Renovarse o morir.

Publicado: 5 diciembre, 2017 en actualité...

Estos días se han abierto las puertas del Congreso. Estaba engalanado con tapices candelabros, bronces brillantes, como hace décadas, todo con un cierto aire decimonónico, un tanto «demodé» . Hemos podido ver  los “tiros de Tejero” que quedaron tras la reforma, pasear por los salones con la intención de encontrar “los pasos perdidos”o sorprendernos congreso-tapizporque parecía todo más grande en la tele. Pero el tiempo pasa, las cosas van evolucionando, envejecen y si no se van reparando las goteras y repintando acaban como la casa de la abuela, que nos caerá en la cabeza por puro abandono ¿Verdad?. Pues bueno, han habido tantos cambios sociales en estos cuarenta años que nuestra constitución ya no nos sirve a los que vemos como nuestros sueldos no mejoran, perdemos derechos, el empleo es un desastre o lamentamos que por unos o por otros jamás queda dinero para nuestros jubilados o dependientes. Desde el momento en que unos vamos a la cárcel por una viñeta o por un chiste libricodesafortunado mientras vemos como otros “se lo llevan crudo” sin que apenas les caiga una regañina está claro de que algo ya no funciona. Pero no funciona para nosotros. Para otros, los que se se han encargado de manosearla en beneficio propio y vestirán con gran pompa y fasto cada vez que celebremos un aniversario de esta constitución le va viento en popa y andan como castañuelas con esta vetusta norma. No lo olvides cuando los dirigentes del te digan que no hay que reformar la Constitución para contentar a los independentistas porque igual no es sólo por eso por lo que no quieren tocar una coma

La constitución debiera ser era el mejor de los marcos para poner la foto en la que cupiéramos TODOS y eso no es nada fácil en una sociedad al límite como esta. La Carta Magna (mira, homenaje al profe de Constitucional) se transforma en papel mojado si cambia la sociedad para la cual fue confeccionada y esta no se parece a la del 78. Nuestra norma ya no vale, solo sirve a los que intentan perpetuar el chollo por los siglos de los siglos

Esta Constitución nació después de una larga dictadura, entonces hacía falta tragar sapos para conseguir algo que se acercase al consenso sin pasar de nuevo por los tiros. Ya sabemos que francoreyfue difícil y duro pero ahora ya no es lo mismo. Por suerte ya no tenemos las pistolas encima de la mesa y el garrote vil anda oxidado por algún desván, deberíamos hablar. Resulta ridículo decir que como fue tan complicado casi que mejor no tocamos nada. Es necesario toquetear las cosas porque con el paso del tiempo los materiales que se emplearon en las obras se han desgastado de tanto usarlos y se tendrán que cambiar porque “están viejos”. No vale intentar aferrarse a algo que está empezando a ocasionarnos problemas muy graves. Es como pretender que todavía conduzcamos un Seat 600 de la época, total, porque “todavía anda”. Perdonadme los del “Club 600”, es bonito y encantador pero no es lo mismo.

Igual ha llegado el tiempo de pedir que se reforme la Constitución. Ya no sirve para remediar felipela debacle social que padecemos, no nos vale para frenar la desigualdad. No nos soluciones al sistema de autonomías que nos está dando más de un disgusto. Parece que tengamos miedo a aquello de “abrir el melón” y así no vamos a hacer nada. Parece que demasiados teman que se plantee la reforma del Título VIII, ¿Y qué si esto ocurre?¿Se acabará el mundo?¿Hay temas tabú a estas horas?.

Puede que esos mismos que temen la reforma no hayan entendido que estamos hablando de democracia, justo lo que estamos perdiendo día a día. No hablamos de conseguir, unanimidades que sirvan para pasar el rodillo o de oscuras venganzas sino de las mayorías necesarias (o dos tercios o dos quintos) que hacen falta para reformar desde dentro, sin rupturas violentas.

Al final todo se reduce a la frase hecha aquella de “Renovarse o morir” y demasiada gente allá por los bancos privilegiados parece que prefieran la muerte.

¿A que visto así parece fácil? Pues hasta ahora nadie lo ha intentado (bueno, una vez lo hicieron en una noche de verano, para conseguir sumirnos en la miseria ¡anteponiendo la deuda a 1378880145_extras_ladillos_1_0nuestras propias necesidades!) Puede que el miedo al cambio, los intereses de los partidos o el terror a perder el chollo lo hayan impedido. Así seguimos, paralizados como un gato deslumbrado por los faros de un coche. Y aunque Rajoy se comprometió con Sánchez a facilitar la reforma, la primera reunión de la comisión que se supone ha de empezar a picar piedra duró un ratito y sin nada destacable salvo el esfuerzo en “hacer nada” del PP que dice que no hay nada concreto. Pero pensándolo bien ¿Ellos tienen algo que aportar? Entonces ¿Debemos cambiar las normas resabiadas y trucadas del juego?

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comentarios
  1. Muy bueno tu escrito Salva, me gusta mucho.
    Un abrazo

  2. […] a través de Renovarse o morir. […]

  3. Pues diría que sí que, incluso a estas alturas, sigue habiendo temas tabú.
    Oye, aparte del buen argumentario y reflexión … qué buena, en ese contexto, tu frase de “paralizados como un gato deslumbrado por los faros de un coche” 😊

    • salcofa dice:

      Gracias!. Como gato deslumbrado o como gato de escayola, el caso es que estamos en un punto en el que necesitamos un buen cambio normativo, estas reglas ya están tan manoseadas y sobadas que no pueden ofrecernos más que disgustos a manos de los trileros.

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