Bueno, pues parece que los Reyes Magos nos han traído al final un nuevo Gobierno. No se a ti, pero a mí me parece hasta un espejismo. No me refiero al color del ejecutivo ni a la forma, con esto del
espejismo quiero decir que me parece increíble que después de todo lo que hemos pasado estos meses ya no hará falta que volvamos a votar y podremos tener un Gobierno al que exigirle que se ponga a trabajar de una vez por todas para sacar adelante miles de cosas pendientes, que ya es mucho. Para mí tener a alguien a quién dirigirme para pedir la revisión de las pensiones, las mejoras en la sanidad, que se afronte de una vez por todas una mejora para nuestros dependientes y todo el rosario de tareas pendientes que no pueden esperar si queremos vivir en un país medianamente decente. Lo dicho, son tantas cosas que llevan demasiado tiempo tropezando con la coletilla de “en funciones” que estaríamos haciendo listas hasta mañana. Espero que ahora podamos ver como se van solventando una detrás de la otra.
No lo han tenido fácil, en serio. Estos días en el Congreso han sido de infarto y hasta el último momento hemos temido “El Tamayazo” y un remake de “El disputado voto del
señor Cayo”. Pero eso sí, como en todo, hasta de las cosas malas aprende uno. Hemos visto la cara de la derechona más rancia dispuesta a todo para evitar que lo que parece la voluntad salida de las urnas pueda materializarse. Los hemos visto perder las formas, agitar viejos espantajos que creíamos olvidados, ponerse nerviosos, vociferar, pintar un pueblo o hasta sugerir un alzamiento militar así, de refilón, como el que deja caer un papelillo al suelo. ¡Ahí es nada! Ellos son así. Son como los niños enfurruñados que pinchan la pelota si no ganan el partido. Siempre lo han sido, pero claro, hasta ahora no se habían visto en la tesitura de tener que retratarse para intentar mantener sus privilegios. Y ante esto sale la bestia que
llevan dentro, llegan hasta a dejarnos caer que el calendario del 36 coincide con el de 2020 (y con muchísimos más porque un calendario se repite cada 28 años) y se ponen a vaticinar la llegada de los comunistas, esos que llevan cuernos, tridente y todo eso. Lo siento pero ese cuento ya lo hemos oído antes y me parece que en estos tiempos que corren ya no cuelan porque ya somos demasiados los que nos sentimos con sus políticas personas de segunda. Somos muchos los que hemos visto en que han transformado nuestras vidas con sus tijeras de podar. No se si esto va a funcionar pero lo que si parece que esté claro es que ya no podemos seguir con los tijerazos para nosotros y los chollos para ellos. Puede que merezca la pena intentarlo aunque sea por aquello de “¿mira que si funcionase?”
De todo esto lo que sí podemos adivinar es que no se si este invento de gobierno funcionará o no, pero queda claro que fácil no lo va a poner esta gente que parece, una vez
más, dispuesta a mandar (a otros, no vaya a ser que se les rompa una uña con la pala) horadar trincheras vista la facilidad que tienen para las cosas feas y la siembra de la discordia. Me parece que vamos a tener que estar mirándolos de reojo no vaya a ser que nos la líen con alguna barbaridad de esas suyas y nos metan en la máquina del tiempo. por falta de ganas no será vista la querencia que tiene esta gente a recurrir a la mentira, el argumento xenófobo o incluso son capaces de no cortarse un pelo al hablar de golpes de estado. Lo dicho, nos espera una legislatura que podrá ser larga o corta pero lo que no será es tranquila ni sosegada. Veremos.








con todo el calor y bochorno como diciendo “cómeme, cómeme” o puede que sea que ya ni escuchamos los soniquetes que golpean nuestro cerebro porque andamos tan liados con el timo de la cumbre climática, el rollo saduceo de la formación de Gobierno y todo eso que si no somos capaces ni de recordar que anda medio país necesitado imagina tú si podemos fijarnos en que nos hemos metido en los días de villancicos. Es tan grave como que ni siquiera en el café han sacado este año el portalito “Kitsch” ese que ponen todos los años a pesar de que en el cine y la tele nos taladran a base de películas navideñas.
