La Mona de Pascua o The coolest Easter Monkey

Publicado: 3 abril, 2013 en actualité...
Etiquetas:, , , , , , , , ,

     Pues hala, ya hemos comido la mona, volado la cometa y saltado a la comba cantando cancioncitas que no atacábamos desde pequeños y volvemos a la rutina diaria. Atrás han quedado esos kilómetros de colas en esas abandonadas, descuidadas pero carísimas carreteras de Dios, entrañables a base de padecerlas, llegamos a hacer amistad, por pura solidaridad, con el del coche de al lado. Si es que al final eso de viajar en coche resulta que tiene su miga, el trayecto presta para mucho, se magnifica, hacemos nuevas amistades, perdemos las viejas, acabamos hasta el capirote de todos los seres que están metidos gritando al unisono dentro del coche durante interminables horas, ponemos a prueba nuestras capacidades para emular al Santo Job y nos proporciona la posibilidad de ascender a los cielos por nuestro viacrucis particular.

     Este año en cambio puede que las colas hayan sido más numerosas, a pesar del precio de la gasolina que debería expresarse ya en gramos de Oro. Añoramos la época en la que nos montábamos en un avión (aunque fuese LowCost) y huíamos despavoridos a pasar la Semana Santa lo más lejos posible pernoctando en hoteles resultones, aunque nos tirásemos seis de los siete días en tránsito, total, el objetivo era crear la envidia en la ofi y poder pregonarlo a los cuatro vientos, aunque se nos fuese el sueldo en ello, todo fuese para hacer chirriar los dientes al compañero de mesa. Este año ha sido distinto, muchos hemos vuelto a montar en el minúsculo y desvencijado coche, con la suegra, los niños, los parientes, los trastos rebosantes encima de la baca y viandas como para poder montar un restaurante con la idea de no tener que gastar. Rumbo al pueblo dónde aún nos creen “prohombres de la capital” porque no conocen a nuestra cuenta corriente.

     Hemos pasado la semana comiendo pipas, sin comer carne para parecer piadosos aunque con la oculta idea de no gastar. Se han recuperado tradiciones desconocidas pero como es gratis, pues nos hemos apuntado a todas las procesiones que hemos encontrado.

    Decimos a los parientes que estamos como raspas porque está de moda, que es muy cool aunque parecemos figuras pintadas por El Greco, flacos y escuálidos pero eso sí, nos volvemos a casa acarreando toda la comida que nos haya podido dar la abuelita diciendo que es “para el viaje” aunque hayamos arramblado más víveres que Hernán Cortés cuando se fue a hacer las américas.

     Ahora ya estamos otra vez a la sombra, este año mucho menos morenitos y con muchísimo menos síndrome postvacacional para mayor desilusión de psicólogos clínicos que no van engordar su cartera. No circulan de mesa en mesa las pantallitas de los móviles con fotos exóticas, a no ser que algún habilidoso haya tirado de photoshop y se haya trasladado virtualmente a las Islas Caimán como cerca. Ponemos la radio y la simpática de la ministra de DES-empleo se regodea diciendo que el paro ha bajado en unas 5.000 almas y nos vienen a la cabeza los chavalines que se afanaban, con más voluntad que arte, en entregarnos los paquetes de pipas que comíamos sin parar para que nuestras tripas al sonar a caverna hueca no molestasen a los cofrades que deambulaban cargados con sus andas…

salva@enzapatillasdeandarporcasa.com

Aquellas vacaciones años sesenta

Atascos kilométricos operación retorno

3291952487_3ab4836fd9_b

Anuncios

Participa!. Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s