnos un cálido abrazo y una sonrisa. Esos momentos, llamadme tierno, hacen que estas fechas sean distintas, nos llenan de esa mezcla de alegría y melancolía por los que no van a llegar a la mesa este año. No importa de que religión seas, si es que tienes alguna, las cosas buenas hay que adoptarlas vengan de donde venga. Da igual que celebres el nacimiento de cristo, el Sol Invictus o lo que quieras celebrar, sólo te deseo eso, una mirada sincera y un tierno abrazo y de aquellos a los que aprecias, contad con el mío.
y el Yang que domina todo, es eso de la fuerza, el lado oscuro y todo eso de StarWars. El mundo se rige por un intrincado, inestable y misterioso sistema de equilibrios perfectos en los que si se cae una pieza acaba todo derrumbándose como un castillo de naipes, arrastrando lo que encuentra a su paso.
volvería a ser lo mismo, se habían roto las estructuras que sostenían la sociedad mundial en un precario equilibrio de bloques. El misterioso bloque comunista del que tan mal nos habían hablado se estaba desmoronando. El capitalismo había triunfado, se había derrumbado el comunismo de la URSS y todos nos alegramos sin llegar a sospechar que se había roto el equilibrio de las fuerzas, quizá para siempre y pagaríamos un precio demasiado caro por ello.
más agria. El sistema que pensábamos correcto y perfecto nos ha ido mostrando su crueldad y se ha transformado en la Hidra de tres cabezas que es ahora. Hemos ido dejando atrás cada vez más personas, demasiadas. Primero a “los invisibles”, aquellos que no reparábamos en su existencia y que, seamos sinceros, no nos afectó demasiado. Poco después vino aquello de hacernos creer que formábamos parte de la macroeconomía y nos salieron con el rollo ese de que “vivíamos por encima de nuestras posibilidades” (¿recuerdas?) con ello han ido arrancándonos nuestros derechos más básicos, la sanidad, la educación. Con esa mentira nos han hecho sentir culpables de sus pecados, han ofendido a nuestros esquemas de «ganarnos las habichuelas» transformando el empleo honrado en una limosna, están podando nuestros sueños haciendo todo lo posible para evitar que nos sintamos humanos. Es el engaño perfecto y nosotros hemos caído. Poco a poco va alcanzándonos la miseria y ya sentimos muchísimos el aliento en el cogote, es ahora cuando nos vamos haciendo a la idea de lo que hemos hecho.
Rambo perseguía a los comunistas, cuando no sabíamos que había más allá del telón de acero, cuando todavía se preocupaban de hacernos ver que los de la hoz y el martillo eran gente perversa mientras muchos llegamos a creer que en los soviets se vivía bien. Cuando el equilibrio de las fuerzas obligaba a nuestro monstruoso sistema a contenerse, a poner buena cara y a no dejar a nadie atrás.
puede hundirse más, hemos tocado fondo y sólo queda un camino, levantarse de nuevo. Eso es lo que temen ahora los poderosos y por eso continúan azotándonos, saben que tienen los días contados si nos levantamos todos y nos convertimos en el contrapeso que vuelva a equilibrar la balanza. Este año que va a empezar puede ser un buen año ¿y si nos ponemos en marcha?
vecino y tu sin enterarte. En mi caso la cosa se redujo a un par de días de estancia en una casa en la que no se había previsto el que alguien llegase con tropecientas estufas, entonces claro, saltan los plomos y te quedas a oscuras, nada más que resaltar. El verdadero problema llega cuando no es cosa de los plomos, es más bien cosa del frío pelón que puede llegar a hacer en invierno y tu no puedes hacer nada para evitar que se instale en tu propia casa. La sensación es terrible, os lo puedo asegurar, desde el otro día no se me olvidará en la vida esa sensación de no saber si entras en un baño o en una cámara frigorífica.
mucho, y el “frío pobre” es algo terrorífico. Se mete por las rendijas de la puerta, en los huesos, en la mente y en la dignidad del que lo padece. Debe ser duro ver como se tirita en casa, sepultados bajo varias mantas, mientras sientes la ignorancia del mundo que te rodea. Es el frío de una sociedad que no entiende lo que puede ser la pobreza energética simplemente porque no se ve por la calle y nos suena a un problema logístico, cuestión de recibos de los necesitados con los que ya lidiarán las ONG y que se arreglará con la instauración de unas políticas gubernamentales, es decir, que pasaremos frío por los siglos de los siglos si pensamos que los que están calentitos en sus despachos van a hacer algo por remediar lo que ni siquiera conocen y que no parece importarles demasiado porque están muy ocupados en agenciarse un sillón mullido y calentito en las energéticas, para cuando tengan que levantarse del suyo.
aprovechamiento energético le saquemos. Resulta imperdonable ver que estamos pagando la electricidad a precio de oro (de las más caras de Europa) gracias a verdaderos cambalaches de las eléctricas con puertas giratorias. Y lo peor de todo es que seamos capaces de permitir el enriquecimiento desmesurado de las empresas mientras exista una sola casa helada como un iglú, en la que habita gente hipotérmica porque no tiene la fortuna de poder hacer frente a facturas hiperinfladas.
hogar quedará en una frase hecha. Lo habrá porque no somos capaces de entender la magnitud de la tragedia que padecen aquellos que no tienen con que calentar o iluminar sus casas, los que no van a ver a Ramonchu en las campanadas, ni el discurso del Rey porque la tele (si es que la hay) dejó de funcionar cuando pasó el señor de las tenazas.