escondidas en el fondo de los cajones de los calcetines. La semana que viene ya nos reuniremos con “la famiglia”, como decía Don Vitto Corleone. Nos juntaremos para comer, soportanos un rato, intentar contenernos y que no se note lo que opinas de algunos de ellos (las cenas navideñas, a veces, te ponen a prueba, aguantar y aguantar como un mártir para no soltarle “cuatro frescas” al que se sienta al lado de la mesa y que llevas zapeando todo el año) Ya sé que suena a tópico pero bueno, también es verdad que “cuando el rio suena…”.
por montar el árbol ¡a saber!. No es que yo haya sido muy navideño nunca pero tampoco soy el Grinch. En el fondo puede que sea de los que aparentan ser cascarrabias pero en el fondo hacen lo imposible para juntarse. Lo confieso. Pero este año te aseguro que, si me llega el fantasma de las Navidades presentes le diré que ando ocupado jugando al mus con el de las Navidades pasadas. Este año me ha invadido la melancolía, la ausencia, el sentimiento del que ha perdido a alguien irremplazable. Me faltan piezas y, lo siento, no puedo armar el puzzle. Igual es porque es el primer año que encontraré esa silla vacía. “Es ley de vida” decían, pero ¿verdad que tú y yo sabemos que las leyes pueden ser muy injustas? Sabes de que te hablo.
igual la religión que profeses (si es que tienes alguna), el caso es que será porque el día empieza a ganar terreno a la noche, por lo que nos queda de aquel “Sol Invictus” de los romanos, por los convencionalismos o por lo que sea pero estos días son distintos al resto de los del calendario. Disfrútalos porque lo mereces, te los has ganado con creces a lo largo de todo este largo año y no debes permitir que te los amarguen. Encuentra la paz y el sosiego que nos arrebatan el resto del año con los tuyos o con quien quieras. Me encantaría saber que has podido encontrar las fuerzas para seguir siempre un paso más allá.
de los desheredados, víctimas de una sociedad injusta y desigual. Igual encuentras un ratito para encender una vela que brille como un faro para los que también en Navidad estarán perdidos en mitad de un mar que hemos convertido en un cementerio. Puede que tengas un momento para dar las gracias a los que trabajarán esta noche para que tú puedas divertirte.
Mi amigo se refería a la que tenemos liada con lo de conseguir la investidura del presidente sea como sea. Según él estamos demasiado entretenidos en eso de conseguir un Presidente de una vez por todas que no nos damos cuenta de lo que ocurre a nuestro alrededor. Andan tan liados en ello que parece que la investidura sea la solución a todos nuestros males, como si no hubiera nada después, como si una vez pasado esto no se tuviera que gobernar de manera más o menos decente. ¿De verdad que a nadie por Ferraz se le ha ocurrido pensar en la locura que puede suponer intentar sacar adelante el día a día con la que están sembrando?
me enfado” han acaparado todo el escaparate de la política sin que nadie se pare un segundo a decirnos qué está pasando más allá de los intentos de matrimonio. Sin que salga a la luz nada del proyecto de ejecutivo y como va a funcionar. No saca nadie la cabeza de la cocina para contarnos que hay en los fogones. Nadie nos dice que van a hacer con el paro que crece, con las pensiones de nuestros mayores, con el informe Pisa que ya debe dejarnos a la altura de las tribus de Zimbawe o con los asesinatos de nuestras compañeras, a diario ¡Nos tienen más distraídos que al Tío Gilito contando monedas! Aunque bien pensado igual es que no tienen perspectiva ni siquiera acorto plazo y eso puede hacerles perder de vista los límites de lo que resulta razonable. Parece que al Sr Sánchez y sus acólitos ya les da igual pollo o gallina, la cosa es conseguir la presidencia sea como sea, aunque acaben traicionando (una vez más) a los que confiaron en ellos.
casilla de salida (¡lagarto lagarto!) no se si nuestras meninges lo aguantarían. Demasiado tiempo sin atender a nuestras necesidades más básicas empiezan a hacer mella en una sociedad que se va calentando y que ya ha visto como se abre debate político en actos salvajes como el de la granada (sigo sin enterarme cómo salió eso del cuartel) en el centro de menores de Hortaleza, cuando debieran recibir una condena UNÁNIME en lugar de la tertulia vacía y la puesta de perfil de los provocadores de siempre (a los que no mentaré no vaya a ser que se aparezcan y la pantalla se funda) que llegan a interesarse más por los apellidos que de los niños que están en este país sin ningún tipo de protección porque al final lo único que les importa es seguir sembrando cicuta allá por donde pasan y cosechando después los resultados. 



historia. También los dinosaurios poblaron la tierra, también la colonizaron y mira tú que cosas, desaparecieron y vinieron otras formas de vida a llenar el vacío. Igual deberíamos darnos cuenta de que si no cambiamos el rumbo dentro de unos millones de años quizá acaben nuestros esqueletos fosilizados en una vitrina. Igual es algo en lo que no han caído los mandamases venidos a Madrid a hablar, sólo a hablar sin pensar que las palabras sin hechos son la nada, unos sonidos que el viento se llevará. La nada, los que nos espera si no espabilamos, eso si no es ya demasiado tarde.
más ingrato pasarme el día recibiendo exabruptos sin comerlo ni beberlo (y no soy ni recaudador de impuestos ni verdugo). Por supuestoq ue no quiero que se dirijan a mi con un sonoro «usía» ni nada parecido pero de ahí a que te traten como si les debieses algo o como si fueses un siervo y ellos los señores, va un mundo, !Ah, por cierto, creo que la RAE todavía no ha borrado del diccionario la palabra «gracias»!. Lo dicho, muy desagradable y lo malo es que parece que la cosa vaya a peor al final verás como se abre la puerta de toriles y alguien se pone a tirarnos tomates a la cara, si eso ocurre ruego que alternen con lechuga, aceite y sal. Por lo menos comeremos ensalada.
que se han perdido las formas hasta niveles troglodíticos. Dad un vistazo a las redes sociales y te espantarás de lo que lees. Parece que a alguien se le ha olvidado que esta sociedad artificial en la que vivimos se construyó sobre el respeto, la confianza en las instituciones y las formas. Justo lo que estamos perdiendo a velocidades estratosféricas con la ayuda de la tele, las tijeras y los malos ejemplos. Mal andamos, es como si ya no nos importase nada, como si hubiésemos vuelto a la jungla.
comportándonos como bestezuelas sin criterio (anda igual eso le interesa a alguien). Todos los días nos desayunamos con actos de salvajismo que son aplaudidos en el reino de la mala sombra y el odio en que se han transformado las RRSS. Soportamos maneras de hablar que te hacen caer los palos del sombrajo o salidas de tono (en horario infantíl) de cualquier personaje público que debiera contenerse por eso mismo, por ser personaje público. Nos movemos por las calles sin ningún tipo de consideración y ya vemos normal hasta estamparle los pies en la nariz al que se sienta enfrente en el tren. No se trata de mantener los modales del SXIX pero si de respetar al prójimo. La educación ha caído en picado, es como si nos hubiésemos vuelto insensibles con el otro, ¿tan egocéntricos hemos acabado?.
ero bueno, al final el esperpento vende y eso es lo que cuenta. La grosería lo ha invadido todo hasta el punto de que muchos de nuestros políticos han perdido la empatía y ya no son ejemplo de nada o por lo menos de nada bueno. Por ejemplo, un señor de cierto partido con nombre de diccionario, de cuyo nombre no quiero acordarme fue capaz de soltar una barbaridad inhumana en pleno día contra la violencia de género y después no tuvo agallas ni para mirar a la cara a quién se la rebatió, con mucha más dignidad, desde la experiencia. Ni siquiera se oyó un «lo siento» o un «perdone usted». ¿Con gente así cómo vamos a construir un futuro?. Pues así con muchos más personajes de cualquier ralea.
darse cuenta de la que les venía encima y preparar la defensa de lo poco que les quedaba de Imperio. De hecho dice la leyenda que estaban enzarzados en plena discusión sobre si los ángeles tenían sexo cuando se les cayó encima todo el Imperio Otomano y se acabó lo que se daba. Cayó el imperio Bizantino y según el historiador al que le preguntes, se fue a pique toda la Edad Media. Ya ves tú, total por estar enzarzados en divagaciones que no conducían a nada porque, claro, ¿alguien ha visto alguna vez ángeles? Y me refiero a los de las alitas, arpas y todo eso, no a los médicos, policías, bomberos, profesores y todo aquel que se desvive por sacar algo de provecho en esta sociedad que nos ha tocado vivir. Esos son ángeles de verdad pero claro, no creo que se refiriese a ellos porque si no se habrían dado cuenta rápidamente que lo del sexo nos la trae al pairo.
vacías y el eterno «rum-rum» catalán mientras no vemos caer la que se nos viene encima. Resulta que aquí continuamos con unos niveles de pobreza y exclusión social inauditos e intolerables en un país que se denomina “civilizado” pero el presunto gobierno social sigue fondeado en mitad de la calma chicha discutiendo sobre si se casa con unos o con otros. Seguimos abandonados a nuestra suerte pero ahora lo que importa a los sabios es contar votos. Una señora de los de ese partido de cuyo nombre no quiero acordarme, los que se llaman como el diccionario, de esos del señorito a caballo por la dehesa, se atreve a enviarnos a costura, como en los
tiempos de la Acción Católica
porque él era el profesor y yo no, entonces debería servirnos para darnos cuenta de que ya no se cuentan tantos chistes de fachas ¿te has dado cuenta? Eso puede ser debido a algo terrorífico, ya no nos hacen gracia, los vemos, ya los tenemos a la puerta de nuestras instituciones y en el fondo, risa, lo que se llama risa no nos da precisamente, ¿Verdad?. Pero nada, aquí nuestro gobierno continúa discutiendo sobre las tendencias sexuales del Arcángel Gabriel, supongo que porque lleva falda.
primer caso en la historia en el que un partido de hipotética izquierda convoca unas elecciones, acaba dejándolo todo hecho un solar y acaba consolidando a la extrema derecha. Todo ello sin despeinarse y además con la cara tan forrada de platino iridiado como para decir que han conseguido detener a la derecha rancia, la misma que cantaba, banderones en mano, fuera de sí aquello de “a por ellos” y “el novio de la muerte” en una escena que helaba la sangre, sólo les faltó encender las hogueras y empezar a quemar libros. Alucinante, oiga!
votando a señoritos a caballo que no parece que se vayan a molestar en mirar hacia abajo para ver que sucede con “los de la plebe”. Es algo así como si el conejo cargase la escopeta al cazador, pero es que no tenemos la sensación de que los otros vayan a ver la luz y empezar a defendernos un poco. Igual parte
de la culpa de esto la tienen los medios que se han de dedicado a vendernos con una sonrisa Profidén la ultraderecha como si fuera una ideología más, mientras machacan sobre Cataluña dando la visión de que el país se nos va de las manos. Bien pensado puede que no toda la culpa la tengan los políticos y sus maniobras de Bombero Torero que nos han llevado a esto, ¿no crees?
imagínate ahora que el Congreso va a parecer una casa de locos en la que se ha instalado la extrema derecha, los independentistas, regionalistas y todo quisque. O cambian mucho las cosas o casi que no guardamos las urnas porque visto el nivel que se gastan nuestros representantes nadie va a saber entenderse en la torre de Babel en que se ha convertido el hemiciclo. Un galimatías del que si por una de aquellas sale un presidente veremos como se las apaña en el día a día porque va a ser una tarea de chinos.
poca vergüenza que les quedaba pero, para variar, ninguno ha hecho autocrítica. Sólo Rivera (a pesar de los memes) ha aparentado ser más decente que el resto, se ha ido a casa por el camino adoquinado que debieran seguir los que nos han llevado a este pantano. Aunque no le harán caso porque, claro, van a seguir con sus líneas rojas y sus caprichos a las hora de sentarse y hablar. Sólo piensan en ellos, jamás en la misión que les encomendamos y si dejan el chollo en el que están instalados ¿de qué van a vivir, pobrecitos?.
descubría que habíamos hecho alguna fechoría y nos lanzaba su zapatilla que debía tener algún sistema de termo dirección o algo parecido (mucho antes que los misiles de la OTAN) porque daba igual si corrías mucho o poco o si te escondías, la zapatilla te encontraba y te daba en el cogote, inevitable. Añoré aquella zapatilla, me hubiese encantado tener una para lanzarla a los candidatos que salían de la pantalla. Los mismos «señoros» que no dejan paso a ninguna compañera, los mismos gestos, las mismas carencias de ideas, palabrería vacía vistos los motivos que nos han llevado a votar de nuevo.
Todo igual, ellos siguen luchando por mantenerse en el chollo a pesar de unas encuestas nada halagüeñas mientras nosotros continuamos haciéndolo por sobrevivir. Nada nuevo bajo el Sol, más de lo mismo, sin novedad. Ellos están en su pedestal y nosotros en el nuestro y en medio, un abismo del tan temido bloqueo que ellos mismos fomentan pero que padecemos nosotros, especialmente los más vulnerables. Entonces es cuando sale Einstein y te dice aquello de «Si sigues siempre los mismos pasos seguro que encuentras los mismos resultados» o algo así. Así no hay quién se motive
forma menos mala de gobierno entre los hombres». Igual por ello para mí es muy importante que todas las opciones posibles estén dentro del repertorio entre el que elegir a la hora de acercarse a las urnas, derechas, izquierdas, centros y hasta algunas opciones que resultarían incompatibles con los derechos más básicos (ahora es cuando se oye la voz de mi amigo Paco gritando que no entiende como justifico la presencia de Vox en las mismas urnas que ellos quemarían). Si no existiese la posibilidad estaríamos recortando la libertad de elección de un grupo de ciudadanos que también tienen sus derechos legítimos, aunque sepamos que ellos no nos los reconocerían a nosotros.
aquellos son los mejores porque es una decisión personalísima de cada cual dentro de su libertad y allá cada uno con su conciencia. Lo que sí puedo manifestar es que la democracia nos ha costado muchos siglos años de lucha y mucha sangre derramada. No deberíamos traicionar la memoria de los que han luchado por ella. Vota, vota al que quieras, vota nulo, vota bailando, vota disfrazado o tapándote la nariz como hicieron los franceses para evitar la llegada de LePen (padre) al Elíseo o si quieres vota para después poder criticar. Hazlo por tí, por tus antepasados y sobre todo por los que vendrás después de ti. No te quedes en casa, no oigas a los que te dicen que no vale la pena, por favor, vota este domingo. Lo necesitamos todos.
existe el agujero de Ozono? (Por dentro de mi cabeza pasaron unas neuronas con una pancarta decia «Ya la hemos liado») Empezó a decirme que creemos lo que nos han dicho que creamos ocultandonos lo que no interesa. Así seguro que, si te preguntan, cómo no conoces otra cosa defenderíamos con la piel la verdad de los otros. ¿A que sí? El caso es que, si te paras a pensar, oye, puede que mi amigo, para variar, tiene razón. Defendemos a pies juntillas cosas que creemos que son nuestras, de nuestro cerebro, y en realidad no son más que lo que otros nos han metido “en el coco”. No parece que pensemos tanto como nos dicen.
la que todos seamos libres de pensar lo que nos dé la gana. Sin que lo sepamos están conduciendo nuestros propios pensamientos (susto nivel Halloween). Es como si un simio tuviese que elegir para romper un coco entre una piedra o un martillo. Fijo que cogía la piedra simplemente porque para él es la única opción, nadie le ha enseñado antes como funciona un martillo y lo más curioso es que seguro que si le preguntas si es libre de elegir te dirá que si (en idioma simio, por supuesto), pues así con todo.
mirar alrededor. Hemos llegado a un nivel de manipulación en el que hasta la famosa Opinión Pública no lo es simplemente porque no nos han educado para pensar, no razonamos. Funcionamos según lo que nos van incrustando a presión en la cabeza sin pensar que es mejor o que es peor para cada uno. Nos dominan los medios de información que nos martillean en un sentido o en otro y al final, como el agua que gota a gota taladra la más dura de las piedras, acaban taladrando nuestro cerebelo y creyendo sólo lo que nos enseñan, lo que sirve a otros.
no seamos educados como ciudadanos libres sino como sujetos condicionados, con la opinión modulada y formada según el interés del poder que al final es quien lo controla todo.
otra vez su sobada mercancía a pesar de que todos sabemos que está defectuosa. Nos gobiernan en funciones, vivimos manifestaciones de descontentos en cada esquina (no sólo en la manta que todo lo tapa en la que han convertido a Catalunya), el desastre asoma la patita por debajo de la puerta y te están entreteniendo en verdaderas funciones circenses para que no lo veas. ¿Te los vas a creer de nuevo? Puede porque estamos entrenados para hacerlo pero si continúas funcionando con las tripas en lugar de con el cerebro acabarás votando a los que te diga la tele. Piénsalo.